El artículo refleja, de una hermosa manera, el bien que la Iglesia y otras personas están haciendo por todo el mundo.

A través de un microscopio de última generación, un cirujano observó fijamente una catarata que cegaba el ojo de una mujer pobre, en su mesa de operación, en esta ciudad de medio millón de personas.

Con cautela, el Dr. Miguel Scalamogna comenzó a hacer incisiones diestras, minúsculas y meticulosas en su ojo. Un piso abajo, una multitud ruidosa de paraguayos de escasos recursos económicos llenaron la sala de espera y el pasillo de la Fundación Visión. Muchos estaban en el proceso de solicitar un examen ocular de 7$ que no podían pagar.

Otros, se encontraban en cierto punto del viaje desde ese examen hasta el tranquilo quirófano de arriba y el microscopio provisto por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que desempeña un papel vital en aproximadamente la mitad de todas las cirugías de cataratas en este país de 6.9 millones de personas.

“No hay lugar para el error,” dijo el profeta de la Iglesia, el Presidente Russell M. Nelson, que también es un cardiólogo reconocido a nivel mundial, mientras se retiraba de una conferencia de prensa después de discursar en la devocional realizada en el Centro de Convenciones Conmebol. “El doctor debe ser muy preciso…”

De vuelta en el quirófano, Scalamogna rompió la lente opaca de la mujer, retiró cuidadosamente las piezas de su ojo y colocó una lente artificial en su lugar, detrás de su iris y su pupila.

A medida que cauterizaba las incisiones, se formaban volutas de humo sobre el rostro de la mujer. A la derecha del cirujano, otro doctor comenzó el mismo procedimiento en un hombre mayor. Miró a través de un segundo micrófono Zeiss, una de varias “máquinas proporcionadas por los Santos de los Últimos Días,” dijo en español Jorge Medina, un enfermero titulado.

“Sin estas [herramientas], no podemos realizar esta cirugía,” dijo.

Afuera, la piedra angular del edificio llevaba una inscripción: “Estaba ciego, ahora veo.”

Un socio líder

La Iglesia hizo su primera donación para Fundación Visión en 2007 por un total de $ 250 000. El jefe de recaudación de fondos nunca lo olvidará.

“Fue el cheque más grande que alguna vez tuve en mi billetera,” dijo Helmine Funk.

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Un paciente es evaluado con la ayuda del equipo donado por LDS Charities en la Fundación Vision, Asunción, Paraguay, el lunes 22 de octubre de 2018.

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Y, fue absolutamente necesario para una intención colectiva de realizar cirugías complicadas en la estructura transparente de la lente ocular, dijo Jason Penniecook, oftalmólogo y coordinador académico de la fundación.

“Si quieres ser un proveedor de asistencia médica, la barrera que debes cruzar con la finalidad de ayudar a las personas es un equipo costoso.”

Para un país con una necesidad desesperada de cirugías oculares, la necesidad incluye microscopios Zeiss, una máquina para esterilizar el equipo quirúrgico y otros equipos para exámenes especializados.

“Se necesitan instrumentos precisos,” dijo Penniecook. “Un cirujano tiene que tomar cosas de cuatro micrones de espesor y moverlas 1 milímetro sin que las cosas se rompan. Eso requiere movimientos muy precisos. El equipo debe ser muy preciso y es muy caro”.

Las cataratas son la principal causa de ceguera. Con el equipo adecuado, retirándolas y reemplazándolas por una lente artificial es un procedimiento simple y ambulatorio que dura entre 15 y 45 minutos.

Trabajar en sociedad con la Iglesia, le ha permitido a la Fundación Visión convertirse en el proveedor líder de cirugía ocular en Paraguay.

La instalación realiza entre la mitad y el 75% de todos los trasplantes de córnea en Paraguay cada año, dijo Penniecook, aproximadamente la mitad de todas las cirugías de catarata y un porcentaje significativo de procedimientos de retina. En total, sus doctores realizan 6 500 cirugías oculares en un año.

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El Presidente Russell M. Nelson, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, abraza a los niños después de una devocional en Asunción, Paraguay, el lunes 22 de octubre de 2018.

Impacto en Paraguay

El proyecto relacionado a la visión no es la única iniciativa de los Santos de los Últimos Días en Paraguay.

Desde 1985, LDS Charities ha ayudado a 167 781 personas en Paraguay en una amplia gama de servicios. Desde el 31 de marzo, la Iglesia ha tenido 93 773 miembros en el país.

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Oscar Corso, de la Fundación Solidaridad, muestra una de las miles de sillas de ruedas donadas por LDS Charities en Asunción, Paraguay, el lunes 22 de octubre de 2018.

La Iglesia busca trabajar con socios paraguayos fuertes.

Por ejemplo, LDS Charities ha proporcionado sillas de ruedas a 5 800 paraguayos desde el 2013 a través de una asociación de ocho años con la Fundación Solidaridad.

“Si no contáramos con la ayuda de la Iglesia, miles de personas no tendrían sillas de ruedas cada año,” dijo Oscar Corbo, coordinador de sillas de ruedas de la fundación, que distribuye cerca de dos tercios de todas las sillas de ruedas en Paraguay.

Además, el año pasado, en virtud de un acuerdo de asociación con el Ministerio de Salud de Paraguay, LDS Charities brindó atención a los recién nacidos y bebés desde 16 instalaciones diferentes.

A partir del 2004, la Iglesia ha proporcionado dinero a 3400 cuidadores paraguayos a fin de apoyar la capacitación de atención materna y neonatal.

El Presidente Nelson dijo que las donaciones en Paraguay y en otros lugares, comienzan con miembros de la Iglesia.

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El Presidente Russell M. Nelson de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días habla durante una devocional en Asunción, Paraguay, el lunes 22 de octubre de 2018.

“Démosle crédito a quien le pertenece,” dijo. “Cuando hay un ciclón, un huracán o un terremoto – Wendy y yo estuvimos aquí en el 2007 cuando ocurrió un gran terremoto – ¿Qué hacen los Santos? Ponen dinero en el fondo humanitario. Nunca se lo pedimos.

A medida que aumenta la necesidad, las contribuciones voluntarias siguen la misma curva, sin que siquiera lo pidamos. Por eso, el crédito es para las personas, los miembros de la Iglesia, que simplemente sienten esta confianza de que si donan al fondo humanitario, lo enviarán justo a donde debe ir.”

El Élder Steveson dijo que el principio detrás de la ayuda de la Iglesia en Paraguay es una cita divina para preocuparse por los pobres y necesitados, como Jorge Luis, Robles, de 50 años, un analista de granos que sufrió un derrame cerebral hemorrágico mientras trabajaba en su granja de pimiento verde, hace tres meses. Recibió una silla de ruedas de la Iglesia a través de la Fundación Solidaridad.

“Esto incluye a todos, todos los hijos del Padre Celestial,” dijo el Élder Stevenson. “Por eso, tenemos una organización muy sofisticada para hacerlo. Existen plataformas humanitarias que son muy importantes…

Hacemos gran bien y las ofrendas humanitarias que hacen los miembros de la Iglesia de todo el mundo se dirigen de una manera muy importante, una manera muy organizada de ver que estamos preocupándonos por los pobres y necesitados de todo el mundo.”

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El Presidente Russell M. Nelson de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y su esposa Wendy Nelson conversan con algunos jóvenes antes de una devocional en Asunción, Paraguay, el lunes 22 de octubre de 2018.

Robles está recibiendo una terapia intensa de cinco sesiones diarias en la fundación para intentar recuperar su capacidad de habla y otras habilidades. Pero, el dinero de la familia se está acabando e incluso, con las subvenciones de la fundación, se espera que sea dado de alta para fin de mes.

La silla de ruedas ha permitido que su esposa lo transporte por el hospital y será muy importante cuando regrese a casa.

“Díganle a la Iglesia muchas gracias por la silla de ruedas,” dijo Lualene Freitas de Robles. “Significa mucho. Es muy cara y no tenemos el dinero para comprarla. Nos sentimos tan agradecidos por esto.”

De regreso en la Fundación Visión, las personas comienzan a llegar entre las 4 y 5 de la mañana. La clínica atiende entre 300 y 400 personas diariamente. Se ha resuelto que la clínica se expandirá con la ayuda de la Iglesia. La clínica solicitó a la Iglesia expandirse hacia Ciudad del Este, ubicada a 200 millas al este de Asunción, para el 2019.

La solicitud está alineada con los objetivos de la presidencia del Área Sur de Sudamérica de la Iglesia, que tiene su sede en Buenos Aires y supervisa el trabajo de la iglesia en Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile.

La presidencia de área ha priorizado la mejora de la asistencia médica en tres regiones de Paraguay: Ciudad del Este, Caaguazu y Asunción.

En los últimos cinco años, la presidencia de área ha supervisado 26 proyectos que beneficiaron a 137 000 paraguayos.

Los programas de los Servicios de Autosuficiencia de la Iglesia han ayudado a más de 2 500 paraguayos a iniciar o mejorar negocios, encontrar nuevos empleos, completar un curso personal de finanzas o buscar educación adicional desde 2015.

Artículo originalmente escrito por Deseret News y publicado en deseretnews.com con el título “How the Church Is Helping the Blind to See in South America.”