Si alguien te pidiera nombrar figuras religiosas que cambiaron el mundo, probablemente pensarías en Moisés, Pablo o Martín Lutero. Pero hay un nombre que, para millones de personas, pertenece a esa misma lista: José Smith.
Para algunos, es un personaje histórico fascinante. Para los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocidos popularmente como “mormones”), es el profeta que Dios llamó para restaurar la Iglesia de Jesucristo sobre la tierra. Pero ¿quién fue realmente José Smith?
¿Cómo era la familia de José Smith?

José Smith nació el 23 de diciembre de 1805 en Sharon, Vermont, Estados Unidos. Fue el quinto de once hijos de Joseph Smith (padre) y Lucy Mack Smith, una familia humilde de agricultores y comerciantes.
Los hijos de la familia Smith, en orden de nacimiento, fueron: un bebé sin nombre que murió al nacer, Alvin, Hyrum, Sophronia, José, Samuel, Ephraim (quien vivió menos de dos semanas), William, Katharine, Don Carlos y Lucy.
Era una familia numerosa y muy unida, aunque también marcada por el dolor y las pérdidas. Antes de establecerse en Palmyra, se mudaron varias veces. Fue en ese ambiente sencillo y lleno de fe donde José creció: rodeado de hermanos, guiado por padres trabajadores y temerosos de Dios.

José conoció a su futura esposa, Emma Hale, en 1825, cuando viajó a Pennsylvania por trabajo y se hospedó con la familia de ella. Ambos se enamoraron y se casaron el 18 de enero de 1827, aun cuando el padre de Emma se oponía a la relación.
Juntos tuvieron 11 hijos, aunque la mayoría de ellos no llegó a sobrevivir a la infancia. Los que llegaron a la adultez fueron Julia (adoptada), Joseph III, Frederick, Alexander y David.
¿Cómo era su personalidad?

Es fácil imaginar a un profeta como una figura distante y solemne. José Smith no era así.
Su madre, Lucy, describió al joven José como un niño reflexivo, que desde pequeño se hacía preguntas profundas sobre Dios, la vida y la verdad. Pero esa seriedad interior convivía con una personalidad cercana y cálida, algo que lo caracterizó durante toda su vida.
En realidad, José era alegre, tenía buen sentido del humor y disfrutaba estar rodeado de personas. Los registros históricos muestran que quienes lo conocieron en Nauvoo, la ciudad donde vivió junto a los miembros de la Iglesia durante varios años, hablaban de él con mucho cariño. Un converso comentó:
“Tiene un magnetismo personal que atrae a todos los que lo conocen”.
Otro escribió:
“Es imposible no apreciarlo”.
También llevó sobre sus hombros una carga inmensa. José enfrentó persecución constante durante toda su vida adulta: encarcelamientos injustos, amenazas de muerte y la pérdida de varios hijos. Aun así, siguió adelante.
¿Cuál fue su papel en la historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días?

Para entender el papel de José Smith, ayuda saber lo que creen los miembros de la Iglesia: que, a lo largo de la historia, Dios ha llamado profetas para guiar a Su pueblo, como Abraham, Moisés y los apóstoles de Jesucristo.
Los miembros de la Iglesia creen que, con el paso del tiempo, la Iglesia original de Jesucristo perdió parte de su autoridad y enseñanzas, periodo que llaman “la apostasía”.
José Smith fue llamado por Dios para restaurar esa Iglesia con su doctrina y autoridad originales.
Todo comenzó una mañana de 1820, cuando José fue a un bosque cercano a su casa para orar. Quería saber a cuál de las muchas iglesias cristianas debía unirse. Allí, según su testimonio, Dios el Padre y Jesucristo se le aparecieron y le dijeron que ninguna de las iglesias existentes tenía la plenitud del evangelio.

Algunos años después, en 1823, un ángel llamado Moroni visitó a José y le reveló la existencia de unas planchas de oro enterradas en una colina cercana. En esas planchas estaba registrada la historia de antiguos pueblos que vivieron en las Américas, incluyendo la visita de Jesucristo resucitado a ese pueblo.
José tradujo ese registro, el cual fue publicado en 1830 como el Libro de Mormón, considerado por los miembros de la Iglesia como otro testamento de Jesucristo.
El 6 de abril de 1830, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue oficialmente organizada. José tenía apenas 24 años.
A partir de entonces, su vida estuvo marcada por una constante mezcla de revelaciones extraordinarias y severa persecución.
Más allá de la Iglesia: ¿qué más hizo José Smith?

En sus 38 años de vida, José Smith no fue solamente un líder religioso. También dejó huella en lavida pública y política de Estados Unidos.
Fundó y gobernó una ciudad
Después de ser expulsado de Missouri junto con miles de seguidores durante el invierno de 1838, José lideró la compra de tierras a orillas del río Mississippi, en Illinois. Allí fundó la ciudad de Nauvoo, palabra hebrea que significa “bella”, y la convirtió en una de las ciudades más grandes del estado en pocos años.
Desde 1842 hasta su muerte en 1844, José sirvió como alcalde de Nauvoo, supervisando el crecimiento de una ciudad que recibía conversos de toda América y Europa.
Fue general de una milicia
La carta que estableció oficialmente a Nauvoo también permitió la creación de una milicia municipal conocida como la Legión de Nauvoo. José Smith fue nombrado su comandante con el rango de mayor general, teniendo la responsabilidad de velar por la seguridad y protección de los habitantes de la ciudad.
Se postuló a la presidencia de Estados Unidos

En enero de 1844, José Smith anunció oficialmente su candidatura a la presidencia de Estados Unidos.
La razón fue tanto práctica como valiente: después de ver cómo los derechos civiles y religiosos de los miembros de la Iglesia eran ignorados repetidamente por los gobiernos de Missouri e Illinois, decidió llevar el tema directamente al ámbito político nacional.
Su plataforma defendía la libertad religiosa, la abolición gradual de la esclavitud mediante compensación a los propietarios y una reforma penitenciaria. Fue nominado oficialmente en mayo de 1844, pero asesinado en junio de ese mismo año, antes de que se realizaran las elecciones.
Apoyó la creación de una universidad
La carta que oficializó a Nauvoo como ciudad también autorizaba la creación de la Universidad de Nauvoo.
José apoyó activamente la educación como parte esencial de la vida de los miembros de la Iglesia, algo coherente con una de sus enseñanzas más conocidas:
“La gloria de Dios es la inteligencia”.
¿Cuáles fueron algunas de sus enseñanzas más significativas?

José Smith enseñó con claridad y profundidad, y muchas veces con una sencillez que sorprendía incluso a intelectuales de su época.
La naturaleza de Dios
“Si los hombres no comprenden la naturaleza de Dios, no se comprenden a sí mismos”. — Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, capítulo 2: Dios el Padre Eterno
Para José, conocer a Dios no era una idea filosófica abstracta, sino algo personal y transformador. Enseñó que Dios es un Padre literal y amoroso, y que mientras más lo conocemos, más entendemos quiénes somos.
La expiación de Jesucristo

“Aquellos que estén dispuestos a tomar sobre sí el nombre de Jesucristo, comprometiéndose a servirle hasta el fin, podrán ser salvos”. — Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, capítulo 3: Jesucristo, el Divino Redentor del Mundo
En el centro de todo lo que José enseñó estaba Jesucristo: Su misión, Su muerte y Su resurrección, que hacen posible el perdón y la vida eterna para todos nosotros.
El propósito de la vida
“El designio de Dios antes de la fundación del mundo era que debíamos tomar tabernáculos [cuerpos], para que por nuestra fidelidad pudiéramos vencer y, en consecuencia, recibir la resurrección de los muertos y así lograr gloria, honor, potestad y dominio”. — Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, capítulo 17: El gran plan de salvación
José enseñó que venimos a la tierra con un propósito claro y que la verdadera felicidad es el resultado de vivir en armonía con las enseñanzas de Dios.
La familia es eterna

“La unión más dulce de esta vida y de la eternidad es la familia”. — Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, capítulo 42: La familia: la unión más dulce en esta vida y en la eternidad
Una de las enseñanzas más apreciadas de José es que las familias pueden permanecer unidas no solo “hasta que la muerte los separe”, sino por el tiempo y toda la eternidad, mediante ordenanzas sagradas realizadas en los templos de la Iglesia.
El amor al prójimo
“El amor es una de las características principales de Dios y debe manifestarse en todos aquellos que deseen ser hijos de Dios”. — Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, capítulo 37: La caridad, el amor puro de Cristo
José practicaba lo que enseñaba. Era conocido por su generosidad, su amistad con personas de distintos orígenes y su disposición de ayudar a quienes lo necesitaban.
José Smith vivió solamente 38 años, pero lo que dejó, las enseñanzas, los libros de escritura que tradujo y la Iglesia que ayudó a organizar, continúa hasta hoy, con más de 17 millones de miembros alrededor del mundo.
Sea cual sea la opinión que alguien tenga sobre él, es difícil ignorar una realidad: fue un hombre que creyó profundamente en Dios, amó a las personas a su alrededor y entregó todo, incluso su vida, por lo que consideraba verdadero.
Preguntas frecuentes

1. ¿Quién fue José Smith?
José Smith fue un profeta estadounidense nacido en 1805, en Vermont. Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días creen que fue llamado por Dios para restaurar la Iglesia de Jesucristo sobre la tierra en los tiempos modernos. Tradujo el Libro de Mormón, organizó la Iglesia en 1830 y lideró el movimiento hasta su muerte en 1844.
2. ¿José Smith realmente vio a Dios?
Según el propio testimonio de José Smith, sí. En 1820, cuando tenía 14 años, fue a un bosque cercano a su casa para orar y relató haber visto a Dios el Padre y a Jesucristo, quienes le dijeron que ninguna de las iglesias existentes tenía la plenitud del evangelio. Los miembros de la Iglesia llaman a este acontecimiento “La Primera Visión”.

3. ¿Qué es el Libro de Mormón y cuál es la relación con José Smith?
El Libro de Mormón es un registro de antiguos pueblos que vivieron en las Américas, incluyendo la visita de Jesucristo resucitado a ese pueblo. José Smith tradujo este registro a partir de unas planchas de oro entregadas por el ángel Moroni. El libro fue publicado en 1830 y es considerado por los miembros de la Iglesia como otro testamento de Jesucristo, junto con la Biblia.
4. ¿Cómo murió José Smith?
José Smith fue asesinado el 27 de junio de 1844 en la cárcel de Carthage, junto con su hermano Hyrum. Una multitud de entre 150 y 200 hombres irrumpió en la prisión donde ambos estaban detenidos bajo acusaciones falsas y los asesinó a tiros. Tenía 38 años.
