Diariamente todos lidiamos con muchas preguntas que marcan decisiones. Algunos de ellos son tan sencillos como: ¿qué ropa me pondré hoy? o ¿qué voy a comer? Pero otras tienen que ver con situaciones y decisiones más complejas y una de ellas es: ¿por qué sigo soltero?

Muchos se hacen esa pregunta mayormente debido a la presión de la atención de otros. Y en sus intentos por responder a esa pregunta casi siempre ven hacia afuera, pero rara vez abordan su situación desde adentro.

Sin embargo, existen razones muy sutiles y mucho más comunes de lo que parecen por las que sigues soltero o soltera y que tienen que ver con algo de lo que aún no te das cuenta: la forma en que actúas en tus relaciones.

A continuación abordaremos algunas razones más comunes que explican por qué te está costando encontrar el amor.

El miedo a arriesgar

El amor no llegará a ti si lo esperas sentado o solo miras sin hacer nada por miedo. Imagen: Internet

Es fácil decir que estás esperando el «momento correcto» o confiando en el «tiempo del Señor». Y eso está bien, pero aquí vale la pena hacer una aclaración.

Aunque la fe y la paciencia son principios necesarios al buscar iniciar una relación amorosa, también pueden convertirse, sin querer, en un obstáculo cuando los tomamos como excusa para evitar actuar.

Y es que a veces muchos evitan enamorarse por el temor a revivir una experiencia dolorosa del pasado o experimentar algo desconocido. Y para no sentir que ellos son el retraso, se ocultan bajo frases como «aún no es el tiempo del Señor». Todo esto para evitar arriesgar.

Pero frente a esto, las Escrituras revelan un mensaje diferente:

«Los hombres deben estar anhelosamente consagrados a una causa buena, y hacer muchas cosas de su propia voluntad».

La verdad detrás de esta escritura es que el amor no llegará a ti si lo esperas sentado. Si bien Dios nos ayuda a encontrar el amor, no podrá hacer nada hasta que estemos dispuestos a dar el primer paso.

La máscara de la «amistad»

amigos abrasandosé
Cuando te haces pasar por «el amigo o la amiga», la otra persona nunca te verá como una posible pareja. Imagen: Canva

Otro de las errores más comunes que muchos sin querer cometen es entrar en una relación bajo la etiqueta de «solo amigos», cuando en realidad, alguna de las partes tiene un interés más allá de la amistad.

A simple vista parece una estrategia segura porque en una amistad no hay presión, no hay rechazo inmediato, ni tampoco necesidad de exponerse. Pero con el tiempo, esa misma «seguridad» se convierte en un obstáculo.

El problema es que cuando te haces pasar por «el amigo o la amiga» por demasiado tiempo, la otra persona te percibirá únicamente de esa forma: una persona confiable, el apoyo emocional eterno, el espacio seguro, o como quiera llamarte pero nunca como una posible pareja.

Y lo más difícil de esta situación es que no siempre ocurre porque no tengas valor de apostar por esa posible relación, sino porque nunca comunicaste lo que en realidad querías o sentías.

Entonces si tienes un amigo o una amiga por quien estás sintiendo algo más, lo peor que puedes hacer es elegir quedarte en la «friendzone» por elección propia.

No mostrar quién eres realmente

Muchas personas entran en el mundo de las citas escondiéndose detrás de su mejor versión. Imagen: Canva

A todo lo anterior se suma otro factor igual de importante que impide la formación de relaciones amorosas y es el intento de parecer alguien más «interesante» o «aceptable».

Muchas personas entran en el mundo de las citas tratando de mostrar su mejor versión, pero eso les impide mostrar su versión real. Quizás muchos lo hacen para «cuidarse» o para impresionar, pero el peligro de hacer esto es que evitas mostrar tus debilidades y eso afecta el desarrollo del amor genuino.

Ademas de lo anterior, debemos saber que no se puede construir una relación verdadera sobre una versión falsa o incompleta de ti mismo. Las Escrituras enseñan un principio en cuanto a esto:

«Confesaos vuestras faltas unos a otros… para que seáis sanados».

Ese consejo no se aplica solo a los pecados, sino también se refiere a la disposición a ser vistos tal como somos. Porque solo cuando alguien conoce tu realidad, no tu «versión editada», puede elegir amarte de verdad.

Lo que revelan las Escrituras

Rebeca y Rut son dos ejemplos de las Escrituras en donde el amor surgió luego de que actuaron sin miedo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Dejar atrás los errores anteriores es todo un proceso pero lo bueno es que en las Escrituras encontramos historias de personas que nos ayudan a saber lo que podemos hacer. Estas personas actuaron con intención y claridad en el amor, incluso cuando todo era incierto.

Rebeca, por ejemplo, cuando fue invitada a dejar su hogar para casarse con Isaac, ella no respondió con dudas ni con evasión. En cambio, su respuesta fue directa:

«Sí, iré» (Génesis 24:58).

De manera similar, Rut actuó con intención, mostrando claramente su disposición y su deseo de formar un vínculo amoroso con Booz.

Estos ejemplos refuerzan los puntos anteriores y nos enseñan que el amor llega cuando estamos dispuestos a dejar de escondernos y actuar con fe en su lugar.

Lo que tienes que saber y hacer

Siempre habrá una persona idónea para ti. Imagen: Canva

En pocas palabras, el problema por el cual sigues sin una pareja no es que no haya personas adecuadas para ti no tampoco es simplemente cuestión de tiempo. Muchas veces, lo que en verdad pasa es que si bien quieres una relación, no quieres exponerte, arriesgarte ni mostrarte tal cual eres.

Y aunque eso es comprensible, porque nadie quiere ser herido, también es lo que te mantiene en la eterna espera del amor. Apártate de esos errores y atrévete a hacer los cambios necesarios para hallar a tu amor verdadero.

Si aún sientes que no hay una persona indicada para ti, recuerda lo que enseñó el élder John H. Groberg:

«Debido a que todo el amor emana de Dios, nacemos con la capacidad y el deseo de amar y ser amados».

Hay una persona idónea para ti. Al final, la pregunta que en realidad debes hacerte es: ¿estás dispuesto a dejar de esconderte para que alguien pueda realmente encontrarte?

Fuente: Meridian Magazine

Video relacionado

También te puede interesar