Cuando algunas personas escuchan sobre la Palabra de Sabiduría por primera vez, casi siempre surgen las mismas preguntas. ¿Por qué no toman café, pero sí gaseosa? ¿El té verde cuenta como té? ¿Qué pasa con los suplementos deportivos? ¿Y si una medicina contiene alcohol? Entre muchas más.
Puede que algunos se incomoden con tantas preguntas, pero ya que estamos intentando aplicar principios revelados a situaciones modernas que no existían cuando José Smith recibió la Palabra de Sabiduría en 1833, es comprensible que hoy haya muchas dudas al respecto.
Es pensando en esto que, en este artículo, intentaremos explorar algunas de las dudas más comunes y curiosas que suelen surgir entre miembros y amigos de la Iglesia de Jesucristo sobre la Palabra de Sabiduría.
¿Por qué toman gaseosa si contiene cafeína?

Probablemente esta sea la pregunta más frecuente. Durante años muchas personas han asumido que los Santos de los Últimos Días evitan el café porque contiene cafeína. Sin embargo, esto es uno de los más grandes malentendidos que sigue vigente hasta ahora.
Para respoderla, debemos ser claros con un punto crucial: la Palabra de Sabiduría prohíbe específicamente las «bebidas calientes», no menciona la «cafeína». Una publicación en «Temas de la historia de la Iglesia» explica:
«Una de las cosas que se nos dice es que evitemos las ‘bebidas calientes’. José Smith y otros líderes de la Iglesia han explicado que esto se refiere al té y al café».
Así que básicamente la prohibición solo aplica al té y al café debido a una interpretación de los líderes de aquella época. Entonces, ¿significa eso que cualquier bebida con cafeína está automáticamente aprobada? Pues no necesariamente.

Si consumes algo que contiene cafeína y sientes que está perjudicando tu cuerpo o no te permite mantener el autodominio, es mejor evitar. Por eso algunos miembros deciden evitar bebidas altamente estimulantes aunque «técnicamente» no estén prohibidas.
Pero finalmente todas esas medidas quedan a criterio propio de cada persona.
«El uso de algunas sustancias, como la cafeína, queda a juicio de cada Santo y su prohibición no es un requisito para obtener una recomendación para el templo» (Temas de la historia de la Iglesia).
¿El té verde y el té negro están permitidos?

Aquí la respuesta es casi igual que la anterior. Hyrum Smith enseñó en un discurso de 1842 en Nauvoo:
«Las bebidas calientes no son para el cuerpo o el estómago; hay muchos que piensan lo que esto puede significar, si es que acaso se refiere al té o café o no. Yo digo que sí, se refiere al té y café».
Eso incluye el té verde, el té negro, el té blanco y otras variedades derivadas de la planta «Camellia sinensis«. Nada cambia ese principio porque el té sigue siendo té sea cual sea su presentación.
Por esa razón, un té verde verde, un té negro, un té frío o incluso un matcha continúan sin ser permitidos para consumo bajo la Palabra de Sabiduría por ser productos derivados de la misma planta.
Entonces, ¿las infusiones de hierbas también están prohibidas?

Esta también es otra pregunta que sorprende, porque comúnmente a las infusiones se les conoce como té ya sea de manzanilla, anís, menta, hierbabuena o jengibre. Entonces, si son «tés», ¿también estás prohibidos?
La respuesta radica en lo mismo que explicamos previamente y es un rotundo no porque, cuando se trata de infusiones, estamos hablando de productos que no se derivan de la planta Camellia sinensis.
Por esa razón no se consideran parte de la Palabra de Sabiduría. Eso explica por qué muchos Santos de los Últimos Días consumen infusiones herbales sin considerarlas una violación a esta ley espiritual.
¿Está mal consumir mucha carne o suplementos para aumentar masa muscular?

Esta pregunta también es muy común porque la Palabra de Sabiduría no hace mención en cuanto a los suplementos proteicos. Sin embargo, sí enseña un principio que muchas veces pasa desapercibido:
«La carne de las bestias y de las aves del cielo, yo, el Señor, he dispuesto para el uso del hombre, con acción de gracias; sin embargo, han de usarse limitadamente».
Eso significa que el Señor no solo nos enseñó qué evitar, sino también cómo buscar equilibrio.

Un batido de proteínas consumido responsablemente para complementar la nutrición o apoyar un programa de ejercicio no entra en conflicto con la Palabra de Sabiduría. El problema está cuando la obsesión por «ganar músculo» nos lleva a prácticas extremas, abuso de sustancias o consumo de productos potencialmente dañinos.
En cuanto a la carne, sí se nos manda ser moderados y no exagerar en su consumo.
La Palabra de Sabiduría advierte contra los excesos. Así que en esos casos vale hacerse esta pregunta, ¿con qué fin deseo aumentar mi masa muscular? Si es por un mero capricho, consumir demasiada carne o suplementos no sería lo más adecuado.
¿Y si debo tomar una medicina que contiene alcohol o drogas?

Esta duda también surge con frecuencia y se debe a que algunos jarabes para la tos, medicamentos líquidos o tratamientos médicos pueden contener pequeñas cantidades de alcohol como parte de su fórmula. Entonces, ¿tomarlas va en contra de la Palabra de Sabiduría?
Pues la clave está en la intención detrás de la acción. Si bien la Palabra de Sabiduría prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas, el uso de medicamentos bajo receta médica es algo completamente distinto.
«La Palabra de Sabiduría prohíbe las drogas recreativas mientras que autoriza las que se expiden con receta médica» (Historia de la Iglesia, La Palabra de Sabiduría).

Entonces queda claro que las sustancias médicas sí pueden utilizarse cuando forman parte de un tratamiento adecuado indicado por profesionales competentes. Una declaración de la Iglesia de Jesucristo en cuanto a este tema incluso afirma que:
«Las sustancias como la marihuana y los opioides deben usarse solo con fines medicinales según lo prescrito por un médico competente«.
Finalmente, tomar un medicamento recetado no es lo mismo que consumir alcohol con fines recreativos. La Palabra de Sabiduría jamás prohibiría algo que, por necesidad médica, requiere tu cuerpo.
¿Se puede usar vino para cocinar?

En cuanto a esta situación, técnicamente, al cocinar algunos alimentos con vino, parte del alcohol se evapora durante el proceso. ¿Entonces puedo cocinar todo lo que quiera con alcohol? Nuevamente la respuesta es no necesariamente.
Los miembros de la Iglesia de Jesucristo pueden preferir evitar recetas que requieran bebidas alcohólicas por respeto al espíritu de la Palabra de Sabiduría.
La Iglesia de Jesucristo no ha emitido instrucciones sobre este tema, por lo que específicamente para esta situación suele aplicarse el juicio personal y el deseo sincero de vivir el mandamiento de manera íntegra.
¿Las bebidas energizantes están prohibidas?

Cuando se hace esta pregunta normalmente se nos viene a la mente bebidas como Monster, Red Bull y otras similares que son bien populares en especial entre los jóvenes. Y la duda más frecuente es, ¿qué dice la Palabra de Sabiduría sobre ellas?
Pues la verdad es que no se menciona nada sobre las bebidas energizantes en esta ley. Sin embargo, lo que sí se menciona es el siguiente consejo:
«Los miembros deben evitar sustancias que sean dañinas, ilegales o adictivas, o que afecten el buen juicio. Existen otras sustancias y prácticas perjudiciales que no se especifican en la Palabra de Sabiduría… Los miembros deben actuar con prudencia y emplear el buen juicio con espíritu de oración».

Por eso la mejor pregunta que puedes hacerte en ese caso es: ¿consumir estas bebidas tiene algún beneficio para mi cuerpo?
Hay bebidas energizantes que contienen cantidades extremadamente altas de estimulantes, azúcar o ingredientes potencialmente peligrosos. En esos casos, la prudencia personal es importante. No es un sí o un no definitivos.
Más que una lista de prohibiciones

Una de las mayores lecciones de la Palabra de Sabiduría es que nunca fue diseñada como una lista de cosas que no debemos consumir.
Si leemos la Doctrina y Convenios 89 completo, descubriremos que el Señor realmente se preocupa tanto por nuestro bienestar que nos enseña qué debemos comer y qué debemos evitar.
Por eso, muchas de las preguntas modernas en cuanto a esta ley no se responden buscando una prohibición específica, sino comprendiendo el principio mayor detrás de la revelación: ayudarnos a desarrollar dominio propio, gratitud, equilibrio y respeto por el cuerpo que Dios nos ha dado.
Y es por eso que la Palabra de Sabiduría sigue siendo tan relevante hoy como lo fue cuando fue revelada en 1833. ¿Qué otras preguntas tienes sobre la Palabra de Sabiduría?
Fuente: maisfe.org
