¡Hola! Espero que estés bien y goces de una buena salud. Todo esto del COVID-19 ha estado sucediendo durante lo que parece una eternidad, ¿estoy en lo cierto? De hecho, ha estado sucediendo durante tanto tiempo que tuve ganas de rendirme y elegir no usar una mascarilla un par de veces. ¿Soy la única?

El impacto que tenemos

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He notado que las fiestas de cumpleaños y los baby showers se han comenzado a celebrar nuevamente. Incluso he asistido a un par de bodas.  Las cenas familiares están de vuelta y la gente ya no evita las tiendas de suministro. Encontrar papel higiénico es muy sencillo.

Sin embargo, este no es el caso para todos nosotros. ¿Recuerdas a esas personas que pertenecen al grupo de “alto riesgo” de las que hemos estado escuchando todo este tiempo? Sí, todavía existen.

Esas personas no pueden bailar en esas bodas o asistir a las cenas familiares. Todavía están atrapadas en sus casas. ¿Adivina qué más? Tenemos la capacidad de ayudarlas.

Tengo un amigo de la universidad que tiene fibrosis quística. Si se infecta, este virus sería devastador. He visto que publica algunos memes en Facebook y Twitter sobre lo genial que sería que la gente continuara usando sus mascarillas.

Rápidamente me di cuenta de que mi pequeña decisión de poner una pieza de tela en mi cara tiene mucho más impacto que mi nivel de comodidad.

Si cada persona usara algún tipo de mascarilla, este amigo mío (y tantos otros como él) podrían salir de sus casas antes. Podrían correr a la tienda para hacer algunas compras rápidas. Podrían sentirse seguros.

Libertad para servir a los demás

Debido al deseo de ayudar a aquellos que pertenecen al grupo de alto riesgo, Costco (un supermercado de EE.UU.) tomó la decisión de requerir que todos sus empleados y clientes usaran mascarillas en el establecimiento.

¿Sabes lo que escuché poco después? Quejas. Literalmente me encontré con personas que decían que iban a boicotear a Costco porque requerir que usaran una mascarilla era “quitarles su libertad”.

Todo lo que podía pensar era: “¿No se dan cuenta de que las mascarillas no son para nosotros mismos?” Las mascarillas son para  los demás. Las usamos en el supermercado para proteger a nuestros semejantes. No he podido dejar de pensar en el egoísmo que he experimentado durante estas últimas semanas.

Mi esposo tiene una abuela que se encuentra en un riesgo extremadamente alto. Si ella se contagiara de COVID-19, seguramente la perderíamos. Sin embargo, eso no impide que aquellos que la cuidan, mis suegros, necesiten ir de compras.

Pueden usar mascarillas, desinfectar y hacer todo lo posible para mantenerse a salvo. Pero, no pueden controlar un estornudo dirigido en su dirección proveniente de alguien sin cubrirse el rostro. Este pensamiento causa estrés a toda la familia.

Simplemente deseo que todos podamos dejar de pensar tanto en nosotros mismos. Pensemos por un momento en nuestros hermanos a nuestro alrededor. ¿Sus vidas no importan? ¿Las vidas de los miembros de su familia no importan? Definitivamente, puedes marcar la diferencia y ayudarlos cubriéndote la cara y manteniendo una distancia segura de los demás.

¿Qué haría Cristo?

Claro, usar una mascarilla puede ser incómodo. Prometo que también lo he sentido. Pero, ¿no es un pequeño precio a pagar por literalmente salvar vidas? Puedo soportar al 100% algunas molestias durante unos minutos si eso significa ayudar a quienes me rodean. Sé que tú también puedes.

Jesucristo no está aquí ahora mismo. Debido a esto, nos ha pedido que sirvamos a los demás y que seamos Sus manos. ¿No crees que Él haría todo lo que estuviera a Su alcance para asegurarse de que las personas a Su alrededor se sientan seguras? Claro que sí. Sé, sin lugar a dudas, que seguir usando una mascarilla en público es un acto de caridad y amor cristiano.

Estoy sinceramente confundida sobre por qué este es un tema tan controversial en la sección de noticias de mi Facebook en este momento. Elijo no pensar en las mascarillas como un símbolo de que “me están quitando la libertad”. Pienso en ello como un acto de amor. Mi elección es hacer lo que mi Salvador haría y servir a quienes me rodean.

Juan 15: 12-13 dice:

Este es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado.

Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

No creo que Cristo te esté pidiendo necesariamente que mueras por tus amigos en este momento. Creo que esta escritura simplemente significa hacer sacrificios. Se una persona abnegada. Muestra tu amor por tus semejantes y amigos. Usa una mascarilla. Ese es un gesto muy pequeño, pero tiene un gran impacto.

Mi súplica a ti

No me importa que “las muertes continúen disminuyendo”. No me molesta el hecho de que estoy joven y el covid-19 para mí es “como un resfriado”. Claro, tal vez este virus no me matará. Pero, no estoy preocupada por mí. Me preocupan mis hermanos y hermanas que corren un mayor riesgo debido al descuido de los demás.

Te ruego que tomes un momento y consideres tu posición sobre este tema. Por favor, piensa en las personas que amas y date cuenta de lo bendecido que eres de tenerlas. Profundiza ese pensamiento en tu corazón y haz algunos sacrificios.

coronavirus distanciamiento social

Mantente a salvo, mantén el distanciamiento social y usa una mascarilla la próxima vez que salgas. Yo, y muchos otros, lo apreciaremos.

¡No te olvides de compartir este artículo en tus redes sociales favoritas! Cuantas más mascarillas, mejor. ¡Gracias por tu ayuda!

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por Brooklyn Gittins y fue publicado en Third Hour con el título “OPINION: Why Continuing to Wear a Mask Is an Act of Christlike Love”.