El primer Templo en Perú fue edificado en la hermosa ciudad de Lima, hace más de tres décadas. La dedicación del Templo se efectúo desde el 10 al 12 de enero de 1986, por el presidente Gordon B. Hinckley, quien ofreció la Oración dedicatoria del Templo de Lima.

Oración dedicatoria del Templo de Lima

“Dios de nuestros padres, Tú gran Elohim, venimos a Ti en el nombre de Tu Amado Hijo Jesucristo, el Salvador y Redentor del mundo. Levantamos nuestros ojos a Ti mientras dedicamos Tu santa casa. Nuestros corazones están llenos de gratitud. Te amamos, y amamos a Tu Hijo. Por favor, escucha nuestra oración, amado Padre.

Te agradecemos por este glorioso día en la historia de Tu obra. Te agradecemos por este templo en la nación del Perú. Te agradecemos por todos los que han contribuido para hacerlo posible.

Te agradecemos por Tu sonrisa de complacencia con el pueblo de esta tierra, y particularmente con los muchos que han aceptado el evangelio restaurado que se les ha enseñado. Recompensa su fe. Permíteles sentir Tu amor por ellos. Incrementa su conocimiento de las cosas divinas. Prospéralos en sus esfuerzos.

Tenemos en mente particularmente en este día, a los hijos e hijas de Lehi. Ellos han conocido tanto sufrimiento y pesar en sus muchas generaciones. Ellos han caminado en oscuridad y en servidumbre. Ahora Tú los has tocado por la luz del evangelio eterno. Los grilletes de la oscuridad están cayendo de sus ojos a medida que abrazan las verdades de Tu gran obra. Sin duda el padre Lehi ha llorado con pesar por su posteridad. Sin duda él llora de alegría porque en esta santa casa se ejercerá la plenitud del sacerdocio para la bendición, no sólo de aquellos de esta y futuras generaciones, sino también para la bendición de aquellas generaciones anteriores.

Permite que Tu pueblo se regocije en el don maravillo que Tú les has otorgado. Que puedan ser fieles a Ti, que puedan ser dignos siempre de entrar en esta santa casa y participar de las bendiciones que se ofrecen aquí. A través de las ordenanzas que  se realizarán en esta casa, bajo la autoridad del sacerdocio eterno, ellos ahora tienen disponibilidad de cada don por el tiempo y la eternidad que Tú has otorgado en esta dispensación de la plenitud de los tiempos.

Oh Dios, Te agradecemos por esta agradable época en que Tu casa se ha terminado y cuando podemos dedicarla a Ti y a Tu Amado Hijo. Actuando por medio de la autoridad del Sagrado Sacerdocio, que Tú nos has dado, Tus hijos, dedicamos a Ti y a Él éste el Templo de Lima Perú de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Dedicamos el terreno y el edificio. Dedicamos la estructura auxiliar, los accesorios, el amoblado y todas las instalaciones relacionadas con este sagrado edificio. Dedicamos este templo como Tu santuario sagrado y oramos que Tú lo aceptes como nuestra ofrenda a Ti. Que puedas estar complacido con honrarlo con Tu presencia y bendecirlo y a todos sus usuarios.

Oh Dios, preserva esta Tu santa casa. Guárdala de las tormentas de la naturaleza, de los temblores de la tierra, y de la profanación de los hombres. Es consagrado en santidad a Ti, y que pueda permanecer así a través de las futuras generaciones.

Que pueda ser el medio para lograr Tus eternos propósitos. Que pueda ser una casa de oración, una casa de aprendizaje, una casa de fe, una casa de Dios. Que todo el que pueda entrar por sus puertas así lo haga con manos limpias y con corazones limpios de la iniquidad. Que pueda aumentar el número de los asistentes con los años y que se pueda realizar aquí una obra gloriosa para la eterna bendición de las generaciones de hombres y mujeres que han pasado por esta tierra.

Refrena al adversario para que no tenga poder sobre Tu pueblo ni sobre Tu obra. Frustra los designios de cualquiera que quiera dañar Tu reino.

Bendice esta nación y sus naciones vecinas que puedan hacerse amigos de Tus siervos. Bendice a aquellos que gobiernan para que puedan hacerlo con equidad, extendiéndola a las personas con libertad lo cual está de acuerdo con Tu divino plan.

Prospera a Tus fieles santos a medida que vivan honestamente contigo en el pago de sus diezmos y ofrendas. Que puedan disfrutar de las bondades de la tierra así como de las bendiciones del cielo. Permite que Tu Santo Espíritu vaya delante de aquellos que sirven como misioneros. Abre las puertas y los corazones de las personas. Que puedan ser responsivas a la verdad.

Bendice Tu obra que pueda florecer y crecer en esta nación y en las naciones vecinas de América del Sur. Recuerda, Padre, Tu antiguo convenio con los hijos de Lehi que en los Últimos Días los favorecerías y los traerías al conocimiento de su Redentor. Hazlos fuertes en fe y magnifícalos en liderazgo en Tu reino.

Prospera Tu obra en toda la tierra y que pueda avanzar con gran poder para bendición de todos los que escucharán el mensaje de salvación. Complácete en Tu profeta, Ezra Taft Benson, y otórgale salud y revelación. Bendice a todos los que trabajan con él en promover Tu obra y edificar Tu reino. Bendice a todos los que han tomado sobre sí el nombre de Tu Amado Hijo. Que puedan andar como Tus hijos favorecidos, ejemplificando en sus vidas la hermosura de Tu eterna verdad.

Te agradecemos, Te amamos, alabamos Tu Santo Nombre.

En este día de dedicación, nos volvemos a dedicar nosotros mismos, nuestras vidas, y todo lo que tenemos y somos a Ti nuestro Dios, con nuestra oración de que podamos ser hallados dignos a Tu vista para recibir Tus bendiciones y Tu aprobación divina.

Todo esto lo hacemos en el nombre de Tu Amado Hijo, el Salvador del mundo, aun nuestro Redentor Jesucristo. Amén”.