La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días publicó la siguiente declaración  el domingo, 13 de agosto de 2017:

Es con gran tristeza y profunda preocupación que vemos la violencia, el conflicto y la tragedia de los últimos días en Charlottesville, Virginia. Las personas de cualquier fe, o de ninguna fe en absoluto, son perturbadas por el aumento de la intolerancia en palabras y acciones que vemos en todas partes.

Hace más de una década, el difunto presidente de la Iglesia Gordon B. Hinckley (1910-2008) abordó el tema del racismo al hablar con miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Él enseñó poderosamente y claramente este principio: “Ningún hombre que haga observaciones despectivas sobre los de otra raza puede considerarse un verdadero discípulo de Cristo, ni puede considerarse que esté en armonía con las enseñanzas de la Iglesia de Cristo”. Para los miembros de la Iglesia, reafirmamos esa enseñanza hoy y la amonestación del Salvador de amar a nuestro prójimo.

Nuestras oraciones están con aquellos que sufren por esta intolerancia y odio. Oramos por la paz y por la comprensión. Por encima de todo, oramos para que podamos tratarnos unos a otros con mayor bondad, compasión y bondad.

 

Fuente: mormonnewsroom.org