Michelle Schmidt, esposa de Jon Schmidt, pianista del reconocido grupo musical The Piano Guys, falleció el sábado 17 de octubre de 2026, a los 59 años, después de una larga lucha contra el cáncer.
La noticia la compartió The Piano Guys mediante un emotivo homenaje en su página oficial, donde recordaron su amor por Jesucristo, su dedicación a la familia y el apoyo que brindó a quienes la rodeaban.
Su fallecimiento ocurrió casi diez años después de la muerte de su hija Annie, una pérdida que marcó profundamente a la familia y que llevó a Michelle a compartir públicamente su testimonio sobre la vida después de la muerte.
Una vida dedicada a su familia y al Evangelio

Michelle nació el 2 de noviembre de 1966 en Salt Lake City, Utah. Fue la mayor de siete hermanos, estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Utah y, a los 23 años, sirvió como misionera de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Noruega.
En junio de 1991 se casó con Jon Schmidt en el Templo de Salt Lake. Juntos tuvieron cinco hijos y construyeron un hogar donde procuraban incluir a Dios en sus decisiones. Durante los primeros años de la carrera musical de Jon, la pareja atravesó dificultades económicas. Sin embargo, Michelle siempre lo animó a continuar con su música.

Con el tiempo, Jon alcanzó reconocimiento internacional como integrante de The Piano Guys, pero él mismo reconoció que nada de eso habría sido posible sin su esposa.
“Sin ella, mi carrera musical no habría sucedido”, expresó Jon en el homenaje publicado tras su fallecimiento.
Además de apoyar su carrera, Michelle participaba en su proceso creativo y compartía opiniones que ayudaban a mejorar sus composiciones. Pero su vida no giraba únicamente alrededor de la música.
Michelle disfrutaba enseñar el Evangelio, servir en la Primaria y ministrar a otras personas. También amaba asistir al templo y hablar sobre las bendiciones de los convenios. Sus familiares la recuerdan como alguien que siempre encontraba tiempo para escuchar, aconsejar y hacer sentir bienvenidos a los demás.
La pérdida de su hija y su confianza en Dios

En octubre de 2016, Michelle y Jon enfrentaron uno de los momentos más dolorosos de sus vidas cuando su hija mayor, Annie Schmidt, de 21 años, desapareció mientras realizaba una caminata en Oregón. Durante varias semanas, familiares, amigos y voluntarios participaron en su búsqueda. Finalmente, encontraron su cuerpo.
La pérdida de Annie cambió la vida de Michelle, pero también fortaleció su deseo de hablar sobre Jesucristo y las promesas de la vida eterna.
En 2018 publicó el libro Carried: How One Mother’s Trust in God Helped Her through the Unthinkable, donde relató cómo enfrentó la muerte de su hija y las experiencias espirituales que la ayudaron durante aquellos meses.

A través de sus páginas, Michelle contó cómo aprendió a confiar en Dios incluso cuando no encontraba respuestas para lo que estaba viviendo.En una entrevista con Deseret News, explicó por qué había decidido compartir su historia:
“Decidí que tengo una sola vida y voy a usarla para testificar que Dios es real y que nos ama”.
Sus palabras llegaron a muchas personas que también atravesaban la pérdida de un ser querido.
Años después, Michelle recibió un diagnóstico de cáncer. Según su familia, mantuvo su confianza en Dios durante el tratamiento y continuó preocupándose por las necesidades de los demás.

Incluso durante su última semana de vida, tenía un deseo muy especial: vivir lo suficiente para conocer a uno de sus nietos que estaba por nacer. Tras su fallecimiento, The Piano Guys compartió un mensaje sobre la esperanza que sostiene a la familia Schmidt.
“Creemos que, gracias a Jesucristo, la muerte es una separación, no un final, y que las familias están destinadas a permanecer unidas más allá de esta vida”.
Para Jon y sus hijos, esa promesa tiene un significado especial. Hoy encuentran consuelo en la creencia de que Michelle se ha reunido nuevamente con Annie.
Michelle deja a su esposo, cuatro hijos, tres nietos y otros dos que están por nacer. Su funeral se realizó el lunes 26 de octubre en Provo, Utah, y la grabación está disponible en la página oficial de The Piano Guys.

Antes de fallecer, Michelle expresó un último deseo: que quienes quisieran honrar su memoria no enviaran flores, sino que realizaran una donación al fondo humanitario de la Iglesia, compartieran su testimonio de Jesucristo o hicieran un acto de servicio por alguien que lo necesitara.
Era una manera de continuar haciendo lo que ella procuró durante su vida: ayudar a otras personas a acercarse a Jesucristo
Fuente: LDS Daily
