La libertad religiosa, la obra misional y la fortaleza espiritual de la nueva generación fueron los ejes de una reciente visita del presidente D. Todd Christofferson, Segundo Consejero de la Primera Presidencia de la Iglesia de Jesucristo, a Estados Unidos y Canadá.

Su recorrido comenzó en Filadelfia, ciudad considerada la cuna de la Constitución de los Estados Unidos, donde participó en un importante evento dedicado a la defensa de la libertad religiosa.

Posteriormente, viajó a Toronto para reunirse con cientos de misioneros y jóvenes Santos de los Últimos Días, compartiendo mensajes de fe, identidad y discipulado.

Un mensaje sobre la libertad religiosa para todos

El presidente D. Todd Christofferson de la Primera Presidencia y su esposa, Kathy; el élder Gary E. Stevenson del Cuórum de los Doce Apóstoles y su esposa, Lesa; y el élder Matthew S. Holland (extremo derecho) y su esposa, Paige; posan con William P. Mumma y su esposa, Kathy, en la gala anual de la Medalla Canterbury del Fondo Becket para la Libertad Religiosa. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El jueves 11 de junio, el presidente Christofferson se unió a líderes religiosos y representantes de distintas confesiones en la Gala anual de la Medalla Canterbury de Becket, celebrada en el Centro Nacional de la Constitución, muy cerca del histórico Independence Hall, lugar donde se adoptó la Constitución estadounidense.

Esta ceremonia reconoce a personas y organizaciones comprometidas con la defensa de la libertad religiosa, un principio que la Iglesia de Jesucristo ha apoyado durante décadas.

Durante su visita, el presidente Christofferson estuvo acompañado por su esposa, Kathy Christofferson; el élder Gary E. Stevenson, del Cuórum de los Doce Apóstoles; y los élderes Matthew S. Holland y Alexander Dushku, de los Setenta.

La Gala de la Medalla Canterbury tuvo lugar en el Centro Nacional de la Constitución en Filadelfia, Pensilvania, el jueves 11 de junio de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Además de participar en la gala, el presidente Christofferson recorrió algunos de los lugares más emblemáticos de la historia estadounidense, entre ellos la Campana de la Libertad y el Independence Hall.

Al reflexionar sobre la importancia de la libertad religiosa, el presidente Christofferson citó Doctrina y Convenios 101, donde el Señor enseña que la Constitución fue establecida para la protección de toda la humanidad.

«Eso significa toda la humanidad, no solo en esta nación, sino en todo el mundo. Creo que está demostrado que dondequiera que se han adoptado esos principios, la gente ha prosperado y ha disfrutado de las bendiciones que nosotros disfrutamos», afirmó el presidente Christofferson.

Sus palabras resaltaron que la libertad religiosa es un derecho fundamental que beneficia a todas las personas.

Un esfuerzo conjunto para proteger la fe y la conciencia

El presidente D. Todd Christofferson se prepara para pronunciar la invocación en la gala anual de la Medalla Canterbury del Fondo Becket para la Libertad Religiosa. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Tanto el presidente Christofferson como el élder Matthew S. Holland elogiaron el trabajo de Becket, una organización de interés público conocida por defender la libertad religiosa en tribunales y espacios públicos.

Uno de los aspectos que más destacaron fue que Becket no limita su trabajo a una sola religión, sino que busca proteger los derechos de creyentes de todas las confesiones e incluso de quienes no profesan ninguna fe. El élder Holland recordó una conocida declaración del profeta José Smith en cuanto a esto.

«José Smith dijo que estaría dispuesto a morir por los derechos de todas las religiones: católicos, judíos, musulmanes. No solo por la nuestra».

El presidente D. Todd Christofferson y el élde Gary E. Stevenson saludan a los invitados en la gala anual de la Medalla Canterbury del Fondo Becket para la Libertad Religiosa en el Centro Nacional de la Constitución en Filadelfia. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El élder Holland también añadió que precisamente ese mismo espíritu puede verse en el trabajo interreligioso que realizan organizaciones como Becket. Por su parte, el presidente Christofferson explicó que la fortaleza de estos esfuerzos radica en su compromiso universal.

«[Becket] es muy eficaz. La clave de su éxito reside en su enfoque en la libertad religiosa para todos. No solo para ciertas confesiones, sino para todas, e incluso para quienes no profesan ninguna fe», declaró el presidente Christofferson.

Con estas palabras, ambos líderes de la Iglesia de Jesucristo destacaron que la defensa de la libertad de conciencia sigue siendo esencial para preservar la dignidad humana y permitir que las personas vivan de acuerdo con sus creencias.

Una visita misional en un momento histórico en Toronto

El presidente D. Todd Christofferson, de la Primera Presidencia, saluda a los misioneros en Toronto, Canadá, el sábado 13 de junio de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Después de concluir sus actividades en Filadelfia, el presidente y la hermana Christofferson viajaron a Canadá para reunirse con los misioneros de la Misión Canadá Toronto.

Esta visita tuvo lugar en un momento significativo. Apenas unas semanas después, la misión se dividirá en tres nuevas misiones: Toronto Oeste, Toronto Este y Montreal, un cambio que refleja el crecimiento continuo de la Iglesia de Jesucristo en esa región.

Más de 250 misioneros participaron en este encuentro especial. Para el presidente Christofferson, esta reorganización es una evidencia de que la obra del Señor continúa avanzando.

«Lo interpreto como una señal de progreso, de que el Señor está acelerando Su obra«, expresó el presidente Christofferson al meditar sobre la división de las misiones en Toronto.

Más de 200 misioneros participan de una devocional especial con el presidente Christofferson en Toronto. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El presidente Christofferson también señaló que la creación de nuevas misiones no es simplemente una cuestión administrativa, sino una manifestación de que el evangelio sigue llegando a más personas y que la necesidad de obreros en la viña continúa aumentando.

La Iglesia de Jesucristo anunció en octubre pasado la creación de 55 nuevas misiones alrededor del mundo, las cuales comenzarán a funcionar el 1 de julio de 2026. Con ello, el número total de misiones alcanzará las 506.

«Ellos nos inspiran»

El presidente D. Todd Christofferson y su esposa, Kathy, recorrieron lugares históricos de Filadelfia. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Aunque el propósito principal era fortalecer a los misioneros, el presidente Christofferson confesó que en este tipo de reuniones son los propios misioneros quienes terminan inspirando a los líderes.

«Siempre es un momento especial reunirme con los misioneros. Es maravilloso sentir su vitalidad, su sinceridad, su amor por la obra y por la gente», expresó el presidente Christofferson con gran admiración.

Luego añadió una reflexión que provocó sonrisas entre los presentes:

«No sabemos si les hacemos mucho bien, pero ellos nos hacen mucho bien a nosotros. Nos inspiran».

El presidente D. Todd Christofferson y su esposa, Kathy, junto con el élder Matthew S. Holland y su esposa, Paige, recorrieron lugares históricos de Filadelfia. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Muchos de los misioneros expresaron sentimientos similares después de la reunión. Uno de ellos, el élder Scott, comentó que la experiencia fortaleció su testimonio de una manera inesperada.

«Pensé que [mi testimonio] se fortalecería por lo que dijo y por las cosas que nos invitaría a hacer. Pero en realidad se fortaleció sobre todo por el Espíritu».

Por su parte, la hermana Bourelle dijo que salió de la reunión con un amor más profundo por las personas a quienes sirve.

«Los profetas son reales, y son la voz de Dios», expresó ella.

Un mensaje especial para la juventud

El presidente D. Todd Christofferson, de la Primera Presidencia, pronuncia un discurso en una reunión devocional para jóvenes Santos de los Últimos Días en Toronto, Canadá. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La jornada concluyó con una reunión para jóvenes Santos de los Últimos Días de la región de Toronto. Allí, el presidente Christofferson los invitó a convertirse en una fuente de fortaleza para quienes los rodean y a ayudarse mutuamente a permanecer firmes en la fe.

«Les ruego que, cualquiera que sea su situación en su barrio o rama, se apoyen mutuamente, se preocupen los unos por los otros, incluso oren los unos por los otros«.

El presidente Christofferson explicó que, aunque muchos jóvenes no se den cuenta, su ejemplo puede influir profundamente en otras personas.

«No siempre te das cuenta de lo importante y poderoso que puede ser tu ejemplo».

Jóvenes de Toronto, Canadá, se reúnen para escuchar al presidente D. Todd Christofferson. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

También dedicó parte de su mensaje a recordarles que Dios los conoce individualmente y está dispuesto a escuchar cada una de sus oraciones. Ese fue quizá el momento más emotivo de la noche.

«No pienses que hay ningún lugar al que puedas ir donde Él no pueda llegar, ayudarte y escucharte».

Luego añadió una declaración que conmovió entre los asistentes:

«Te conoce. Te ama. Te ama tanto como me ama a mí. Te ama tanto como ama a Dallin H. Oaks. Eres tan importante, crucial e invaluable para Él como cualquier otra persona».

Una visita marcada por tres mensajes

El presidente D. Todd Christofferson y su esposa, Kathy, en la gala anual de la Medalla Canterbury del Fondo Becket para la Libertad Religiosa, celebrada en el Centro Nacional de la Constitución en Filadelfia. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Aunque las actividades en Filadelfia y Toronto fueron muy diferentes entre sí, la visita del presidente Christofferson estuvo unida por tres temas constantes.

Primero, la importancia de proteger la libertad religiosa para todas las personas, sin importar sus creencias. Segundo, la confianza en que el Señor continúa acelerando Su obra mediante los misioneros. Y tercero, la certeza de que cada persona tiene un valor infinito ante Dios, especialmente los jóvenes.

En cada uno de sus encuentros y actividades, el mensaje del presidente Christofferson fue el mismo: la fe sigue teniendo un papel esencial en la vida de las personas y en la construcción de sociedades más libres, más fuertes y más compasivas.

Fuente: newsroom.churchofjesuschrist.org

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