Marisol Stosich, futbolista de raíces guatemaltecas y miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, decidió hacer una pausa en su carrera deportiva para dedicar su tiempo y servicio en un campo distinto al deportivo: el campo misional.
El lunes 5 de octubre de 2026, rodeada de familiares y seres queridos en Logan, Utah, Estados Unidos, Marisol abrió su llamamiento misional y descubrió que servirá como misionera de tiempo completo en la Misión Barcelona, España.
Durante los próximos 18 meses, Marisol dejará temporalmente sus estudios universitarios y su participación en el equipo femenino de fútbol de Utah Valley University, así como en los procesos de la Selección Nacional Femenina de Guatemala, para dedicarse a compartir el evangelio de Jesucristo y servir a las personas que encuentre durante su misión.
Una decisión que significó dejar una de sus grandes pasiones

La decisión no fue sencilla ya que Marisol ha dedicado buena parte de su vida al fútbol y ha competido a nivel regional y nacional. En 2024 fue convocada a los procesos de selección de la Selección Nacional Femenina de Guatemala, una experiencia que le permitió continuar desarrollándose como deportista.
Sin embargo, al momento de decidir entre continuar con su trayectoria deportiva o hacer una pausa para servir una misión, sintió que había algo más importante que debía hacer.
“Esta no fue una decisión fácil para mí, pero el sentimiento era demasiado fuerte como para ignorarlo. Fue entonces cuando comprendí que el fútbol es mi pasión y lo que amo hacer, pero mi fe es lo que define quién soy”, explicó.
Para ella, esta decisión no significa abandonar el deporte que ama, sino reconocer que su identidad va más allá de sus logros dentro de una cancha.
Poner a Dios primero

Para Marisol, servir una misión también representa una manera de expresar gratitud por las bendiciones que ha recibido y demostrar confianza en los planes de Dios.
“Creo que poner de mi parte para mostrar gratitud a Dios, dándole prioridad y estando dispuesta a sacrificar algo que amo tanto, es el salto de fe que necesito dar”, afirmó.
Aunque sabe que estará alejándose temporalmente de oportunidades importantes dentro del fútbol, confía en que las oportunidades que Dios tiene preparadas para ella estarán esperándola a su regreso.
Su perspectiva refleja una decisión que, para ella, no representa el final de una etapa, sino una pausa con un propósito.
“Regresaré aún mejor y más fuerte”

La experiencia deportiva de Marisol también parece haber influido en la manera en que contempla los próximos 18 meses de su servicio misional.
“Es el comienzo de algo más grande, y regresaré aún mejor y más fuerte para la segunda mitad del partido”, dijo.
La comparación con el fútbol resume la manera en que entiende este momento de su vida. Una jugadora puede abandonar temporalmente el campo, pero eso no significa que haya terminado el partido. Para Marisol, servir una misión es una oportunidad para prepararse, crecer y fortalecer su fe antes de regresar a otras metas personales y deportivas.
Su llamamiento fue recibido con alegría por familiares y amigos, quienes la acompañaron durante el momento en que leyó su asignación.
Una nueva etapa en España

En la Misión Barcelona, España, Marisol tendrá la oportunidad de compartir el evangelio de Jesucristo y prestar servicio a las personas durante 18 meses. Será una experiencia muy diferente a la vida universitaria y a la competencia deportiva a la que está acostumbrada.
Sin embargo, llevará consigo algunas de las cualidades que ha desarrollado como atleta: disciplina, constancia, capacidad para trabajar en equipo y perseverancia frente a los desafíos.
Su historia también muestra que las decisiones relacionadas con la fe no siempre implican renunciar para siempre a aquello que amamos. En ocasiones, pueden significar hacer una pausa, confiar en Dios y permitir que una nueva experiencia ayude a definir lo que viene después.
El fútbol seguirá formando parte de la historia de Marisol, pero durante los próximos 18 meses su prioridad será servir al Señor, compartir Su evangelio y ayudar a las personas en España. Con esa decisión, comienza una nueva etapa de su vida, convencida de que poner a Dios primero le brindará grandes y mayores bendiciones.
Fuente: noticias.laiglesiadejesucristo.org
