Iam Tongi, ganador de la temporada 21 de «American Idol» y miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ha vivido unos últimos años bastante movidos entre música, películas, conciertos y hasta una colaboración con Dwayne “La Roca» Johnson.
Pero detrás de todo eso hay una historia mucho más personal. Una que comenzó con su padre.
Una canción que llegó hasta “La Roca”

Tongi estaba terminando una canción llamada “My Dad” (“Mi Padre”), escrita como un homenaje a su padre, Rodney Tongi, quien falleció en 2021 debido a una enfermedad renal.
Una noche, mientras se encontraba en Utah después de asistir a la boda de un primo, recibió un mensaje de voz inesperado. Era Dwayne Johnson, quien estaba trabajando como productor ejecutivo de un álbum inspirado en la película Moana y buscaba canciones de artistas polinesios.
Johnson había escuchado sobre Tongi y quería trabajar con él. Así que, alrededor de las 2 o 3 de la mañana, Iam tomó su guitarra, terminó lo que tenía y se lo envió.
A “La Roca” le gustó la canción y propuso cambiar la letra para cantársela a sus propias hijas. Incluso trabajó en una nueva versión durante la madrugada y se la envió a Tongi.
Cuando Iam escuchó la canción completa el 31 de julio, justo en el cumpleaños de su padre, la experiencia fue especialmente emotiva.
La canción hablaba de un padre animando a sus hijos a enfrentar el mundo, mientras les recordaba cuánto los ama y lo orgulloso que está de ellos. Para Tongi, escucharla fue casi como imaginar que su propio padre volvía a cantarle.
La música ayuda a superar la pérdidas

La relación de Tongi con su padre fue una de las razones por las que millones de personas conectaron con él durante “American Idol”. En su audición interpretó “Monsters”, una canción que había escuchado mientras su padre estaba hospitalizado.
Sin embargo, después de su muerte, Iam había perdido las ganas de cantar.
Su mamá le preguntó por qué había dejado la música. Él le explicó que cantar le hacía recordar a su papá porque solían hacer armonías juntos, y que escuchar su voz en esos momentos lo hacía llorar.
Su mamá le respondió que quizás no era algo triste poder escuchar todavía a su papá a través de la música, sino una manera de mantener vivo ese recuerdo.
Poco después, Tongi tomó su guitarra y cantó un himno cristiano tongano que solía interpretar con su padre. Lloró mientras cantaba y decidió volver a hacer música.
Tres días después, además, descubrió que su mamá ya lo había inscrito nuevamente para audicionar en “American Idol”.
De una audición a ganar “American Idol”

Tongi ya había intentado entrar al programa un año antes, pero no había conseguido avanzar. Aquella experiencia afectó bastante su confianza.
Esta vez llegó a la audición televisada y, aunque seguía dudando de sus capacidades, decidió simplemente cantar.
Su interpretación de “Monsters” sorprendió a los jueces y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más recordados de esa temporada. Tongi siguió avanzando hasta convertirse en el ganador de la temporada 21 de «American Idol».
Para él, una de las grandes lecciones fue dejar de compararse con otros cantantes. No tenía las mismas habilidades vocales que algunos de sus compañeros, pero descubrió que podía conectar con las personas siendo él mismo.
Tres años después, sigue llevando sus raíces con él

Desde que ganó «American Idol», Tongi ha realizado giras, lanzado música y participado en proyectos relacionados con Moana y la película de acción real “Lilo & Stitch”. También acaba de lanzar su primer álbum, “Good For My Soul”.
Aunque su carrera ha crecido rápidamente, Iam sigue hablando con mucho cariño de su familia y de sus raíces polinesias. De hecho, cuando está de gira, muchas veces prefiere quedarse en casa de algún familiar antes que en un hotel.
Para Tongi, su familia ha sido una parte fundamental de su camino. Su padre siempre creyó en su talento y llegó a decirle que algún día ganaría American Idol.
“Él es mi papá, se supone que debe decirme que tengo talento aunque no lo tenga”, recordó entre risas.
Pero su padre acertó en que algún día ganaría “American Idol”.
Más allá de los premios, las películas y las colaboraciones, la historia de Tongi muestra cómo la familia, la fe y los recuerdos de quienes amamos pueden convertirse también en una fuente de fortaleza para seguir adelante.
Fuente: Church News
