¡Atención presidencias de Sociedad de Socorro! Organizar una actividad para las hermanas no tiene por qué requerir semanas de preparación, grandes presupuestos o decoraciones elaboradas. A veces, las experiencias más significativas pueden surgir de los momentos más sencillos, pero poderosos.
Después de todo, uno de los propósitos de la Sociedad de Socorro es ayudar a las hermanas a fortalecer su fe en Jesucristo, servir y crear vínculos de amor y amistad.
Si estás buscando ideas originales de actividades para tu barrio o rama, aquí tienes 11 actividades para la Sociedad de Socorro que requieren muy poca planificación, pero que pueden ayudar a que todas las hermanas se sientan más unidas.
1. Una reunión para venir tal como eres

¿Qué pasaría si no tuvieras un programa establecido para una actividad? Esta es la idea más sencilla: invita a las hermanas a reunirse sin tener que llevar algo específico, preparar materiales o participar en alguna dinámica específica.
Entonces, ¿qué pueden hacer? Pueden compartir algunos bocaditos, sentarse en pequeños grupos y conversar sobre cómo les ha ido durante la semana.
Esta actividad es especialmente útil cuando las hermanas han tenido semanas ocupadas y necesitan un momento para descansar, conocer mejor a otras personas y sentirse acompañadas.
2. Conversaciones rápidas sobre las Escrituras

Esta dinámica es ideal para que las hermanas conversen con personas con quienes normalmente no tienen mucha oportunidad de compartir.
Formen parejas y propongan una pregunta relacionada con el evangelio, como:
“¿Qué Escritura te ha dado fortaleza últimamente?” o “¿Qué has aprendido recientemente sobre Jesucristo?”.
Después de cinco minutos, cambien de pareja y presenten una nueva pregunta. No es necesario preparar una lección. Lo importante para esta actividad es escuchar las experiencias de otras hermanas y descubrir cuánto pueden aprender unas de otras.
3. Trae algo que te guste mucho

Para esta idea, cada hermana puede llevar un objeto que considere útil, especial o que simplemente le guste mucho.
Puede ser un libro, una receta, un utensilio de cocina, una herramienta para estudiar las Escrituras, una recomendación de música o incluso algún producto que le haya facilitado la vida.
Durante la actividad, cada una muestra lo que llevó y explica por qué lo recomienda.
Además de ser entretenida, esta idea permite descubrir intereses en común y conocer aspectos de las hermanas que quizás no salen a relucir durante las reuniones dominicales.
4. Caminata y conversación

No todas las actividades necesitan realizarse dentro de un salón de la capilla. Para esta idea, la presidencia de Sociedad de Socorro puede organizar una caminata tranquila por un parque cercano, alrededor de la capilla o por un lugar seguro del vecindario.
Mientras caminan, las hermanas pueden conversar en parejas sobre sus experiencias, intereses o alguna pregunta relacionada con la fe.
Esta es una buena alternativa para quienes disfrutan de las actividades al aire libre. Además, si hay alguna hermana que no pueda caminar por alguna condición física o limitación, se le puede asignar una compañera que se siente y converse con ella con tranquilidad.
5. Una bendición que recibí esta semana

Esta actividad solo requiere dos materiales muy sencillos y que casi no cuestan nada: hojas de papel y lapiceros.
Inviten a cada hermana a escribir de manera anónima una bendición de Dios que haya reconocido recientemente en su vida o una experiencia en la que haya sentido el amor de Dios.
Después, recojan los papeles y lean algunas respuestas en voz alta, sin intentar identificar a sus autoras.
Escuchar cómo otras personas reconocen la mano del Señor en situaciones cotidianas puede ayudar a todas a recordar que las bendiciones también están en los detalles sutiles y cotidianos.
6. Tarjetas de ánimo

¿Quién dijo que una actividad de servicio necesita ser complicada? Para esta actividad, coloquen sobre una mesa tarjetas, sobres y bolígrafos. Luego, inviten a las hermanas a escribir mensajes de ánimo para personas que podrían necesitar un gesto de cariño.
Pueden ser misioneros, miembros nuevos, hermanas que no han podido asistir a la Iglesia, adultos mayores o familias que estén atravesando momentos difíciles. La lista es tan larga como casi cualquier persona en la que puedan pensar.
Una nota sincera puede parecer algo pequeño, pero para quien la recibe puede convertirse en un recordatorio de que no está solo.
7. Una noche de juegos y risas

La Sociedad de Socorro también puede ser un espacio para divertirse. Por eso, una buena opción de actividad puede ser organizar una noche de juegos sencillos, como mímica, dibujo y adivinanzas, preguntas de cultura general o dinámicas en equipos.
No necesitan comprar materiales especiales ni preparar una gran competencia. Basta con elegir algunos juegos que todas puedan disfrutar y adaptar las reglas a las participantes.
Aunque algunos piensen que esa no sea una idea “espiritual”, compartir risas y buenos momentos también ayuda a fortalecer las amistades y crear un ambiente de confianza.
8. Enséñame algo en cinco minutos

En cada grupo de Sociedad de Socorro hay hermanas con talentos y conocimientos que otras personas podrían disfrutar aprendiendo. Así que, ¿por qué no aprovechar eso? Inviten a tres o cuatro hermanas a enseñar algo práctico en apenas cinco minutos.
Por ejemplo, pueden mostrar cómo organizar mejor un espacio pequeño, preparar una receta sencilla, tomar mejores fotografías con el celular, doblar una sábana ajustable, etc.
Esta idea de actividad puede convertirse en una oportunidad para reconocer los talentos de las hermanas y aprender cosas nuevas sin necesidad de organizar talleres extensos.
9. Una pregunta que nos acerque a Cristo

En lugar de preparar una presentación, escriban en la pizarra una pregunta que invite a reflexionar. Podría ser:
“¿Qué te ayuda a sentirte cerca del Salvador cuando tienes un día difícil?” o “¿Qué has aprendido sobre la oración a través de tus experiencias?”.
Dividan a las hermanas en grupos pequeños para que conversen y, al finalizar, inviten a quienes deseen compartir alguna reflexión con todas.
La clave está en crear un ambiente donde cada persona pueda expresarse libremente, sin sentirse obligada a contar experiencias personales.
10. Postres y una conversación sobre el evangelio

Esta es otra opción muy práctica y sencilla para organizar una actividad edificante. Para esta idea solo necesitan algunos postres y un mensaje breve de la conferencia general o una historia de las Escrituras.
Lean ese discurso o historia juntas, dediquen entre 20 y 30 minutos a conversar sobre lo que más les llamó la atención y luego hablen sobre cómo podrían aplicar esas enseñanzas en su vida diaria.
No hace falta preparar una clase completa. A veces, una buena pregunta y la disposición de escuchar son suficientes para tener una conversación significativa.
11. Un intercambio gratuito entre hermanas

Todas las hermanas tienen en casa algún objeto en buen estado que ya no utilicen, pero que podría ser útil para otra persona como por ejemplo: libros, accesorios, materiales para manualidades, utensilios del hogar u otros artículos que sean útiles.
Inviten a las hermanas a llevar alguno de esos objetos y a colocarlos sobre unas mesas. Luego, permitan que cada hermana elija gratuitamente aquello que necesite o le guste.
Como aclaración, esto no se trata de comprar ni vender, sino de compartir. Además, los objetos que sobren pueden donarse a personas u organizaciones que los necesiten.
Lo que nunca debe faltar

Lo más importante que deben saber es que una actividad exitosa de la Sociedad de Socorro no siempre es la que tiene las mejores decoraciones, la comida más elaborada o el programa más organizado.
El éxito de una actividad está en una hermana que encuentra a alguien con quien conversar, también en una hermana recién llegada que hace una nueva amistad y sobre todo en que todas puedan disfrutar de un momento de tranquilidad en medio de sus responsabilidades.
Estas once ideas pueden adaptarse a las necesidades, edades y circunstancias de cada barrio o rama, sin exigir grandes gastos ni demasiado tiempo de preparación.
Al final, lo que hace especial a una actividad no es cuánto trabajo tomó organizarla, sino cuánto amor, amistad y sentido de pertenencia ayudó a cultivar. Eso es lo que nunca puede falta en una buena actividad de Sociedad de Socorro. ¿Con cuál idea te gustaría comenzar?
Fuente: Becky Squire
