Durante 35 años, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tuvo un llamamiento que muchos miembros jóvenes probablemente nunca han escuchado: asistente del Cuórum de los Doce Apóstoles.

Este llamamiento fue creado en 1941, en una época en la que la Iglesia estaba creciendo rápidamente en diferentes partes del mundo. Con el aumento del número de miembros, estacas y misiones, los miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles necesitaban ayuda para atender las responsabilidades de una Iglesia cada vez más internacional.

Aunque el llamamiento dejó de existir posteriormente, su historia resulta interesante porque varios hombres que más tarde llegaron a ser apóstoles sirvieron como asistentes del Cuórum de los Doce Apóstoles. Aquí te contamos sobre este llamamiento.

Un llamamiento creado para una Iglesia en expansión

Este llamamiento se creó en una época en que la Iglesia de Jesucristo estaba experimentando un crecimiento masivo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El llamamiento fue establecido el 6 de abril de 1941.

Su creación respondió a una necesidad práctica de la Iglesia. A comienzos de la década de 1940, el número de estacas y misiones estaba aumentando y los miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles no podían estar personalmente en todos los lugares donde se necesitaba liderazgo y supervisión.

Al inicio, cinco sumos sacerdotes fueron llamados en abril de 1941 para servir como asistentes de los Doce y ayudar con las crecientes responsabilidades administrativas. A medida que la Iglesia continuó creciendo, se llamó a más hermanos para desempeñar esa función.

Entre los primeros cinco estuvo Marion G. Romney, quien más tarde sería miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles y de la Primera Presidencia. Y, por otro lado, tambien se registró a Alma Sonne como uno de los primeros hombres llamados a este servicio.

¿Qué hacía un asistente del Cuórum de los Doce?

Los asistentes del Cuórum de los Doce desempeñaban funciones similares a los Setenta Autoridad General. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Estos asistentes tenían responsabilidades muy parecidas a las que posteriormente desempeñarían los Setenta Autoridad General.

Ellos fueron Autoridades Generales con funciones similares a las de un Setenta. Su propósito era ayudar a los Doce con las necesidades de una Iglesia que se estaba extendiendo por todo el mundo.

En la práctica, estos líderes podían recibir asignaciones para viajar, supervisar el trabajo de la Iglesia, participar en conferencias de estaca y ayudar a fortalecer la organización y la administración de la Iglesia en diferentes lugares.

El presidente N. Eldon Tanner describió años después cómo recibió su llamamiento como asistente de los Doce. En un discurso oficial de la Iglesia, relató cómo fue recibir su llamamiento por parte del presidente David O. McKay quien le dijo:

«Presidente Tanner, el Señor desea que acepte un llamamiento como Autoridad General, como Asistente de los Doce».

En ese mismo discurso, el presidente Tanner también afirmó que los miembros de los Doce necesitaban ayuda para llevar a cabo sus numerosas responsabilidades y que esa necesidad fue lo que llevó a la organización de los asistentes.

El día que este llamamiento desapareció

profeta Presidente Kimball
El presidente Spencer W. Kimball descontinuó el llamamiento de asistente de los Doce Apóstoles. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En 1975, el presidente Spencer W. Kimball reorganizó el Primer Cuórum de los Setenta. Al año siguiente, se produjo el cambio definitivo.

Según una publicación oficial de la Iglesia, 21 hombres que habían servido como asistentes de los Doce fueron ordenados Setentas y pasaron a formar parte del Primer Cuórum de los Setenta. En octubre de 1976 el llamamiento de asistente del Cuórum de los Doce Apóstoles fue descontinuado.

A partir de entonces, las responsabilidades que habían sido desempeñadas en gran medida por los asistentes continuaron a través de la organización de los Setenta Autoridad General.

La transición no significó que desapareciera la necesidad de que líderes generales viajaran, capacitaran a líderes locales, presidieran conferencias y ayudaran a supervisar la obra de la Iglesia en diferentes partes del mundo. Lo que cambió fue la estructura mediante la cual esas responsabilidades se llevaban a cabo.

Muchos apóstoles sirvieron como asistentes

El presidente Gordon B. Hinckley fue asistente de los Doce Apóstoles. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Una de las características más llamativas de la historia de este llamamiento es la cantidad de apóstoles que sirvieron en él. Entre ellos estuvo Gordon B. Hinckley, quien fue llamado como asistente de los Doce en abril de 1958 y tres años después fue llamado al Cuórum de los Doce Apóstoles.

También sirvió como asistente de los Doce David B. Haight, quien posteriormente fue llamado al Cuórum de los Doce Apóstoles en 1976.

James E. Faust también ocupó el llamamiento entre 1972 y 1976 antes de convertirse en miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles y, posteriormente, en miembro de la Primera Presidencia.

Y la lista sigue incluyendo a otros líderes que posteriormente tuvieron importantes responsabilidades en la Iglesia.

Sin embargo, el hecho de que varios asistentes llegaran más tarde a ser apóstoles no significa que el llamamiento fuera oficialmente diseñado como una especie de programa de preparación para futuros miembros del Cuórum de los Doce, sino que era más como una respuesta a las necesidades administrativas y de liderazgo de una Iglesia en expansión.

Un cambio que reflejó el crecimiento de la Iglesia

estatua del Christus
El llamamiento de asistente de los Doce Apóstoles respondió las necesidades de una Iglesia de Jesucristo en crecimiento. Estatua del Christus en la Manzana del Templo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo

La historia de este llamamiento también muestra cómo la organización de la Iglesia ha cambiado con el tiempo para responder a nuevas necesidades.

En 1941, la Iglesia necesitaba más líderes generales que ayudaran a los Doce a atender las responsabilidades que surgían con el crecimiento de la obra. El llamamiento de asistente del Cuórum de los Doce Apóstoles respondió a esa necesidad.

Décadas después, la organización de los Cuórumes de los Setenta se fortaleció y se convirtió en la estructura más adecuada para cumplir muchas de esas responsabilidades.

En resumidas cuentas, si bien los asistentes fueron creados en 1941 para ayudar con las demandas de una Iglesia global en expansión, fueron reemplazados en 1976 tras la reorganización del Primer Cuórum de los Setenta.

Así, un llamamiento que existió durante 35 años dejó de existir, pero gran parte del trabajo que realizaban quienes lo ocupaban continúa hasta hoy dentro de una estructura diferente.

Un capítulo poco conocido de la historia de la Iglesia

Aunque este llamamiento ya no existe, su legado permanece en la historia de muchos líderes. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para muchos Santos de los Últimos Días, la expresión «asistente del Cuórum de los Doce Apóstoles» puede resultar completamente desconocida. Sin embargo, durante más de tres décadas fue una importante responsabilidad dentro de la organización de la Iglesia.

Este llamamiento nació en un momento de expansión y su historia también permite observar algo importante sobre la administración de la Iglesia: las estructuras pueden cambiar cuando cambian las necesidades, mientras que la responsabilidad fundamental de predicar el evangelio, fortalecer a los miembros y ayudar a edificar la Iglesia continúa.

Aunque este llamamiento ya no existe, su legado permanece en la historia de muchos líderes que sirvieron en él y en la labor que hoy realizan los Setenta Autoridad General en todo el mundo.

Fuente: Ask Gramps

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