Pregunta

Últimamente he visto que muchas personas a mi alrededor están usando inyecciones para bajar de peso. Muchas de ellas han logrado el resultado que buscaban, pero también he visto que algunas han tenido efectos secundarios graves. Además, varias las están usando por su cuenta, sin supervisión médica. Me hizo pensar si eso podría ir en contra de la Palabra de Sabiduría o de alguna enseñanza de la Iglesia. ¿Podrían ayudarme?

Respuesta

Es una excelente pregunta, y también es muy positivo que te estés tomando el tiempo para reflexionar sobre este tema. Veámoslo paso a paso.

¿Qué son las inyecciones para bajar de peso y para qué sirven?

Imagen: Canva

Las llamadas inyecciones para bajar de peso son medicamentos que se administran mediante un dispositivo similar a una pluma o bolígrafo, generalmente una vez por semana y por vía subcutánea (debajo de la piel).

Estos medicamentos fueron desarrollados originalmente para tratar la diabetes tipo 2, pero con el tiempo se hicieron muy conocidos por favorecer la pérdida de peso. Hoy en día, muchas personas los utilizan con ese objetivo, incluso fuera del contexto médico para el que fueron creados.

Entre los más conocidos se encuentran Ozempic y Wegovy (ambos elaborados con semaglutida), así como Mounjaro, cuyo principio activo es la tirzepatida. Todos tienen una indicación médica específica, aunque su popularidad ha crecido debido a su efecto sobre el peso corporal.

En particular, Mounjaro ha llamado mucho la atención porque actúa sobre dos hormonas relacionadas con el control del azúcar en la sangre y la sensación de saciedad, lo que, según su fabricante, ayuda tanto al control de la glucosa como a reducir el apetito.

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Este medicamento ha sido aprobado por organismos reguladores como la FDA en Estados Unidos y Anvisa en Brasil para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y, en algunos casos, de la obesidad diagnosticada clínicamente.

Sin embargo, en los últimos años su uso se ha extendido entre personas que buscan adelgazar rápidamente. Especialistas del Jornal da USP advierten que la prescripción médica y el seguimiento adecuado son fundamentales para reducir los riesgos para la salud.

De acuerdo con Medical News Today, entre los efectos secundarios más frecuentes se encuentran: náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, reflujo y disminución del apetito.

En casos más graves, especialmente cuando se utiliza sin supervisión médica, puede provocar deshidratación, alteraciones importantes en los niveles de glucosa, pancreatitis y complicaciones relacionadas con la tiroides en personas con ciertos antecedentes médicos.

¿Qué dice la Palabra de Sabiduría sobre los medicamentos?

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La Palabra de Sabiduría se encuentra en Doctrina y Convenios 89 y fue revelada al profeta José Smith en 1833.

En ella, el Señor enseña principios para cuidar el cuerpo y la salud. La revelación se presenta como «un principio con promesa», más que como una lista completa de todo lo permitido o prohibido.

La revelación condena el consumo de alcohol, tabaco, té negro y café. En cuanto a los medicamentos, la posición oficial de la Iglesia también es clara.

En el tema oficial «Palabra de Sabiduría» publicado en ChurchofJesusChrist.org se afirma:

«El abuso de medicamentos recetados también es destructivo para el espíritu y el cuerpo».

La palabra clave aquí es abuso. El uso correcto de un medicamento recetado por un profesional de la salud no va en contra de la Palabra de Sabiduría. Al contrario, puede formar parte del cuidado responsable del cuerpo que Dios nos ha dado.

El presidente Boyd K. Packer, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó que la Palabra de Sabiduría «no fue detallada en todos sus pormenores». Es decir, no enumera cada sustancia posible, sino que enseña un principio: cuidar el cuerpo con sabiduría, evitar aquello que lo perjudica y utilizar responsablemente aquello que ha sido creado para ayudar.

Entonces, ¿usar Ozempic o Mounjaro va en contra de la Palabra de Sabiduría?

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No necesariamente. Todo depende de cómo se utilice.

Si una persona utiliza una inyección para bajar de peso bajo prescripción y supervisión médica, con el propósito de tratar una condición de salud diagnosticada, eso no contradice la Palabra de Sabiduría. Se trata del uso responsable de un medicamento legalmente recetado.

En cambio, utilizar estos medicamentos por cuenta propia, sin orientación profesional y únicamente con fines estéticos, sin una evaluación médica de los riesgos, puede acercarse a lo que la revelación describe como un abuso.

No porque el medicamento esté prohibido, sino porque se estaría utilizando de manera imprudente, poniendo en riesgo el cuerpo que Dios nos ha confiado.

Y este principio no se aplica únicamente al Mounjaro o al Ozempic, sino a cualquier medicamento.

La sabiduría comienza con nuestras decisiones

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El nombre de esta revelación no es casualidad: Palabra de Sabiduría. Dios nos da principios y espera que los apliquemos con discernimiento. También nos ha dado el albedrío para tomar decisiones responsables sobre nuestra vida y nuestra salud.

La Palabra de Sabiduría nos invita a cuidar el cuerpo como el templo que es y a actuar con prudencia cada vez que debamos tomar una decisión relacionada con nuestra salud.

Si estás considerando utilizar Ozempic o cualquier otro medicamento similar, el mejor camino es sencillo: consulta primero con un médico. Ese consejo coincide tanto con las recomendaciones de la medicina como con el espíritu de la Palabra de Sabiduría.

Fuente: Maisfe.org

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