Prabhu Pothuri y Divya Pothuri están sentados juntos en un salón de clases en una capilla de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Wilson, Carolina del Norte, aproximadamente a 8,500 millas de su India natal.

Aparte del tradicional sari indio de Divya, parecen ser como cualquier otra pareja que se reúne en la capilla. Pero la historia de amor de Pothuri comenzó de manera muy diferente a la mayoría de las parejas de Santos de los Últimos Días. Los Pothuri habían tenido  un matrimonio arreglado.

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Se calcula que un 84 a 90 por ciento de los matrimonios en la India, dependiendo de la fuente, son matrimonios arreglados. Para los Pothuris, sus padres comenzaron a buscar parejas respectivas para sus hijos cuando sus hijos estaban establecidos y listos para comenzar una vida en familia. En el caso de Prabhu, él se encontraba en los Estados Unidos cursando una maestría cuando sus padres comenzaron a buscar a su futura esposa en un sitio web para matrimonios.

La historia de Prabhu

Prabhu nació en una familia hindú y todavía a la actualidad continúa observando algunas tradiciones hindúes como afeitar el cabello de un bebé, una tradición llamada “Mundan” que se cree tiene muchos beneficios para el desarrollo de un niño. Sin embargo, cuando tenía 3 años, sus padres se convirtieron al cristianismo.

Cuando Prahbu tenía 14 años, su madre se encontró con dos jóvenes con camisas blancas y corbatas que se reunían con una familia que vivía cerca del negocio de su madre. Preguntó quiénes eran los hombres y le dijeron que enseñaban acerca de Jesucristo.

Ella le mencionó a su hijo y que él podría estar interesado en hablarles, pero Prabhu no pensó mucho en eso hasta un día, un par de semanas después, cuando le llegó el pensamiento: “¿Qué pasaría si hablara con estos muchachos?”

Él lo hizo, y pronto él, su hermano y dos amigos tomaron las lecciones misionales y se bautizaron.

Él llama a sus cuatro años como un estudiante de seminario de las clases matutinas de las 4 a.m. “los mejores cuatro años que tuve”. Desafortunadamente, después de la secundaria, se separó brevemente de la Iglesia pero finalmente encontró su camino de regreso.

Fueron estos antecedentes religiosos los que influenciaron parcialmente a los padres de Prabhu en su búsqueda de una pareja adecuada para su hijo. Además de buscar calificaciones comunes como una buena educación y antecedentes familiares, buscaban a una mujer cristiana para casarse con su hijo, una hazaña difícil dentro de un sistema de castas que, según Prabhu, es 99 por ciento hindú.

La historia de Divya

mujer

Los padres de Divya se unieron a una iglesia cristiana antes de que ella naciera. Al igual que la familia de Prabhu, la familia de Divya son los únicos cristianos entre sus parientes hindúes. Sin embargo, a pesar de compartir el cristianismo, las experiencias de Prabhu y Divya con la fe a medida que se convertían en adultos fueron muy diferentes.

Mientras crecía, Divya luchó por sentir el deseo de asistir a la Iglesia del Sur de la India con su familia. “En la India, la mayoría de los lugares están corrompidos por el dinero”, explica. “Ni siquiera hablan de Dios. Sólo hablan de dinero”. Ella dijo que no podía sentir el Espíritu cuando asistía a la iglesia con su madre, ya que las personas a menudo se peleaban por el dinero y el estatus. Esto la llevó a tener muchas discusiones con su madre porque no quería asistir. Su madre la animó a ir a la iglesia y no pensar en los demás.

“Se trata sólo de lo tuyo”, recuerda Divya que dijo su madre. “No pienses en los demás. Simplemente ven y reza a tu Dios y vuelve a casa.” A pesar de los mejores esfuerzos de su madre, Divya todavía sentía pocas ganas de asistir. A pesar de su renuencia a asistir a la iglesia, Divya todavía era cristiana, y los padres de Prabhu se sintieron atraídos por ella como una posible pareja para su hijo.

chisme en la familia

Después de una discusión con los padres de Divya, se acordó que Divya y Prabhu se conocieran virtualmente, ya que Divya todavía vivía en la India mientras que Prabhu estaba en los Estados Unidos.

Cuando le presentaron a Prabhu por Skype, Divya pensó muy poco en que era “mormón”. Nunca había oído hablar de los Santos de los Últimos Días y ni siquiera sabía qué significaba. A cambio, estaba impresionada por la honestidad de Prabhu. Su primera conversación fue buena y, a pesar de sus diferentes prácticas religiosas, los dos vieron un potencial mutuo y aceptaron el matrimonio que sus padres habían planeado.

La pareja deja claro que, aunque su matrimonio fue arreglado, todavía tenían una opción en el asunto y podrían haberse salido del acuerdo. Pero después de su conversación inicial, Prabhu regresó a la India y, en un plazo de 15 días, los dos se casaron en una boda tradicional india con una asistencia de 2,000 a 3,000 personas.

Desde ese día en adelante, han hecho esfuerzos para fortalecer la elección que tomaron.

Encontrando la fe construyendo un matrimonio

matrimonio de Prabhu y Divya

Prabhu y Divya Pothuri en el Templo de San Diego

“Cuando nos casamos, sabíamos que había un largo camino por recorrer, y que habría algunos problemas que surgirían en la vida cotidiana porque crecimos con una mentalidad diferente y en diferentes regiones. Así que para mí, probablemente siempre habrán algunas disputas… pero llegaremos a un terreno común de algún modo.”, expresó Prabhu.

La historia de amor de Prabhu y Divya definitivamente no es el tipo de romance que verías en una película de Hollywood, pero Divya sabe que el amor es mucho más que lo que vemos en las películas.

“En nuestra vida real, el amor depende principalmente de nuestra comprensión”, dijo ella. Una de las primeras cosas que Divya se propuso comprender al casarse con Prabhu y mudarse a los Estados Unidos fue su religión.

“Cuando vine por primera vez a los Estados Unidos, me senté en silencio en una silla de la Iglesia. “No entendí nada”. Divya recordó haber pensado: “¿De qué están hablando? ¿Qué están haciendo?”

Ella comenzó a reunirse con los misioneros en Columbus, Ohio, y después de un año, sintió que “esta [Iglesia] era el lugar correcto para encontrarse con Dios” y fue bautizada. Tres años después de su matrimonio en el 2014, fueron sellados en el Templo de San Diego el 6 de abril de 2017.

Un “camino” hacia una mayor comprensión

camino equivocado

Divya no estaba sola trabajando para crear mayor comprensión en su matrimonio.

El año pasado, Divya se inscribió en el programa Pathway Worldwide y Prabhu observó cambios notables en su esposa.

Notó que su inglés comenzó a mejorar y que su comprensión acerca de las familias eternas y el Evangelio parecían mejorar. Pero para Divya, Pathway Worldwide hizo incluso más que eso.

“Cuando vine por primera vez a los Estados Unidos, tenía miedo de hablar con la gente. Sabía hablar en inglés, pero el acento y todo es diferente. Sentía que si hablaba con alguien, podrían malinterpretarme debido a mi acento, así que no quería hacer eso. No quería hablar con nadie”, compartió ella, con la voz quebrada mientras las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas. “Todo ha sucedido por esta Iglesia. Con la ayuda del Señor, ahora soy libre de hablar con cualquier persona. Tengo mucha autoconfianza. Puedo hacer cualquier cosa.”

Después de ver el profundo impacto que esta experiencia tuvo en su esposa, a pesar de tener una maestría y un trabajo para BB&T, Prabhu también se inscribió en el Pathway.

“Pensé: ‘Bien, quiero tener la misma experiencia que ella’”, dijo.

Encontrando alegría en una historia de amor diferente

matrimonio de Prabhu y Divya

Prabhu y Divya Pothuri y sus hijos

Con casi seis años de matrimonio a sus espaldas, Prabhu y Divya han descubierto más y más cosas que amar el uno al otro.

“Después de casarnos, he visto la calidad del servicio que tiene [Divya] y su profundo amor por los demás, ya sea nuestra familia o simplemente ir y ayudar a otros necesitados”, dijo Prabhu. “Estamos muy felices de tener esa cualidad común en nosotros para poder ayudar a los demás.”

Para Divya, Prabhu fue y sigue siendo una respuesta a muchas oraciones.

“Todos los días antes de casarme, le pedía a Dios que eligiera a la persona adecuada para mí… Le hice una promesa a Dios de que no quería correr ningún riesgo”, dijo ella. Ella recuerda haberle orado a Dios: “Elígeme a una persona para que pueda unir mi vida con él”. Continúa: “Cuando me casé, nunca hubo un día en que pensara: ‘[Mi vida] No es buena’. Hizo mi vida muy buena.”

divorcio

Sin embargo, a veces cuando ella está viendo una película romántica, Divya se pregunta cómo habría sido tener una historia de amor más moderna. “A veces, cuando [ella] ve una historia de amor, me dice: ‘Hubiera sido genial si ambos nos hubiéramos querido [antes] de casarnos o haber salido en citas antes de casarnos y después casarnos’, pero no nos conocíamos”, contó Prabhu con una sonrisa mientras su esposa le acaricia el brazo con cariño.

Prabhu dice que piensa que la historia de amor que están contando, el cual es más a través de los actos de servicio y cuidado que a través de las palabras, es quizás incluso mejor que lo que ven en las películas.

“No estoy seguro en [el caso de] un matrimonio arreglado si el amor puede comenzar antes que el matrimonio a menos que comiencen a tener citas por muchos días”, dijo. “Nos casamos y luego comenzó nuestro amor. Siento que podría ser mejor que amar porque ya estamos unidos y desde ese punto tenemos que trabajar duro. Hasta ahora está funcionando bastante bien, y estamos contentos por eso. Estoy bastante seguro de que funcionará hasta el final.”

Este artículo fue escrito originalmente por Morgan Jones y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “From Arranged Marriage to Temple Sealing: A Different Kind of Latter-day Love Story