Con la jornada de puertas abiertas del Templo de Roma, Italia, que comenzó este mes, muchas fotos del templo y del centro de visitantes estuvieron circulando en los medios de comunicación. Entre las fotos más destacadas se encuentra una de la hermosa estatua del Christus en el Centro de Visitantes. Esta representación icónica del Salvador es muy conocida entre los Santos de los Últimos Días, pero no siempre fue así. Echa un vistazo a cómo se creó la estatua del Christus y cómo ganó su fama en el mundo de los Santos de los Últimos Días, sigue leyendo.

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1. Existen cinco dibujos o modelos conocidos del Christus: tres modelos de yeso y dos dibujos a lápiz

La inspiración para la estatua del Christus de Bertel Thorvaldsen se desconoce, pero podría provenir de su estudio de las esculturas clásicas griegas, especialmente de las obras de Rafael. Existen otras posibles inspiraciones, pero debido a que Thorvaldsen raras veces conservaba dibujos o modelos. Probablemente, nunca sepamos la evolución exacta de la estatua.

Los cinco modelos se encuentran en el Museo de Thorvaldsen en Copenhague, Dinamarca.

2. Los primeros dibujos y modelos del Christus muestran los brazos de Cristo levantados sobre Su cabeza

estatua del Christus

Existen varias teorías que cuentan cómo la estatua del Christus terminó con los brazos extendidos hacia abajo, como los tiene en la actualidad:

  • Según J.M. Thiele, el biógrafo de Thorvaldsen, Herman Ernst Freund escuchó las quejas de Thorvaldsen acerca de los brazos cruzados [del Christus] sobre su pecho y le preguntó a Thorvaldsen qué quería comunicar con la posición de los brazos de Cristo. Mientras Thorvaldsen contemplaba una respuesta, de repente, exclamó, “¡Ahora lo sé! ¡Será así!” Por lo tanto, según Thiele, el concepto del Christus fue nada menos que una inspiración divina.

apostoles en el templo de Roma, Italia

  • Otra versión afirma que mientras Freund, de pie con los brazos cruzados sobre el pecho, escuchaba con simpatía al desanimado Thorvaldsen, intentó animarlo, desdobló sus brazos, y los extendió a medias, dejándolos caer ligeramente, con las palmas hacia arriba. Thorvaldsen vio que su amigo hizo la pose que deseaba para su estatua de Cristo y rápidamente dibujó la idea en sus notas.

  • Una última versión de cómo se colocaron los brazos de Cristo tiene que ver con uno de los primeros modelos de arcilla de Thorvaldsen. En esta versión, los brazos levantados se desplomaron durante la noche desde la posición más alta sobre la cabeza de Cristo hasta su cintura. Thorvaldsen, al ver esta nueva pose, rápidamente la hizo permanente.

3. El Presidente Spencer W. Kimball y el Élder Steven L. Richards consideraron que la estatua del Christus y su creador fueron “inspirados”

apostoles en el templo de Roma, Italia

Después de ver las estatuas del Christus y los Doce Apóstoles de Thorvaldsen en la Iglesia de Nuestra Señora, el Presidente Spencer W. Kimball dijo, “El hombre que creó estas estatuas seguramente fue inspirado por el Señor.”

En otra oportunidad, en setiembre de 1950, el Élder Richards, en ese entonces miembro de la superintendencia general de la Escuela Dominical, y su esposa Irene visitaron la Iglesia de Nuestras Señora mientras se encontraban en Copenhague. Según Philip Richards, el hijo del Élder y la hermana Richards, en el momento en que sus padres estaban en la catedral danesa, tuvo una “experiencia impresionante” mientras contemplaba al Christus  y la idea de que una copia de esta estatua debía estar en la Manzana del Templo se plantó en la mente de su padre. Pasarían algunos años hasta que esa inspiración se volviera realidad.

La oportunidad llegó en la década de 1950, cuando la Presidencia de la Manzana del Templo fue asignada a encontrar maneras de mejorar la obra misional en el sitio histórico. En 1955, la Primera Presidencia aprobó los planes para edificar un nuevo templo.

Aproximadamente en ese tiempo, se hizo una lluvia de ideas acerca de planes para brindar a los visitantes un recorrido guiado por los terrenos.

Según George Cannon Young, en una reunión de planificación, el Élder Richard L. Evans, en ese entonces el Presidente de la Presidencia de la Manzana del Templo y miembro del Quórum de  los Doce Apóstoles, comentó: “Saben, el mundo cree que no somos cristianos porque no ven una evidencia de Cristo en esta manzana. Escuchan las palabras, pero no ven las pruebas.”

Mientras el grupo discutía sobre las posibles imágenes que cumplirían con sus criterios de tener una representación de Cristo que “tuviera un impacto en el mundo, un impacto que fuera mundialmente conocido, y fuera recibido sin crear controversia”, Marion D. Hanks sugirió utilizar una copia de mármol del Christus de Bertel Thorvaldsen.

4. Stephen L. Richards mandó a hacer una copia personal de la estatua original y, luego, la donó a la Iglesia

El 07 de junio de 1957, el Comité de Construcción de la Iglesia se reunió con la Primera Presidencia para presentar su propuesta de utilizar una copia de mármol de la estatua de Thorvaldsen en la Manzana del Templo. A pesar de que la Presidencia de la Manzana del Templo estaba segura de que una estatua de Cristo de tamaño heroico debía colocarse en la Manzana, se sentían nerviosos de cómo la Primera Presidencia podría reaccionar ante tal propuesta. Después de  todo, las estatuas de Cristo nunca han formado parte de la adoración tradicional de los Santos de los Últimos Días.

Ante la vacilación del resto del comité para describir su propuesta, el Presidente de la Manzana del Templo, Stephen L. Richards, anunció que los planes de construcción incluían un lugar para el Christus. Aparentemente, Richards y el Presidente McKay ya habían discutido el plan, porque el Presidente McKay se volvió hacia él y le preguntó: “¿No tienes acceso para adquirir una estatua a través de tu asociación con Hubert Eaton y Forest Lawn?”

Se le pidió al presidente Richards que determinara la posibilidad de obtener una copia del Christus. Inmediatamente se contactó con su amigo, Hubert Eaton, para ver si podía hacer una copia de una de las estatuas del Christus en exhibición en Forest Lawn. Richards decidió donar la estatua de manera anónima y personal a la Iglesia, por lo que él mismo se encargó de todo el trabajo preliminar. La estatua fue enviada a Italia y se hizo una réplica de mármol.

La estatua terminada que ordenó Richards mide 11 pies y 1/4 de pulgada de altura, y pesa cerca de 12,000 libras. Sorprendentemente, el Presidente Richards se enfermó gravemente y murió pocos días antes de que la estatua terminada llegara a Salt Lake City. Lamentablemente, nunca vio la estatua que esperaba se convirtiera en un legado para la Iglesia.

5. El Christus de la Manzana del Templo casi se exhibe al aire libre

estatua del Christus

Los planes originales de la Manzana del Templo incluyeron un área de visualización exterior para colocar el Christus. Pero, los miembros del Comité de Construcción expresaron su preocupación por la exposición de la figura al duro clima de montaña en Salt Lake City. Esto dio la idea de un hogar para el Christus. El Christus se exhibiría en una rotonda de cristal en el Edificio de los Departamentos de Información, que más tarde se convertiría en el Centro de Visitantes Norte. Se convertiría en el centro de atención del edificio y de todo el sitio. Durante la construcción, debido al gran tamaño del Christus, los constructores tuvieron que colocar la estatua en la estructura y construir a su alrededor.

La presentación final de la impresionante estatua demoró muchos años y después de que se terminó una rampa en espiral, se pintó un mural y se agregaron accesorios de iluminación, el Christus se exhibió al público en 1967. En la actualidad, existen 14 estatuas que la Iglesia exhibe en los Centros de Visitantes de los templos en Salt Lake City, Los Ángeles, Nueva Zelanda, Hawái, Arizona, Washington D.C., Ciudad de México, Nauvoo, Oakland, St. George, Utah; Palmyra, Nueva York; el cerro Cumorah; Independence, Misuri; y una estatua itinerante, más una estatua donada al Museo de Inmigración de Islandia en Reykjavik, Islandia.

Este artículo es un extracto del libro “The Christus Legacy” de Matthew O. Richardson, que fue publicado originalmente en ldsliving.com con el título “5 Things You Never Knew About the Christus Statue.”