La noche del sábado 14 de diciembre, previo a la dedicación del Templo de Arequipa, Perú, los hombres y las mujeres jóvenes de 11 a 17 años del sur del Perú se reunieron en un devocional especial con el élder Ulisses Soares del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Al iniciar esta esperada reunión por la juventud peruana, el élder Soares compartió el saludo especial que envió el presidente Russell M. Nelson.

elder Soares en Perú

“Eres la esperanza de Sión y las manos de Dios”

“Eres la esperanza de Sión y las manos de Dios”, expresó el élder Soares a cientos de jóvenes reunidos en el centro de reuniones de Umacollo, Arequipa. Además agregó:

“Percibo que ustedes son espíritus especiales que fueron preservados y ordenados para venir al mundo en este momento… Los admiro, los amo y confío en ustedes”.

El élder Soares repitió la certeza del presidente Nelson de que “la juventud de esta generación” puede cambiar el mundo. Tienen el deber de defender las verdades divinas “viviendo el evangelio”.

El templo es un lugar donde el cielo y la tierra pueden estar unidos

“El templo es un lugar donde el cielo y la tierra pueden unirse y podemos sentirnos cercanos al Padre Celestial y a Jesucristo” y agregó que el Señor promete “sacudir los cielos” y proteger a todos los que lo siguen a Él y a Sus profetas.

El élder Soares quizo escuchar a los jóvenes y sus experiencias en la jornada de puertas abiertas  del templo de Arequipa.

Los jóvenes peruanos explicaron al élder Soares y a toda la audiencia que el templo representaba una nueva forma de compartir el evangelio con sus amigos y una oportunidad constante para estar más cerca del Padre Celestial y de Jesucristo. Muchos de ellos hicieron el recorrido del templo con sus amigos y familiares que no son miembros de la Iglesia y obtuvieron buenos resultados.

Uno de ellos, expresó haber “sentido el amor y la compasión de Jesucristo” mientras caminaba por los pasillos del templo.

Cuando la hermana Soares preguntó si los jóvenes invitaron a sus amigos y familiares a visitarlos en la casa abierta del templo, una joven habló de la paz y la alegría de estar en la sala celestial con sus abuelos, que todavía no son Santos de los Últimos Días.

El élder Soares estuvo acompañado de su esposa Rosana; el élder Kevin Duncan, director del Departamento de Templos; el Obispo Dean M. Davies , primer consejero del Obispado Presidente; el élder Enrique R. Falabella, presidente del Área Sudamérica Noroeste y el liderazgo local de la Iglesia de Jesucristo en Arequipa.