Al saber que los patriarcas ordenados en la iglesia son inspirados por Dios, solo hay tres razones por las cuales las promesas de la bendición patriarcal de alguien no se cumplirían.

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  1. Dignidad

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Primero – y más preocupante – es la dignidad personal. Si, de hecho, algunas promesas que se hicieron no se cumplieron o cierta bendición ofrecida nunca se recibió, podría ser porque la persona no vivió digna de las cosas que el Señor le prometió. Si no nos esforzamos para vivir fielmente a nuestros convenios.

Entonces, tal vez, perdamos oportunidades para recibir las bendiciones que nos prometieron. Como ejemplo singular, si la bendición patriarcal de un hombre joven dice que servirá una misión de tiempo completo en su juventud y de este modo, ser un instrumento para traer muchas almas al evangelio restaurado.

No obstante, luego, el joven no es digno para servir una misión, esa oportunidad y las bendiciones relacionadas se perderán o, por último, se retrasarían. Sin duda, el joven puede arrepentirse y servir como misionero. Sin embargo, si no fue digno durante el tiempo en que la bendición debía ser recibida. Simplemente, se perdería la promesa hecha en su bendición patriarcal.

  1. Tiempo

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Una segunda razón por la que algunas promesas de una bendición patriarcal parecen no cumplirse tiene que ver con el tiempo. En otras palabras, simplemente podría no ser el momento para que se cumpla ese elemento de la bendición patriarcal. El Presidente Boyd K. Packer (1924 – 2015), explicó:

A veces, alguien se preocupará porque alguna promesa hecha en su bendición patriarcal todavía no se ha cumplido. Por ejemplo, en una bendición se puede indicar que la persona contraerá matrimonio y ésta no encuentra compañero o compañera. Eso no significa que la bendición no se cumplirá. Conviene saber que las cosas ocurren en el debido tiempo del Señor y no siempre en el nuestro. Las cosas de naturaleza eterna no tienen límite de tiempo. Desde la existencia preterrenal hasta nuestra existencia más allá del velo de la muerte, nuestra vida es una vida eterna.

Por ejemplo, si la bendición patriarcal de una mujer joven le promete que se sellará con su compañero eterno en el santo templo y, a los cincuenta años, todavía está soltera, eso no se debe tomar como prueba de que esta promesa no se cumplirá. El Señor cumplirá con Sus promesas de acuerdo con Su tiempo y Su manera. El Élder Neal A. Maxwell (1926 – 2004) del Quórum de los Doce Apóstoles habló sobre la importancia de no solo estar dispuesto a decir: “Hágase tu voluntad, Señor.” Sino, también “tu tiempo se cumplirá.”

  1. Suposiciones

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Finalmente, algunos suponen que ciertas promesas en su bendición patriarcal no fueron inspiradas porque no han presenciado su cumplimiento en sus vidas (Hebreos 11:13). Sin embargo, en muchos casos, la bendición prometida se cumple, pero no de la manera en que se espera. Por lo tanto, a veces no nos damos cuenta de su cumplimiento y suponemos que el patriarca estaba equivocado o que Dios nos defraudó. Como ejemplo, el Élder LeGrand Richards de los Doce Apóstoles habló sobre el fallecimiento de su hijo mayor, que no tenía exactamente dieciséis años cuando murió.

En la bendición patriarcal del joven se prometía: “Porque será tu privilegio llevar el santo sacerdocio e ir incluso entre los extraños y en tierras extranjeras, en defensa de la verdad y la rectitud.” También se le decía en su bendición patriarcal que “tu hogar será una morada adecuada para los espíritus de tus seres queridos.” El Élder Richards y su esposa interpretaron estas promesas como que su hijo serviría una misión en algún país donde probablemente aprendiera un idioma extranjero y después de su retorno, se casaría y tendría hijos. Por lo tanto, cuando su hijo murió, el Élder Richards y su esposa se sentían confundidos y devastados. Uno de sus hijos más jóvenes les señaló que su hermano mayor actualmente servía una misión entre “extraños y en una tierra extranjera.” Adicionalmente, el hermano menor se dio cuenta de que el nuevo hogar de su hermano era una “morada adecuada para los espíritus de sus seres queridos.”

De manera similar, la bendición patriarcal me prometió el don de lenguas. Mi suposición inmediata fue que serviría en una misión donde se hablara una lengua extranjera. Sin embargo, se me llamó a servir en una misión donde se hablaba inglés en Inglaterra. He experimentado completamente el don de lenguas en mi vida, pero ha sido de una manera muy diferente a lo que suponía que el Señor se refería (cuando Él me prometió este don en mi bendición). Si no hubiera cambiado de percepción, el cumplimiento de esa promesa en mi vida podría haber pasado desapercibido.

Artículo originalmente escrito por Alonzo L. Gaskill, extracto del libro “65 Questions and Answers About Patriarchal Blessings,” publicado en ldsliving con el título “3 Reasons Why the Promises in Your Patriarchal Blessing Are Not Being Fulfilled.”