El psicoterapeuta Dennis Ashton y su esposa, la psicoterapeuta de comportamiento Joyce Ashton, enseñó acerca de mantener la fe a pesar de la decepción, tragedia y pérdida en la Semana de la Educación de BYU el 22 agosto.

“Puede que tengamos que beber de las amargas copas mientras que vivamos en esta tierra, y con suerte no nos amargaremos al beber de ellas, sino saldremos mejores”, dice Joyce Ashton.

Dennis Ashton, ex comisionado asistente de Servicios para la Familia SUD, explicó algunas falsedades con respecto a la tribulación.

no culpar a dios por desafíos

Éstas incluyen: Dios es la única fuente de mi sufrimiento, yo soy la única fuente de mi sufrimiento, Dios quita todo sufrimiento de los justos, y el ofrecer consejo es el primer paso para ayudar a otros que están sufriendo.

Dijo que no debemos culpar a Dios por los desafíos y las pérdidas en la vida. Citando al élder Neal A. Maxwell, quien era miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, Dennis Ashton dijo que aunque Dios puede prever pruebas, uno debe reconocer que Él no necesariamente las ocasiona.

“Dios nunca se sorprende por una nueva llegada al mundo de los espíritus, pero que Él haya ocasionado que ellos estén allí, en vez de que Él sepa que algún día ellos regresarían, es diferente”. “El tipo de dolor y angustia que la gente experimenta preguntándose por qué Dios les ha hecho esto, ¿qué han hecho mal, dónde se han equivocado?- es realmente perjudicial”, dijo Ashton.

Él dijo que él ha encontrado que las realidades y los desafíos de la vida en la tierra son las razones primarias para las pruebas. También dijo que el Señor “hace llover sobre justos e injustos“, citando Mateo 5:45.

Joyce Ashton, directora de cuidados espirituales y de duelo en el Hospicio Rocky Mountain, enumeró algunas herramientas útiles para tratar la aflicción emocional, física, cognitiva y social. Una de las herramientas que sugirió fue centrarse en el pensamiento positivo y la gratitud.

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“Sabemos que las cosas negativas están ahí, y tenemos que pensar en ellas, pero también tenemos que actuar sobre ellas”. “Pero tomar un pequeño descanso durante el día y anotar algunas cosas por las que estamos agradecidos, puede disminuir la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el estrés, la ansiedad y la tristeza”, dijo.

Ella también ofreció algunos consejos para ayudar a otros a atravesar su dolor. Ella habló sobre los clichés sociales tales como decir, “no te sientas mal,” “es la voluntad de Dios; “Él lo necesitaba”, o “Sé fuerte; déjalo atrás”, puedes “agravar las heridas“, citando a Jacob 2: 8-9.

“Tenemos que tener cuidado con estos clichés”. “Incluso si los creemos, debemos dejar que la persona a la que estamos apoyando los verbalize, y entonces podemos estar de acuerdo con ellos, pero para nosotros simplemente decir estos clichés y no saber cómo realmente se sienten puede ser peligroso”, dijo Joyce Ashton.

Lo que se puede decir en estas situaciones, dijo, incluyen: “Lamento que estás pasando por esto”, “Quiero que sepas que me importa”, y “Esto debe ser muy difícil para ti; cuéntame sobre eso”.

Al consolar a los demás, debemos seguir a Jesucristo, que nos fortalece y nos da ánimo, dijo Joyce Ashton.

Jesucristo buscaba al necesitado, escuchaba sin criticar, hacía el bien en el anonimato, comprendía y reconocía el dolor y la enfermedad, e hizo seguimiento al que sufría“.”¡Qué gran ejemplo!”, dijo.

 

 

Este artículo fue escrito originalmente por Sarah Harris y fue publicado en lds.org, con el título “Don’t Blame God for Life’s Challenges and Losses, LDS Therapist Says” Español © 2017