Ciudad de México, México – Al llegar una hora antes de que presidiera una reunión dominical en la Estaca Amecameca México, Ciudad de México, el Élder David A. Bednar entró a una gran carpa instalada para acomodar a la multitud excedente. Ahí, el miembro del Quórum de los Doce Apóstoles vio a un niño de 5 o 6 años y su padre, saludó al niño mientras que el padre lo identificó por su nombre.

“Oh, Apóstol Bednar,” dijo el niño. Les dio un abrazo a su padre y luego, al Élder Bednar, el niño miró hacia arriba mientras abrazaba al último y le preguntó, “¿Dónde está Jesús?”

Élder Bednar

¿Cómo se respondió la inocente pregunta?

El Élder Bednar le dijo amablemente al niño, “Así como tú estás con tu padre, Jesús está con Su padre.”

Las preguntas sirvieron como un denominador común del viaje de nueve días del Élder Bednar a la capital de México y otras cuatro ciudades en la región central del país, a finales de agosto y principios de setiembre de 2018. Miles de miembros, líderes y misioneros asistieron a una serie de reuniones para jóvenes y jóvenes adultos solteros, conferencias de líderes, reuniones de estaca y entornos de misión no solo con la finalidad de escuchar los mensajes que compartió el Apóstol, sino también sus respuestas a las preguntas formuladas.

Múltiples preguntas

Élder Bednar

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El Élder Bednar les brinda la oportunidad de hacer preguntas a aquellos que asisten a las reuniones, a través de Internet o por mensajes de texto, que luego se envían a su tableta digital. A medida que echa un vistazo a las preguntas anónimas durante la reunión, responde las “preguntas del corazón,” como él las llama, enseña la doctrina, fomenta el compromiso con los principios del evangelio y aconseja con compasión.

“Las preguntas reflejan a muchos jóvenes que intentan tener sus vidas en armonía con el evangelio de Jesucristo,” dijo. “Algunos permanecen en el camino del convenio y otros, cometieron errores, pero están intentando regresar al camino. Esta es evidencia de que no se están dando por vencidos… están luchando con ‘¿Cómo sigo adelante?’ o ‘¿Cómo regreso?’”

El Élder Arnulfo Valenzuela, Setenta Autoridad General y presidente del Área de México, les dijo a los miembros en las reuniones, y los misioneros en particular, que respondió con entusiasmo el formato de preguntas.

“Los misioneros hicieron preguntas muy inspiradas que le permitieron al Élder Bednar iluminar su entendimiento de los principios del evangelio, tales como el poder de la fe, el libre albedrío, la expiación de Cristo y cómo ayudar a los demás a ser sus propios agentes,” dijo, agregando que muchos recibieron respuestas que los ayudarán a ser buenos misioneros, buenos miembros y aliviar sus aflicciones.

Abrazar al Salvador

En una de las varias reuniones misionales, un misionero joven expresó su incertidumbre de cómo algunas de las enseñanzas del Salvador podrían funcionar en su vida. El Élder Bednar enfatizó la diferencia entre creer en Cristo, pero no necesariamente creer en Cristo, donde uno podría creer que las enseñanzas del Salvador se pueden aplicar a los demás, pero no a uno mismo.

Élder Bednar

Al invitar al misionero a ponerse de pie y dirigirse al frente de la capilla, el Élder Bednar lo miró a los ojos y le dijo: “Te hablo a ti. No le hablo a tu compañero. No les hablo a las personas en el estrado. El amor y las bendiciones del Señor se aplican específica y personalmente a ti,” dijo el Élder Bednar, que enfatizó la interacción al darle un abrazo al misionero.

Ministrar a una persona en particular

Élder Bednar

En una reunión con los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, una presidenta joven de la Sociedad de Socorro preguntó cómo podía continuar ayudando a los demás a pesar de luchar con sus desafíos personales y las demandas de su llamamiento. El Élder Valenzuela vio al Élder Bednar llamar a su esposa, la hermana Susan Bednar, para aconsejar a la mujer al borde de las lágrimas.

“Podemos ser testigos de cómo, en medio de una gran multitud, la hermana Bednar ministró a esta hermana,” dijo el Élder Valenzuela, denominando este acto como “una revelación que todos recibimos” mientras la congregación de líderes veía y escuchaba el consejo.

“Ambos ministraron ‘a una persona en particular’ entre más de 700 personas,” continuó. “Aprendí que no hay necesidad de un lugar específico para ministrar a las personas. Puede ser donde se necesite – una reunión, una casa, un centro de trabajo o un lugar de diversión. No necesitamos un programa para hacerlo.”

El Élder John C. Pingree, segundo consejero en la presidencia del Área de México y Setenta Autoridad General, fue testigo de un momento similar en una conferencia de misión cuando un misionero preguntó por qué no estaba experimentando más éxito como misionero a pesar de que se estaba esforzando para ser obediente, trabajar arduamente y ejercer fe.

“El Élder Bednar tomó una cantidad significativa de tiempo para entender los sentimientos del misionero y enseñar las doctrinas pertinentes para abordar las preocupaciones de este misionero,” dijo el Élder Pingree. “Se tomó el tiempo de ministrar a una persona en particular, así como lo hubiera hecho el Salvador.”

Cuando un Apóstol formula las preguntas

Élder Bednar

Élder Bednar y su esposa.

A veces, el mismo Élder Bednar formulaba las preguntas, como en Monterrey cuando les preguntó a los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares de estaca qué habían aprendido sobre la ministración. Una líder dijo que había aprendido que uno debe ser más como Cristo para ministrar realmente, necesitando seguir de manera más elevada y santa al Salvador y esforzarse para llegar a ser más como Él.

El Élder Bednar comentó que por medio de dichos esfuerzos de ministración, los miembros y los líderes son “realmente muy extraordinarios.”

Otras veces, percibió las preguntas que los miembros pueden tener, como un momento que compartió con casi 800 misioneros en una devocional en el Centro de Capacitación Misional de México. El Élder Bednar aconsejó sobre la aflicción que los jóvenes sienten cuando observan a sus padres luchar por honrar sus convenios de matrimonio en el templo.

“Estos jóvenes piensan para sí mismos, ‘si el matrimonio no funcionó para mis padres, que se sellaron en el templo, ¿cómo va a funcionar para mí?” dijo el Élder Bednar.

Respondió con un mensaje directo: “No encuentras el matrimonio que esperas tener, lo creas. Como agente, creas la relación, la familia y la felicidad que esperas tener.”

Lo que más importa

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Los Santos de los Últimos Días de todo el mundo podrían aprender de los Santos de los Últimos Días mexicanos, de la “simplicidad de sus vidas y cómo viven el evangelio,” dijo el Élder Bednar después de su asignación en México. Al comparar, citó los pasajes en Jacob 4: 14 sobre aquellos que “procuraron cosas que no podían entender” y aquellos cuya ceguera espiritual “vino por traspasar lo señalado.”

Los Santos de los Últimos Días mexicanos por lo general se centran en el Salvador, agregó. “En algunos lugares, uno puede estar demasiado preocupado por los programas y los procedimientos, [los Santos de los Últimos Días mexicanos] se centran en la simplicidad de lo que más importa.”

El Élder Rafael E. Pino, Setenta Autoridad General y primer consejero en la presidencia del Área de México, dijo que los miembros y los misioneros participantes se prepararon bien y estuvieron ansiosos por que se respondieran sus preguntas.

“El Élder Bednar dejó en claro desde el principio que el Espíritu Santo es el maestro y que se les enseñaría tanto como estuvieran preparados y dispuestos a aprender,” dijo el Élder Pino. “Con este tipo de preparación, pudimos recibir inspiración, conocimiento, revelación y visión. Sentimos al Señor en medio de nosotros hablándonos y enseñándonos a través de uno de Sus apóstoles.”

Artículo originalmente escrito por Scott Taylor y publicado en ldschurchnews.com con el título “Elder Bednar speaks in Mexico about the importance of applying the teachings of the Savior.”