Pastor evangélico que se convirtió a la Iglesia de Jesucristo, hace recomendación a los misioneros

En “Predicad Mi Evangelio” se usa el término “otros investigadores” para hacer referencia a las personas a las que los misioneros estuvieron enseñando, pero no mostraron mucho progreso hacia el bautismo.

De todos modos, se anima a los misioneros a seguir orando para saber cómo ayudar a estos investigadores.

Mientras Bryan Ready intentaba descubrir cómo dejar su carrera como pastor bautista, es posible que no haya progresado hacia el bautismo tan rápido como les hubiera gustado a los misioneros, por lo que le dijeron que los misioneros lo habían “tachado”.

Ready finalmente dejó su carrera y, con el consentimiento de su esposa, se convirtió en miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

En el siguiente extracto de un podcast, Ready explica por qué el lenguaje y la sutileza son tan importantes cuando se enseña a alguien sobre el evangelio de Jesucristo.

Morgan Jones:

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Ready, nos cuentas cómo los misioneros que alguna vez te dieron lecciones sobre el Evangelio, finalmente te “tacharon”.

Eso es algo con lo que creo que muchos de los ex misioneros están familiarizados: la idea de “tachar a los investigadores” porque no están progresando.

¿Qué les dirías a los misioneros, o a cualquiera que intente compartir el Evangelio, sobre cómo es el progreso? y ¿por qué ese lenguaje que oíste te afectó?

Bryan Ready:

Bueno, hay dos cosas que les diría a los misioneros al respecto.

Número uno, escuchen al Espíritu.

Si todavía sienten el Espíritu, incluso si su investigador, o como lo denominen ahora, no cumple con todos los indicadores clave, si todavía sienten el Espíritu cuando están conversando con esta persona, no la tachen.

Es posible que no puedan reunirse con esa persona todas las semanas, pero llamen a esa persona por teléfono al menos una vez al mes.

Si sienten el Espíritu cuando hablan con esta persona, no la tachen, independientemente del progreso que puedan ver o no.

En mi caso, mi problema era que tenía que organizar las cosas para unirme a la Iglesia.

Tuve que buscar un nuevo trabajo. Necesitaba que Dios me dijera si estaba bien que renunciara a seguir como ministro bautista. Además, necesitaba el consentimiento de mi esposa para bautizarme.

No obtuve ninguna de esas cosas en ese momento. Durante unos cuatro o cinco años, estuve en ese limbo. Fue muy frustrante.

Una de las partes frustrantes era que los misioneros, o miembros bien intencionados, se acercaran a mí y me dijeran:

“Bryan, lo que tienes que hacer es dar un salto de fe. Da un salto de fe, renuncia a tu Iglesia. Haz eso y Dios resolverá todo”.

Así que oraba al Señor: “Señor, ¿quieres que deje la iglesia bautista?” y sentía que su respuesta era negativa. Entonces, volvía con los misioneros y les decía: “Dios dijo que no”. Ellos respondían: “Bueno, Bryan, solo necesitas dar un salto de fe”.

misioneros

Así que, lo segundo es escuchar a su investigador.

Si desean enseñar el albedrío y el derecho a la revelación personal, deben escuchar a su investigador aun así, su revelación personal sea contraria a lo que ustedes creen que debería ser.

Por otro lado, la razón por la que esta experiencia fue dolorosa para mí fue porque los misioneros y un par de miembros eran mi única conexión con la Iglesia.

Los servicios dominicales de mi Iglesia por la mañana eran a la misma hora que la reunión sacramental. Así que no podía ir a la reunión sacramental ni a la Escuela Dominical.

Podía ir a actividades, la Conferencia General. Sin embargo, no tenía la oportunidad de adorar con los Santos.

Mi única conexión sólida con la Iglesia y sus enseñanzas, aparte de la Conferencia General, eran los misioneros.

Cuando los misioneros se fueron, me sentí completamente solo. Si no hubiera sido por un par de miembros, los hermanos Lin Ennis y Don Dupree, habría perdido todo contacto con la Iglesia.

No era que no estuviera tratando de progresar, solo no podía superar esos puntos. Sin embargo, una vez que el Señor me ayudó a resolver esos asuntos, di el salto de fe y todo salió bien.

Pero, si lo hubiera hecho antes, cuando los misioneros me estaban dando las lecciones e invitando a dar ese salto de fe, todo habría sido un desastre.

Así que escuchen a sus investigadores, escuchen el Espíritu.

Morgan Jones:

servicio

Creo que hablaste de un par de puntos muy importantes, Bryan.

Debemos hablar con delicadeza, ese término “tachar” suena un poco duro y debemos tener cuidado al respecto.

Por otro lado, como dijiste, tal vez no se pueda visitar a los “otros investigadores” con tanta frecuencia como antes. Sin embargo, no debemos renunciar a ellos porque es doloroso para cualquiera sentir que están perdiendo las esperanzas en uno.

También me encantó lo que dijiste sobre los miembros de la Iglesia que te apoyaron cuando te sentiste solo. Incluso si los misioneros no pueden seguir visitando a estos investigadores, deberían asegurarse de que haya otras personas en su lugar para apoyar y seguir trabajando con esas personas.

Agradezco mucho tu sinceridad al compartir tu experiencia.

Fuente: LDS Living

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