Criar hijos no siempre es fácil, especialmente cuando se trata de los amigos de tus hijos. ¿Cómo sabes cuándo intervenir y cuándo dejar que tus hijos sean sólo niños?

Afortunadamente aquí hay 10 consejos que te pueden ayudar. Cinco consejos para los que tienen hijos pequeños, cinco para los que tienen hijos adolescentes, que pueden ayudarte con las amistades de tus hijos.

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Consejos para padres con niños de 6 a 12 años

1. Mira en tu interior

familia

Antes de jugar el juego de la culpa, reflexiona y examina tus propios sentimientos aconsejó Julie Hanks de Azevedo, una psicoterapeuta, especializada en el tema.

“Si no se sienten cómodos con los amigos que eligieron sus hijos, el primer paso a seguir es la autorreflexión, para poder identificar si realmente hay motivos para preocuparse o si su incomodidad se debe principalmente a ustedes o a sus experiencias pasadas.

Muy a menudo, los problemas y las inseguridades no resueltos de un padre nublan la percepción de lo que está sucediendo. Es importante que los padres tengan conciencia de sus propias vulnerabilidades emocionales.

2. Haz preguntas

control de la natalidad

“Si hay una inquietud sobre cierta amistad que quieren comunicarle a sus hijos, comiencen por hacer preguntas sobre dicha amistad”, expresó Hanks.

“Preguntas como, ‘¿Qué es lo que más te gusta de Juan?’ ‘¿Cuál es la parte más difícil de ser amiga de Rosa?’ ‘¿Qué tipo de cosas hacen juntas?’ Después de tener una idea de lo que experimenta su hijo con esa amistad, es entonces donde pueden expresarle sus preocupaciones a su hijo.

Las preguntas abiertas en un espíritu de curiosidad a menudo funcionan bien. Algo como: ‘Me he dado cuenta de que cuando Pedro y tú juegan en nuestra casa, pareciese que le permites tomar la mayoría de las decisiones. ¿Por qué crees que es así?’”

3. Habla de padre a padre

gratitud

“El hecho de discutir o no las preocupaciones con los padres de un amigo realmente depende de la gravedad de la situación”, explica Hanks.

“Si se trata de las dificultades que tienen los niños para turnarse en un juego, ayúdenlos a trabajar en ello en su propia casa. Si un amigo les habla de manera irrespetuosa, pueden orientar al niño, específicamente diciendo algo como: ‘En mi casa, las cosas que deseas se piden con un por favor y con una voz calmada.’

Si las situaciones no se resuelven, entonces probablemente sea mejor discutir la situación con los padres del niño. Además, en las situaciones en las que el amigo dice palabras inapropiadas o hay algún tipo de conversación sexual o comportamiento indebido, los padres deben ser notificados sobre dicho problema de inmediato.”

Julie Hanks de Azevedo también aconsejó: 

“Estén abiertos a escuchar lo que piensan los padres de los amigos [de sus hijos] y cómo se sienten. No asuman automáticamente que su hijo no tiene ningún tipo de culpa en la situación y que todo el problema yace en el otro niño.”

4. Sé abierto a otras religiones

expiación

Cuando se habla de religión, es importante tener una mente abierta. “No vayan con rodeos, eviten tratar de controlar la situación”, compartió Laura Padilla-Walker, una profesora de la Escuela de Vida Familiar de BYU y autora del libro Prosocial Development.

“Queremos animar a que nuestros hijos a sean amables con las personas de diferentes creencias, pero también queremos que comprendan que ser amigos cercanos con alguien que desalienta activamente nuestras creencias y que no respeta nuestro derecho a seguirlas podría ser desafiante e imprudente.”

Julie Hanks también añade:

“Es importante que no envíen ningún tipo de mensaje que diga que cierto amigo o su familia es ‘mala’ cuando dicen o hacen cosas que difieren de los valores y expectativas de su familia. Es importante reconocer que su perspectiva es simplemente una perspectiva.”

5. Aprende a que aprendan

madre ama de casa

“Como padres, nuestro trabajo es enseñar y educar a nuestros hijos, no a rescatarlos de situaciones difíciles. Sin embargo, si creen que el bienestar emocional o físico de sus hijos está en peligro, deben intervenir y protegerlos, dice Hanks. 

Padilla-Walker está de acuerdo, ella compartió:

“Casi siempre recomiendo que ayuden al niño a lidiar con la situación por sí mismo, a menos que implique violencia o agresión, ya sea física o verbal. Si el problema se está yendo de las manos, ciertamente es apropiado intervenir.”

Consejos para padres con hijos de 13 a 19 años

1. Mira con cuidado

Padilla-Walker aconsejó:

Miren con cuidado cambios en el comportamiento de sus hijos. Es bastante común que los adolescentes actúen de manera diferente estando con sus amigos que con su familia… 

¿Es este cambio de comportamiento preocupante? ¿Parecen tener un fuerte deseo de conformismo? ¿Están sus hijos comprometiéndose a otros estándares para no perder a un amigo?”

Julie Hanks, quien también es la fundadora de Wasatch Family Therapy, añadió. 

“Estén atentos a los cambios en el estado de ánimo y el comportamiento [de sus hijos], a las bajas calificaciones o a la ausencia extrema de interacción con la familia. Otra señal podría ser una mayor inseguridad o un comportamiento demasiado agradable.”

2. No entres en pánico

Cuando se trata de adolescentes, es fácil asumir lo peor y, en consecuencia, entramos en pánico.

Padilla-Walker expresó:

“No reaccionen de manera exagerada ni tome medidas enérgicas de manera controladora. Esto casi siempre será contraproducente para ustedes, especialmente con los adolescentes. Las conversaciones abiertas y preguntas serenas son más efectivas.

Recuerden, los jóvenes no son tan propensos a seguir ciegamente a sus amigos como a veces pensamos. En pequeños asuntos personales, sí. 

Lo que los niños y adolescentes aprendieron en el hogar será una influencia más fuerte si se mantiene la relación entre los padres y los hijos. Queremos que nuestros hijos lleguen a valorar sus creencias por sí mismos porque así lo quieren, no porque los forzamos a hacerlo.”

3. Fortalece la comunicación con tus hijos

hombre

Julie Hanks de Azevedo aconsejó

“Hagan más preguntas que respuestas. Hablen con sus hijos adolescentes, no a ellos. Vean ‘su preocupación’ con una preocupación, no como ‘la verdad’ o ‘la única razón’ o incluso la ‘manera correcta’. Si presentan su punto de vista como la única verdad posible, es menos probable que sus hijos adolescentes escuchen.”

Además, es necesario utilizar líneas de comunicación con anterioridad y con frecuencia. 

“El desarrollo de una relación emocional, cercana, segura y mutuamente respetuosa comienza mucho antes de los años de la adolescencia.

Si ya se ha establecido una relación cercana, este [tipo de] conversaciones serán más fáciles porque proporcionarán un ambiente seguro para discutir temas difíciles.”

4. Llega a un compromiso con otros padres

corazón roto

Entonces, ¿cuándo deberías involucrar a otros padres?

“Yo diría que cuando hay problemas relacionados con el bienestar o la seguridad de un adolescente, o si se sospecha de una actividad ilegal”, compartió Hanks.

“Por ejemplo, los temas que siempre deben llevarse a la atención de los otros padres son el uso de drogas, el consumo de alcohol, conducir bajo los efectos del alcohol, comportamiento sexual o problemas de salud como trastornos de alimentación, depresión o amenazas de suicidio.”

5. Abre tu mente (y corazón)

corazón roto

Padilla-Walker compartió:

“Queremos que nuestros hijos ‘estén en el mundo’ para que puedan tener una influencia positiva en los demás y, a veces, esto significa ser amigos de aquellos que no son de nuestra fe. De hecho, ¡deberíamos darle la bienvenida!

Algunas veces, sin querer, llevamos a nuestros hijos a juzgar y alejar a los demás porque tenemos mucho miedo de que sean influenciados negativamente. 

Ayuden a que sus hijos sean inclusivos y una fuerza para el bien. Ayúdenlos a ser líderes y ejemplos entre sus amigos. Céntrense en lo positivo. Cultiven flores, no malas hierbas.”

Confía en ti mismo

Por encima de todo, cuando se trata de los amigos de tus hijos, confía en tus instintos. Hanks expresó:

“Confíen en sus instintos, intuición e impresiones espirituales. Oren por guía. [Cada uno de sus hijos] es único y responderá de diferentes maneras.”

Actúa de la manera más adecuada para tus hijos y su familia, confía en que el Señor te guiará sabiendo que al final, todas las cosas obrarán para tu bien.

Este artículo fue escrito originalmente por Briana Stewart y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “When You Don’t Like Your Child’s Friends