Los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la comunicación aumentan cada día las posibilidades de acercarse más a un mal milenario que ha sido estudiado por psicólogos y terapeutas debido a su alto poder de adicción; la pornografía.

Adultos y jóvenes, incluso muchos niños han caído como presas fáciles ante la fuerza destructiva de aquello que sin considerarlo en la menor medida, penetra los sentidos y llega a convertirse en una “necesidad incontrolable”.

Sexualidad distorsionada

Las revistas, televisión, dispositivos electrónicos inteligentes entre otros tantos medios hacen que la sexualidad sea pública y distorsionada, afectando a quienes reciben los destructivos mensajes.

Los estudiosos de la mente humana han establecido métodos para llegar a ayudar por medio de la psicoterapia y farmacológica útil para sobreponerse a la adicción a la pornografía. La recomendación, sin embargo, es la de evitar al máximo caer en este mal habito

Al respecto, los profetas modernos, líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, han alertado a los miembros de la Iglesia Restaurada y a toda la humanidad respecto a los terribles riesgos de ésta adicción y su repercusión temporal y eterna.

Instrucciones precisas

Los profetas han dado instrucciones precisas para evitar y enfrentar la pornografía en todas sus formas. En el manual Leales a la Fe (un manual de referencia de la fe, publicado por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el 2004), se invita a los lectores a ser valientes y con firmeza puedan decidir ser castos y castas de manera inmediata, evitando caer o si se ha caído a abandonar tal práctica.

El controlar los pensamientos y alcanzar la fuerza espiritual necesaria para decidir en qué pensar y evitar la condenatoria adicción a la pornografía, permitirá mantenerse alejados de tal flagelo.

En abril de 2014, el élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, en su discurso intitulado: “Cómo protegerse de la pornografía: Un hogar centrado en Cristo”, advirtió que “no podemos minimizar la gravedad de la pornografía, sin importar en qué forma, modo o dosis provenga”.

Pasos específicos

Destacó que de manera efectiva si “hay una salida para quienes estén atrapados en esta adicción”, pero que se requiere el cumplimiento de algunos pasos, o requisitos, para dar paso a tal  escapatoria, acercándose más a la recuperación de tan encadenador mal.

Dijo el élder Oaks que los adictos a la pornografía deben: “Primero, reconozcan el mal, no lo defiendan ni traten de justificarse. Segundo, busquen la ayuda del Señor y de Sus siervos”.

“Tercero, hagan cuanto puedan para evitar la pornografía (…) si alguna vez se encuentran en presencia de ella, lo cual puede sucederle a cualquiera en el mundo en que vivimos, sigan el ejemplo de José de Egipto. Cuando la tentación quiso asirlo, dejó la tentación y huyó de inmediato”.

Consejos divinos

El élder Oaks aconsejó también: “Finalmente, no patrocinen la pornografía. No usen su poder adquisitivo para respaldar la degradación moral. Y ustedes, jovencitas, por favor entiendan que si se visten inmodestamente, lo único que hacen es empeorar el problema volviéndose pornografía a los ojos de algunos varones que las ven”.

“Por favor, presten atención a estas advertencias; mejoremos nuestra conducta personal y redoblemos nuestros esfuerzos para proteger a nuestros seres queridos y nuestro entorno contra la embestida de la pornografía que amenaza nuestra espiritualidad, nuestros matrimonios y a nuestros hijos”.

Efectivamente, quienes hayan caído en las redes de la pornografía pueden encontrar opciones terapéuticas y farmacológicas que les ayuden a tratar la adicción. Sin embargo, seguir el consejo del liderazgo de La Iglesia de Jesucristo permitirá que este mal no llegue a ser un problema y en quienes hayan vivido tan triste experiencia puedan ser tratados a la manera del Señor y salir airosos del mismo.