Refugiados en Europa

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días continúa su larga asociación con las organizaciones humanitarias internacionales para atender las necesidades extremas de los refugiados que llegan a Europa. Más apoyo está en camino para proporcionar alimentos, vivienda, ropa, suministros médicos y otros artículos necesarios para ayudar a los refugiados en Europa.

 

El élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, la segunda persona más importante que preside la Iglesia, acaba de regresar de visitar un albergue de refugiados en Berlín, Alemania, y dos en la isla griega de Lesbos. El élder Ballard estuvo allí para mostrar su apoyo y para recoger las primeras impresiones de los tremendos esfuerzos humanitarios para aquellos que lo han perdido todo cuando huyen de los conflictos civiles en sus propios países.

 

“Es abrumador ver la magnitud de este problema”, explicó el élder Ballard.”Creo que lo que más me sorprendió fue el tamaño del problema. Hemos visto un montón de fotos, hemos escuchado un montón de informes, pero es diferente cuando uno viene aquí y camina a través de los campamentos y puede ver las caras”.

 

“Tienes que ver para creer la escala de esta marea humana”, expresó el élder Ballard. “He visto a nuestra gente trabajar junto a nuevos amigos de todas las religiones y nacionalidades para aliviar el sufrimiento de aquellos que han sido expulsados de sus hogares y países. Estoy muy agradecido por el servicio dedicado de todos los involucrados para llevar ayuda a los que más necesitan”.

 

La Iglesia sigue el consejo de Jesucristo que se encuentra en Mateo en el Nuevo Testamento de recibir al forastero y cuidar de aquellos que necesitan (ver Mateo 25: 35-36). Y hay mucha necesidad.

 

“Lo que estamos viendo es el cumplimiento de lo que pide el Señor en su enseñanza de llegar, conmover y bendecir la vida de los hijos de nuestro Padre, independientemente de dónde se encuentren, sin importar las circunstancias; hacemos lo que podemos hacer”, dijo el élder Ballard.

La baronesa Marie-Catherine Heereman lidera un grupo de caridad que supervisa varias “aldeas” como la de Berlín. Un centro de exposiciones que desde principios de octubre se ha convertido en un espacio de alojamiento y que ahora alberga unas 1000 personas que han sufrido visibles dificultades en su búsqueda de protección y refugio.

 

“Cuando vienen aquí no tienen ningún equipaje; solo tienen lo que están usando, que a veces está sucio y húmedo”, dijo la baronesa.

 

“Hemos visto los grandes y maravillosos corazones del pueblo alemán”, exclamó el élder Ballard. “Me encanta las primeras palabras que nos dijeron: ‘Estos son nuestros huéspedes’. Eso es un gran mensaje para el mundo entero”.

 

Los voluntarios mormones juntaron kits de higiene en el refugio y repartieron muchos juguetes que la Iglesia suministró durante la visita del élder Ballard. “¡Qué maravilloso ver, … a los niños correr y tener un juguete”, dijo el élder Ballard. “Ellos … derretirían el corazón de cualquiera”.

 

La Iglesia está trabajando con organizaciones como UNICEF, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Malteser Germany, el Centro de Gestión de Crisis de la República de Macedonia, los Servicios de Auxilio Católico, Medici per i Diritti Umani (MEDU) y el Cuerpo Médico Internacional.

 

“Estamos encantados de trabajar con aliados tan compasivos y experimentados”, dijo el líder de la Iglesia, el élder Patrick Kearon, presidente del Área de Europa. “Hemos visto lo que hacen y estamos seguros de que nuestros esfuerzos conjuntos harán una diferencia en las vidas de las personas que huyen de la guerra y la miseria”.

 

“Hay mucho más que la gente puede hacer, hay mucho por hacer”, agregó el élder Kearon después de visitar un albergue de refugiados en la isla griega de Lesbos con el élder Ballard para conocer más detalles y expresar su agradecimiento por los servicios prestados a los necesitados. “Veo oportunidades para nosotros de continuar con las alianzas que hemos tenido y forjar otras nuevas también”.

 

Con la ayuda de la Iglesia, el ACNUR asiste a los refugiados, ofreciéndoles información sobre sus derechos y suministrando alimentos, agua, refugio y atención médica. El proyecto apoyado por la Iglesia se centrará en Grecia y en la Península balcánica. Para conocer más detalles y expresar su agradecimiento por el servicio prestado a los necesitados, el élder Ballard y el élder Kearon visitaron un refugio en una de las islas griegas donde los refugiados llegan por primera vez a Europa

 

La Iglesia también está apoyando un proyecto de UNICEF para conceder ayuda a 225.000 niños de familias de refugiados en Italia – 90.000 en los próximos seis meses. Los niños están recibiendo ropa, mantas y juguetes. Kits de alimentación complementaria estarán disponibles para los niños más pequeños y sus padres.

 

UNICEF crea espacios acogedores para los niños en los albergues de los refugiados para ayudar a los niños a que experimentan un ambiente que les permita lidiar con el trauma y la angustia. Los niños refugiados en la zona de tránsito entre Grecia y Eslovenia serán provistos con capas de invierno para protegerlos del frío.

 

La Iglesia ha financiado una unidad médica móvil para un MEDU (Médicos por los Derechos Humanos), una organización sin fines de lucro con sede en Italia.

 

El Cuerpo Médico Internacional ofrece servicios médicos y psicológicos primarios a los refugiados que llegan a varias islas griegas, incluyendo Leros, Samos y Cos. Con la ayuda financiera de la Iglesia, esta organización humanitaria administrará la atención médica y psicológica y referirá a los necesitados a hospitales locales para la atención de más alto nivel.

 

Los Servicios de Auxilio Católico ha sido un aliado de confianza de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días desde hace muchos años. En Serbia y Macedonia, ambas organizaciones colaborarán para proporcionar alimentos, suministros de emergencia y asesoramiento psicológico a los refugiados y sus familias. La Iglesia también apoya a Caritas en Atenas para ayudar a los refugiados.

 

La Iglesia ha estado proporcionando ayuda a los refugiados en el Medio Oriente desde hace más de una década, donando cientos de miles de mantas, ropa, suministros médicos de emergencia, alimentos y otros recursos a los refugiados en Jordania, Líbano, Turquía y Siria.

 

Se anunció al final de septiembre que los mormones en Europa, con el apoyo de la sede de la Iglesia en los Estados Unidos, incrementará su ayuda a los refugiados que huyen a Europa.

 

La Iglesia se comprometió con 5 millones de dólares para ayudar inmediatamente a las familias desplazadas. Además, la Primera Presidencia ha pedido a los miembros de todo el mundo que asistan a los refugiados a través de sus contribuciones y participando en proyectos locales de asistencia.