Solo un recordatorio de ser sensible acerca de lo que dices, pero también para buscar el amor y el verdadero significado detrás de las cosas que la gente dice que podrían llevarnos al camino equivocado.

Después de que mi cuarto hijo recibió su llamamiento misional (Canadá Montreal, hablando Mandarín) nuestros amigos y vecinos celebraron con nosotros y compartieron todos los datos habituales de información sobre la misión y la gente que conocían en la zona, etc.

Curiosamente, en medio de todas las felicitaciones, mi quinto hijo oyó algo diferente. Una y otra vez la gente le dijo: “¡Guau!, tus hermanos han tenido llamamientos misionales tan interesantes. Apuesto a que irás a algún lugar aburrido como Wyoming / Nevada / Idaho.

Estuve junto a él durante estas conversaciones suficientes veces para saber que la gente solo pensaba que eran inteligentes y divertidos; ciertamente no significaba ningún delito. Pero mi hijo tiene la suficiente inseguridad acerca de estar al nivel de sus cuatro hermanos mayores sobre calificados que se sentía un poco herido. Y como una defensora de misioneros en todas partes, no apoyo la idea de que hay misiones interesantes y que no lo sean.

Después de unos pocos domingos, la conversación sobre los llamamientos misionales cedió y le hablé a mi hijo acerca de ignorar las cosas tontas que la gente dice.

Como Santos, necesitamos trabajar constantemente para no ofendernos. Una gran porción de la vida de Cristo consiste en dejar ir las cosas, aprendiendo a vivir con los golpes y moretones infligidos por nuestros hermanos. Pero mientras estoy trabajando en esas cualidades, también quiero aprender a no ofender.

Me avergüenzo al pensar en todos los comentarios desconsiderados que he hecho en el pasado. Ninguna de mis duras palabras he dicho a lo largo de los años por simple ignorancia.

Hablamos mucho acerca de aprender a no ofendernos, pero hoy vamos a hablar de cómo podemos evitar clichés sin sentido y metidas de pata sociales.

Creo que a todos nos gustaría ser la persona encantadora que dice lo correcto. Espero que todo el mundo se sienta un poco más feliz y un poco mejor (no corriendo de mí por los pasillos de la iglesia).

Tal vez podamos crear un programa de estudio para ‘Conversación Educada 101’.

Compartiré mis escasos conocimientos y puedes añadir los tuyos en los comentarios. Juntos podemos evitar contratiempos sociales. Al menos la mayor parte del tiempo.

Qué no decir (estas son bien conocidas, pero vale la pena repetir):

  • CON LOS QUE LLORAN
  • Ahora está en un lugar mejor.
  • Dios debe haberlo necesitado más que tú.
  • JÓVENES ADULTOS
  • ¿Cómo va tu vida sentimental?
  • ¿Cuándo vas a casarte?
  • PAREJAS
  • ¿Cuándo van a tener hijos?
  • ¿No es hora de que le des a  ____ a un hermano/a?
  • MUJER
  • ¿Estás embarazada? (No importa cuán grande sea el vientre -¡nunca, nunca preguntes!)
  • FAMILIAS CON MISIONEROS
  • No puedo creer que tu misionero esté regresando a casa.
  • ¡Dos años pasan volando!

La gente no está tratando de causar ofensas. La mayoría de estos comentarios simplemente se traducen en: “Soy consciente de ti y estoy interesado en tu vida”.

Los miembros de nuestro barrio simplemente quieren conectarse y a menudo no saben cómo hacerlo. Tendemos a comentar sobre la apariencia o expectativas futuras, “¡Has crecido tanto!” “¿Te estás preparando para una misión?”

He advertido a mis hijos que la gente hablará inevitablemente de su altura y escuela. Simplemente necesitan aceptar esos comentarios en esta etapa de la vida. Pero si realmente desean conectarse con niños y adolescentes, hablen con ellos sobre algo aparte de su apariencia, véanlos haciendo algo bueno y felicítenlos, o simplemente digan ‘hola’.

Escuchar y elogiar son los súper poderes gemelos en la conversación. Utilízalos con generosamente.

Y ahora he llegado al final de mi conocimiento (¡no tardó mucho!). Por favor, comparte tus propios consejos sobre qué no decir, al comenzar una conversación y cómo evitar convertirse en la persona molesta de la iglesia.

Este artículo fue escrito originalmente por Segullah  y fue publicado en Segullah .com, con el título THE DUMB THINGS MORMONS SAY Español © 2017