Uno de nuestros himnos, Haz tú lo justo, nos enseña que “ángeles toman, arriba, en cuenta todos los hechos” de cada una de nuestras acciones. Estoy segura de que eso es verdad y cuando guardamos nuestros convenios, están haciendo mucho más que eso.

El profeta José Smith declaró que si “vivimos a la altura de [nuestro] privilegio”, los ángeles no podrán ser restringidos de ser quienes nos ayudan.

Nuestro “privilegio” incluye nuestros convenios. Nuestros convenios son un privilegio.

Por lo tanto, a medida que cumplimos con nuestros convenios, los ángeles no podrán ser retenidos de ser nuestros compañeros. También podríamos decirlo de esta manera: Al guardar nuestros convenios, podemos pedir a los ángeles que nos ayuden. ¡Literalmente!

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jesucristo

La única pregunta que deseaba tanto que me respondieran en ese momento de mi vida, y que llevé a esa conferencia general, no estaba relacionada con ese tema, pero parte de la receta del Elder Holland para tener éxito era exactamente lo que necesitaba escuchar.

Él dijo: “Pidan la ayuda de ángeles.”

Lo dijo con tanta claridad; también lo dijo de una manera que implicaba que esto era algo que todos sabíamos. ¡Para mí fue un principio completamente nuevo!

Yo quería levantarme y decir: “Espera, espera, ¿qué dijo?, ¿pude haberle pedido ayuda a los ángeles todo este tiempo?”

Sin intentar parecer demasiado dramática, puedo decir con toda franqueza que las cinco palabras del Elder Holland cambiaron mi vida.

“Pidan la ayuda de ángeles.”

Ese consejo cambió mis oraciones. Cambió mi comprensión de la verdadera ayuda del cielo que siempre está disponible para nosotros mientras que guardemos nuestros convenios.

¡Empecé a pedir ayuda a aquellos del otro lado del velo a partir de ese momento!

Ahora, no estoy hablando de orar a los ángeles de fantasía con alas para que mágicamente desaparezcan nuestros problemas con su polvo de hadas. No estoy hablando de orar a los ángeles. Estoy hablando de orar a nuestro Padre Celestial, en el nombre de Jesucristo, para que aquellos que están del otro lado sean “enviados” (El ministerio de ángeles) a ayudarnos. Quizá un ser querido que ya falleció pueda ser enviado para ayudarte con lo que necesites.

 

¿Te imaginas el esfuerzo que hicieron los ángeles que empujaron desde la parte trasera de las carretas mientras ayudaban a los pioneros a atravesar el escarpado, nevado, ventoso, helado y accidentado terreno de Rocky Ridge? Si los ángeles pueden manejar eso, sin duda pueden ayudarnos a superar nuestros Rocky Ridges actuales.

Una mujer fiel que guarda sus convenios aprendió cuán reales son los ángeles y cuán prestos están para ayudar cuando estamos desesperados. Su vida había sido alterada y su corazón roto, ella había aprendido recientemente que su esposo había elegido durante muchos años traicionarla y romper sus convenios con Dios y con ella.

Una noche, sola con sus pensamientos, se sumió en una profunda desesperación. Ella no tenía esperanza y no veía la manera de seguir adelante con su vida. La oscuridad y los callejones sin salida eran todo lo que ella podía ver. Los pensamientos de poner fin a su vida se apoderaron de su mente.

Después de varias horas de contemplar seriamente su muerte, de repente se sintió impulsada a caminar hacia su sótano. Al pasar frente a una estantería, sus ojos se vieron atraídos por algo que no había visto en décadas, algo que había estado ausente durante años: su fotografía favorita de sí misma como una joven madre con sus hijos. Al ver los rostros de sus hijos confiados, llenos de amor que la miraban en busca de guía, la hicieron entrar en razón.

Ella supo en ese instante que nunca podría quitarse la vida. Ella nunca podría dejar a sus hijos, que ahora eran adultos con sus propios hijos, de esa manera. Se maravilló de cómo el Señor sabía exactamente la fotografía que la ayudaría en un instante a elegir seguir con vida. Se sorprendió del momento preciso en que el Señor envió a Sus ángeles a encontrar la fotografía enmarcada, previamente perdida y colocarla exactamente donde ella la vería. Exactamente cuando ella necesitaba verla.

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“Ella encontrará lo perdido” por Brian Kershisnik

Sabemos que el Señor hace su trabajo con la ayuda de sus ángeles. ¿pero quiénes son sus ángeles?

El Presidente Joseph F. Smith declaró: “Cuando se envían mensajeros para ministrar a los habitantes de esta tierra, no son extraños, son parte de las filas de nuestros parientes [y] amigos… De la misma manera, nuestros padres y madres, hermanos, hermanas y amigos que han fallecido de esta tierra, habiendo sido fieles y dignos de disfrutar de estos derechos y privilegios, pueden tener la misión de visitar otra vez en el futuro a sus parientes y amigos en la tierra, trayendo de la Divina Presencia mensajes de amor, de advertencia, de reprobación e instrucción a aquellos a quienes habían aprendido a amar en la carne.”

Entonces, ¿necesitas un poco más de ayuda en tu vida?

Si la respuesta es sí, debes mantener tus convenios con más exactitud que antes y luego pedir a los ángeles (es decir, tus ancestros y otros seres queridos) que te ayuden con lo que necesites o solicitar que los envíen a ayudar a quienes amas.

”Este artículo fue escrito originalmente por la Hermana Wendy Watson Nelson, adaptado de su libro “Covenant Keepers” fue publicado por ldsliving.com el título: “Sister Nelson: How Angels Can Help Us More in Our Lives