Las Escrituras son el sello distintivo de la religión, y creemos que el estudio regular de las Escrituras es crucial para el progreso y protección espiritual. El conjunto de escrituras de los Santos de los Últimos Días incluye la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio.

El Señor también nos instruyó a tomar las enseñanzas de los profetas vivientes como Escrituras: “porque recibiréis su palabra con toda fe y paciencia como si viniera de mi propia boca” (DyC 21: 5).

¿Cómo podemos tener un estudio personal que recurra a ambas fuentes y brindándole la atención que se merecen? 

Aquí hay cuatro consejos que te ayudarán a mejorar tu estudio personal integrando perfectamente las enseñanzas de los profetas vivientes y las escrituras antiguas.

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1. Estudia por temas

Quizás desees aprender más sobre la paciencia, sobre Jesucristo como juez de Israel, la necesidad de la oposición o el recogimiento de Israel. Elige un tema en el que deseas enfocarte y luego estudia ese tema exhaustiva y profundamente utilizando los recursos disponibles tanto en las Escrituras antiguas como en los discursos de las Conferencias Generales.

La Guía de Referencias se encuentra en la parte posterior de la edición Santo de los Últimos Días de la Biblia Reina Valera y también puedes encontrarla en los recursos de las Escrituras en internet (scriptures.churchofjesuschrist.org) o en la aplicación Biblioteca del Evangelio. 

El sitio web sobre los discursos y videos de la conferencia general te permite buscar discursos por temas específicos.

Escribe o selecciona tu tema de estudio para obtener los resultados que te interesan.

Para encontrar aún más recursos, puedes escribir el tema que elegiste en la barra de búsqueda general en la página principal de la Iglesia y luego reducir tus resultados de búsqueda seleccionando las opciones de origen que deseas explorar.

Al estudiar las Escrituras y luego los discursos y artículos relacionados, podrás obtener mayor perspectiva, profundidad y comprensión sobre tu tema de estudio.

2. Busca los discursos de los profetas videntes

Los videntes por definición tienen el poder y la autoridad para interpretar las Escrituras. Si bien eso puede significar traducir el texto antiguo a un idioma actual, también incluye exponer las escrituras existentes con una visión profética. Las enseñanzas de los profetas y apóstoles pueden ayudarnos a obtener una mayor comprensión y aplicación de las Escrituras.

Las revistas de la Iglesia, como la Liahona, publicada cada mes en la página de la Iglesia, así como física, contiene los discursos y mensajes de las autoridades generales. Cada uno de ellos con referencias que puedes utilizar para profundizar tu estudio personal del evangelio. 

escrituras

La página web de la Iglesia, recientemente actualizada, y la aplicación de la Biblioteca del Evangelio, brindan las revistas de la Iglesia de manera más organizada. 

Te encontrarás con párrafos que captarán tu atención, ya sea a través de una impresión espiritual o un deseo de saber más. 

¿Te imaginas cómo podría aumentar tu comprensión de ese mensaje al leer todos esos discursos? Esta es una fuente que, junto con las enseñanzas de los profetas modernos, pueden ayudarnos a fortalecer nuestro testimonio y resolver las dudas que tengamos.

3. Haz uso de las referencias cruzadas

Cuando estudies discursos de la Conferencia General y encuentres referencias de las Escrituras, has anotaciones en tus Escrituras que te ayuden a encontrar nuevamente el discurso cuando leas los versículos relacionados a ello. Puedes escribir en los márgenes o hacer anotaciones digitales.

Luego, a medida que leas las Escrituras, tus anotaciones te recordarán los mensajes sobre los principios que te encuentras estudiando.

¿Sabías que muchos de los títulos de los discursos de la Conferencia General provienen de frases de las Escrituras? 

Conferencia General qué sigue

Fotografía: Jeffrey D. Allred, Deseret News

Revisa los siguientes ejemplos de discursos de la Conferencia General de octubre de 2019:

El gozo de los Santos”, Élder D. Todd Christofferson (Enós 1: 3)

Confía en el Señor”, presidente Dallin H. Oaks (Proverbios 3: 5)

Después de la prueba de nuestra fe”, Élder Jorge M. Alvarado (Éter 12: 6)

No me engañes”, Élder Gary E. Stevenson (Moisés 1:16)

En tu Libro de Mormón, junto a Enós 1: 3, podrías escribir “Christofferson, octubre de 2019”, y las dos fuentes se vincularán para tu futuro estudio y referencias.

4. No te olvides de las notas al pie de página

estudio de las escrituras

Cuando revises los discursos de la Conferencia General, tómate el tiempo para leer las notas al pie de página. A menudo te dirigirán a versículos específicos de las Escrituras que puedes estudiar y marcar, y algunos discursantes compartirán comentarios adicionales o referencias a las fuentes que usaron para preparar sus discursos. Esto mejorará tu estudio y unirá tus escrituras y las enseñanzas de los profetas vivientes.

El presidente Ezra Taft Benson testificó:

“Para aprender de Cristo es necesario estudiar las Escrituras y los testimonios de quienes lo conocen.” -“Escuchad la voz del profeta”, octubre de 1972.

Estos cuatro consejos pueden ayudarte a tener acceso a más palabras de Dios y a agregar variedad a tu estudio del Evangelio. El equilibrio resultante fortalece el testimonio de la naturaleza eterna de la verdad y el poder de la revelación continua.

Fuente: ldsliving.com