¿Cómo se llaman a los presidentes de misión de la Iglesia de Jesucristo?

nuevos presidentes de Mision

Lo que se aplica a estos llamamientos es que cualquiera que piense que está listo para recibirlo, no lo está.

El presidente J. Reuben Clark, quien sirvió como primer consejero de la Primera Presidencia, enseñó que en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no importa el lugar donde se sirve, sino de la manera en que servimos.

El Señor no nos juzgará por nuestros llamamientos, pero sí por el cuidado y atención que le damos a nuestros deberes asignados. Él conoce nuestros pensamientos e intenciones.

Por otro lado, debemos recordar que ningún miembro puede pedir un llamamiento especifico, excepto, probablemente, un maestro de seminario.

esposa del presidente de misión

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Pongamos esto en un ejemplo, a tu presidente de estaca le hubiera encantado prepararse de manera efectiva para su llamamiento antes de saber que sería llamado como presidente.

En mi caso, mi llamamiento para ser obispo fue completamente inesperado. Era nuevo en el barrio y acababa de mudarme y todavía no me sabía los nombres de los miembros.

Muchos de los nombres estaban en maorí y hawaiano por lo que pronunciarlos requirió algo de práctica de mi parte especialmente porque mis responsabilidades implicaban realizar reuniones y entrevistas.

Tuve que aprender los nombres rápidamente y llamé a un secretario ejecutivo lo suficientemente capacitado para ayudarme.

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Según el manual de la Iglesia, un candidato a presidente de misión es recomendado por una Autoridad General o Setenta de Área. Sé por mi servicio que los obispos no hacen este tipo de recomendaciones.

Los nombres se aprueban por la Primera Presidencia y son llamados y apartados por un miembro de la Primera Presidencia o del Cuórum de los Doce Apóstoles.

La página de la Iglesia también comparte lo siguiente:

“Los presidentes de misión recientemente llamados provienen de diferentes ámbitos de vida, de distintos lugares del mundo, de diversas experiencias en el liderazgo de la Iglesia y tipos de composiciones familiares”.

Con frecuencia, se eligen matrimonios mayores que han enviado los papeles necesarios indicando que están dispuestos a servir como misioneros. Una vez más, uno puede enviar estos papeles misionales, sin embargo, el llamamiento ni el lugar de servicio no es escogido por ellos.

misioneros

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Como en todo llamamiento de la Iglesia hay una pequeña entrevista con el miembro donde ambos podrán sentir las impresiones del Espíritu y lo que el Señor desea para Su obra.

Los presidentes de misión sirven con sus esposas durante tres años y son capacitados en un seminario anual en junio por la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles.

El llamamiento del presidente de misión es sumamente importante para el crecimiento y el éxito continuos de la obra misional en la Iglesia de Jesucristo, es por eso que, al igual que con otro llamamiento de la Iglesia, las Autoridades Generales oran para saber quién será la persona llamada a servir.

“El presidente de misión de tiempo completo posee las llaves de los bautismos de conversos. Bajo su dirección, los misioneros de tiempo completo tienen la primordial responsabilidad de enseñar a los investigadores… Él coordina los esfuerzos de proselitismo y se ofrece para ayudar al presidente de estaca a dar instrucción sobre los principios y las prácticas de la obra misional”.– Predicad Mi Evangelio

Estos hombres, llamados junto a sus esposas, no son perfectos, pero se esmeran por ser el tipo de líderes que los misioneros necesitan para guiarlos en sus esfuerzos por predicar el Evangelio.

CCM reapertura misioneros

Imagen: La Iglesia de Jesucristo

Yo tuve tres presidentes de misión y me enseñaron mucho. Nunca olvidaré bajar una noche a la oficina de misión (que también era el lugar donde vivíamos junto con el presidente de misión) cuando servía como secretario. A menudo recibíamos llamadas después de la medianoche por la diferencia de horarios entre Australia y Utah.

Esa noche observé que la luz de la oficina del presidente de misión estaba encendida. El presidente estaba sentado allí, no tenía su saco y su corbata estaba suelta. Él me miró fijamente y me dijo: “Élder, ¿sabe que hay 30 misioneras en esta misión de las cuáles soy responsable?”

Nunca olvidé el estrés y la solemnidad en su voz cuando me dijo eso. Nunca se lo pregunté, pero sospecho que tenía alguna razón para estar pensando en las hermanas esa noche y estaba sintiendo la carga muy, muy pesada de su llamamiento.

Como padre de una misionera actualmente en servicio, ahora aprecio y amo a mi presidente aún más por enseñarme esa valiosa lección.

Fuente: J. Brian Watkins, Profesor de BYU- Hawaii

También te puede interesar

| Para meditar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *