“Una parte del uso de la vestimenta y los gárments del templo incluye deshacernos de ellos de la manera adecuada cuando ya están muy gastados.” 

Poco después de que un incendio arrasara con la ciudad de Paradise, California, muchos Santos de los Últimos Días se dirigieron a un Centro de Distribución de la Iglesia en Sacramento, California. 

A pesar de que muchos habían perdido sus hogares y trabajos, los Santos realizaron el largo viaje a Sacramento para reemplazar aquellos artículos que eran invaluables para ellos.

“Recuerdo el día después de que comenzó el incendio, una pareja mayor de esposos fueron nuestros primeros clientes, todavía olían a fuego, y con lágrimas, [compartieron] cómo su casa y todas sus pertenencias se habían quemado, y que sabían que lo primero que debían hacer era comprar gárments y la ropa [ceremonial] para poder asistir al templo”, compartió Chelynn Hutchison, gerente de la tienda.

Templo de Logan

Templo de Logan, Utah

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“Recuerdo que, después de ayudarlos, me dirigí a la trastienda y me puse a llorar, al ver la fe de esta maravillosa pareja.”

Otra pareja que fue a comprar sus vestimentas y ropa del templo le dijo a Hutchison: 

“El fuego puede quemar todo lo que poseemos, pero no puede quemar nuestro testimonio.”

Para mí, esta historia pone en perspectiva lo sagrado de la vestimenta y gárments de nuestro templo. En su discurso de la Conferencia General de abril de 2001, “La preparación personal para recibir las bendiciones del templo”, el Presidente Russell M. Nelson enseñó:

nombre de la Iglesia

“El usar el gárment del templo tiene un profundo significado simbólico; representa una dedicación constante. Así como el Salvador ejemplificó la necesidad de perseverar hasta el fin, usamos fielmente el gárment como parte de la constante armadura de Dios. De ese modo evidenciamos nuestra fe en él y en sus convenios eternos con nosotros.”

Una parte del uso de la vestimenta y gárment del templo incluye deshacernos de ella de la manera adecuada. 

Con frecuencia, el día en que recibimos nuestras investiduras recibimos tanta información y disfrutamos de tantas experiencias que nos cambian la vida que puede ser fácil olvidarnos del consejo que recibimos con respecto a la vestimenta y el gárment del templo.

garments

El Manual 2: Administración de la Iglesia instruye lo siguiente a los Santos de los Últimos Días:

“Para desechar los gárments ya gastados, los miembros deben cortar y destruir las marcas. Luego, los miembros cortan el resto de la tela de manera que no se pueda reconocer que fue un gárment. Una vez que se quiten las marcas, la tela no se considera sagrada.

Para desechar la ropa ceremonial del templo que esté gastada, los miembros deben destruirla cortándola de manera que no se reconozca su uso original.

Los miembros pueden dar gárments y ropa del templo que estén en buenas condiciones a otros miembros investidos dignos. El obispo puede saber quiénes son los que podrían necesitar esa ropa.

Bajo ninguna circunstancia, los miembros deben donar gárments o ropa ceremonial del templo a Industrias Deseret, a almacenes del obispo ni a organizaciones de caridad.”

gárments del Templo

Como Santos de los Últimos Días, tenemos la bendición de tener estas vestimentas sagradas. El Elder J. Richard Clark expresó:

“La vestimenta del templo sagrado es un escudo y protección contra Satanás. Cuando reciban sus investiduras en el templo, recibirán el privilegio de usar la vestimenta sagrada del templo y los gárments del santo sacerdocio. 

Los gárments son un recordatorio tangible de sus convenios con Dios… Los gárments del templo nos recuerdan que la virtud nos separa del mundo y, de una manera especial, nos hace uno con Dios.” (“El Templo: lo que significa para ti”, New Era, abril de 1993, 4)

Este artículo fue escrito originalmente por Danielle B. Wagner y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “What Do I Do with Worn-Out Temple Ceremonial Clothing and Garments?