Santo de los Últimos Días, Golden Harper, dueño de su propia empresa, comparte su historia, su testimonio y cómo aplicó las enseñanzas del Evangelio en su compañía. 

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En el 2009, Golden Harper, de 27 años de edad, se embarcó en lo que parecía ser imposible: crear su propia empresa de zapatillas deportivas no sólo en un momento económicamente difícil, sino en un mercado que, por muchas razones, ya estaba establecido.

Golden Harper

Golden Harper con el horno tostador que utilizaba para moldear zapatillas

Más adelante, casi una década después, Altra es una de las principales marcas de zapatillas deportivas, con un estimado de 50 millones dólares en ventas sólo el año pasado, según los informes, y un acuerdo de adquisición con VF Corporation, una empresa estadounidense de ropa y calzado a nivel mundial.

Aún con todo el éxito de su marca, Harper sigue comprometido con las cosas que son importantes para él: su fe, su familia y correr. Golden Harper en un principio comenzó a modificar zapatos con un horno tostador.

Golden Harper, ahora un esposo y padre que vive en Draper, Utah, dice que aprendió a equilibrar su vida gracias a su padre, Hawk Harper.

Golden Harper

Golden Harper y su esposa

“Crecí trabajando en la tienda de deportes de mi familia, Runner’s Corner, y mi padre siempre me enseñó que si hacía lo que el Salvador haría, aquella buena voluntad siempre traería bendiciones.”

Golden Harper ha notado cómo su llamamiento como maestro en el Quórum de Elderes en su barrio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es paralelo a la forma en que maneja su negocio.

“Como maestro, puedo dirigir las lecciones y aprender de las personas que me rodean, y juntos trabajamos por un objetivo a largo plazo”, dijo Harper. “Es lo mismo con Altra. Me enorgullece trabajar con personas con el objetivo de vivir una vida mejor a través de ejercicios con un enfoque saludable. Independientemente de lo que estén haciendo en la vida, todos debemos aprender a trazarnos objetivos a largo plazo.”

Golden Harper

“También creo firmemente que nuestras creencias dan forma a lo que hacemos”, compartió Harper. “Como fiel creyente de Cristo, hago todo lo posible por ver las cosas de la misma forma en que Cristo lo haría.”

Él aplicó esto en varios momento de su vida, incluso cuando su empresa estaba en sus inicios cuando estaba buscando lugares para fabricar los zapatos deportivos. Uno de esos lugares fue China.

“Al mantenerme firme a mis creencias, al orar, supe que Altra podía generar un mejor producto y, a su vez, vender más zapatos deportivos”, dijo Harper. “También pude conocer gente maravillosa a la que llegué a amar.”

Pasar tiempo con su esposa, Britta Harper, y su hija, Journey, es otra parte que mantiene en equilibrio en su vida. Algunos momentos inolvidables vinieron durante la recuperación de un accidente que tuvo.

Golden Harper

Golden Harper, su esposa, Britta Harper, y su hija, Journey

“Hace unos años, me lastimé gravemente en un accidente de snowboard, haciendo que me fuera imposible correr. Durante mi largo camino hacia la recuperación, pasé mucho tiempo haciendo excursionismo con mi esposa y mi hija. Esos fueron algunos de los momentos más memorables para nosotros.”

“Ahora que puedo correr, Britta y yo llevamos a Journey por los senderos en la montaña cerca de nuestra casa mientras nos turnamos para correr. Es importante que aprovechemos al máximo el tiempo que tenemos juntos.”

Golden Harper, quien ha sido durante mucho tiempo un atleta de élite y estableció el mejor récord de maratón mundial de 2:45:34 a la edad de 12 años en su categoría, aún le encanta participar en competencias del deporte que lo comenzó todo.

Golden Harper

Debido a todas sus responsabilidades, tiene poco tiempo para dedicarse a entrenar en la forma en que se necesita para competir a un nivel profesional. Aun así, Harper encontró tiempo para eso, siguiendo un programa que sólo requiere correr de 40 a 48 kilómetros a la semana.

Harper corrió media maratón, la maratón de Hobble Creek de 1 hora y 10 minutos, en julio y terminó la maratón de St. George en 2 horas y 30 minutos en octubre.

“Mi padre siempre me enseñó que si pones tu familia, tu fe y tu trabajo como prioridades, puedes confiar en que otras cosas saldrán bien”, dijo Harper.

Hasta la actualidad, las cosas parecen estar funcionando bastante bien para este esposo, padre, maestro de la Iglesia, fundador y CEO de una compañía mundial de zapatos deportivos, y un corredor de élite de 36 años de edad.

Este artículo fue escrito originalmente por Arianne Brown y fue publicado originalmente por ldsliving.com bajo el título “How the Savior and a Church Calling Helped One Latter-day Saint Build a Multi-Million Dollar Business