A medida que la pandemia de covid-19 se propagaba por todo el mundo en los últimos 4 meses, el Élder Gary E. Stevenson reflexionó en cuanto a una parte de 1 Nefi 1:1:

“Yo, Nefi, nací de buenos padres… y habiendo conocido muchas aflicciones durante el curso de mi vida, siendo, no obstante, altamente favorecido del Señor todos mis días”.

En este pasaje del Libro de Mormón, vemos que Nefi tiene la clara comprensión de que las dificultades siempre han sido parte de la experiencia humana. Asimismo, afirma que ser altamente favorecido por el Señor en el viaje a través de la mortalidad no nos exime de los desafíos de la vida.

Es por eso, que en este artículo el Élder Stevenson enfatiza nuestra necesidad, al igual que Nefi, de ver la desilusión y el desánimo a través del lente de la fe.

Ser buenos ciudadanos

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A principios de marzo, a medida que la pandemia avanzaba, los líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se comprometieron a ser siempre “buenos ciudadanos globales” y “actuar con mucha precaución”.

Por lo tanto, suspendieron todas las reuniones de la Iglesia en todo el mundo, regresaron a más de la mitad de misioneros de la Iglesia a sus países de origen y cerraron todos los templos de la Iglesia.

Al mismo tiempo, los gobiernos de todo el mundo cancelaron eventos relacionados con la educación, el deporte, el baile, entre otros.

Como resultado, además de la muerte, la enfermedad y los problemas financieros debido a la pandemia, muchos enfrentan situaciones realmente desalentadoras, dijo el Élder Stevenson.

Como aquellos que se estuvieron preparando para entrar al templo y no pudieron, los misioneros que tuvieron que terminar sus misiones antes de tiempo o fueron relevados y reasignados, aquellos que no pudieron realizar funerales para despedirse de sus seres queridos.

Asimismo, el Élder Stevenson enfatizó la enseñanza de Nefi: “A menudo, las bendiciones pueden acompañar los desafíos y el desánimo”.

La gran bendición de tener un profeta viviente

padre celestial

El Élder Stevenson dijo que los Santos de los Últimos Días hemos sido altamente favorecidos por el Señor durante este tiempo al tener un profeta que nos da consuelo y aliento.

A principios de marzo, mientras la pandemia se extendía, el Presidente Nelson compartió un mensaje de esperanza en sus redes sociales.

Presidente Nelson comparte mensaje de esperanza durante el brote de coronavirus

El Presidente Russell M. Nelson comparte un mensaje de esperanza y paz durante el brote del COVID-19 (Coronavirus) de marzo de 2020. Él alienta a todos los miembros a cuidar de ellos mismos y a que ministren con dedicación a los necesitados.#IglesiadeJesucristo #Sudamericanoroeste #coronavirus #escuchalo

Posted by La Iglesia de Jesucristo – Sudamérica Noroeste on Saturday, March 14, 2020

El Presidente Nelson dijo: “Estos desafíos únicos pasarán a su debido tiempo. Sigo siendo optimista sobre el futuro. Sé de las bendiciones grandes y maravillosas que Dios tiene reservadas para aquellos que lo aman y le sirven. Veo la evidencia de Su mano en esta obra sagrada de muchas maneras”.

El Élder Stevenson agregó: “Al conocer las calamidades que vendrían sobre el mundo, el Señor llamó al Presidente Russell M. Nelson para guiarnos y ayudarnos a lidiar con estos tiempos únicos y peligrosos”.

Asimismo, dijo que a medida que construyamos sobre el fundamento seguro del evangelio de Jesucristo y escuchemos al profeta, podremos darnos cuenta de todas las maneras en que hemos sido “altamente favorecidos por el Señor”.

Enfrentar las aflicciones más dolorosas

El Élder Stevenson sirvió en la Misión Japón Fukuoka. Desde entonces, ha visitado Asia con frecuencia – como empresario, presidente de la Misión Japón Nagoya, Autoridad General, obispo presidente y apóstol.

El 11 de marzo de 2011, el Élder Stevenson fue testigo de “las aflicciones más dolorosas” mientras cumplía con su llamamiento como presidente de área en Japón. Un terremoto de 9.0 y un tsunami en Sendai dejaron más de 20,000 muertos y destruyeron más de 551,000 hogares.

Después de la crisis, el Élder Stevenson viajó con frecuencia al norte de Japón para ministrar a los miembros y administrarles ayuda humanitaria.

Mientras cumplía con su responsabilidad, pudo ver cómo los hermanos afectados por el desánimo y la pérdida debido a estos desastres naturales, fueron altamente favorecidos por el Señor.

“El gran dolor, que muchos continuaron soportando, fue contrastado con las bendiciones que vinieron”, dijo.

Ser pacientes

Una de las bendiciones fue el Templo de Sapporo, Japón. El Élder Stevenson hizo la primera palada para el templo solo seis meses después del terremoto y tsunami de 2011.

Cinco años después, el 11 de agosto de 2016, el Élder Stevenson se sentó en el salón celestial mientras que el Presidente Nelson dedicaba el Templo de Sapporo, Japón.

La dedicación del templo representó “el final de un viaje largo y paciente. Desde el periodo de construcción hasta la finalización del magnífico templo y los terrenos sirvió como un símbolo de la recuperación y la reconstrucción de cientos de millas de la costa de Japón”, dijo el Élder Stevenson.

A partir de esta tragedia ocasionada por el tsunami y el triunfo que el templo simboliza, los miembros de la Iglesia en Japón podrían decir: “habiendo conocido muchas aflicciones durante el curso de nuestra vida, siendo, no obstante, altamente favorecidos del Señor todos mis días”, señaló el Élder Stevenson.

Conclusión

Los Santos de los Últimos Días que experimentan la pandemia de covid-19 también expresarán el mismo sentimiento, agregó.

“Este desánimo pasará y un día podremos ver hacia atrás y notar las grandes bendiciones, en medio de las aflicciones, que hemos tenido en el transcurso de nuestros días. Esto sucederá para cada uno de nosotros. Veremos que a pesar de las muchas aflicciones, somos altamente favorecidos por el Señor”.

Fuente: Church News