¿Se encuentra la vida preterrenal y el Mundo de los Espíritus en el mismo lugar?

mundo de los espíritus

Un amigo que está conociendo la Iglesia me hizo una pregunta. Él me preguntó si la vida preterrenal, es decir la pre existencia, y el mundo de los espíritus está en el mismo lugar. ¿Están ambos en el mismo lugar y en la presencia de Dios? 

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Respuesta

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Me alegra que tu amigo pueda confiarte esta pregunta. Debes ser alguien a quien respete y sepa que responderás con honestidad. En ese sentido, intentaré responder de la mejor manera.

Esta pregunta puede provenir de un malentendido en los pasajes en 1 Corintios 5:3 y 2 Corintios 5:8, los cuales son los argumentos que algunas personas usan para entender el concepto de la obra por los muertos. 

“Y yo ciertamente, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como si estuviera presente, he juzgado al que esto ha cometido”. -1 Corintios 5:3

“Pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y estar presentes delante del Señor“. -2 Corintios 5:8

Ellos creen que tan pronto como uno muere, vas a la presencia del Señor en tu estado espiritual final. Se olvidan que Pablo enseñó las doctrinas que Pedro caracterizó como “difíciles de entender” (2 Pedro 3:16). 

Muchos nuevos conversos traen consigo estas creencias erróneas a la Iglesia y les lleva tiempo desaprenderlas.

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Brigham Young vio el mundo de los espíritus y entendió mucho al respecto. Él compartió:

“Los tabernáculos donde moran los espíritus en esta tierra, son abandonados cuando van directamente al mundo de los espíritus. ¡Qué! ¿Un grupo de espíritus que habitan e interactúan unos con otros allá, así como lo hacen aquí? 

Sí, hermanos, están juntos allí, y si se relacionan y reúnen en grupos y en sociedades como lo hacen aquí, es su privilegio. Sin duda ellos todavía, de cierta manera, ven, oyen, conversan e interactúan unos con otros, tanto para bien como para mal. 

Los élderes de Israel en estos últimos tiempos van y predican a los espíritus encarcelados y se relacionan con ellos, de la misma manera lo hacen nuestros élderes al interactuar con los inicuos en la carne, cuando van a predicarles”. -“Discourses of Brigham Young”, 378

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El hermano Brigham también declaró:

“Cuando estén en el mundo de los espíritus, todo les parecerá tan natural como ahora. Los espíritus estarán familiarizados con los espíritus de ese mundo; conversarán, contemplarán y ejercerán toda variedad de comunicación entre sí con tanta familiaridad y naturalidad como cuando estaban aquí ocupando [sus] tabernáculos [terrenales]. 

Allá, así como acá, todas las cosas serán naturales, y las entenderán como ahora entienden las cosas naturales. Allá verán que los espíritus de los que hablamos están en actividad; no duermen. Aprenderán que se esfuerzan con todas sus fuerzas, trabajando y afanándose diligentemente como lo haría cualquier persona para lograr un objetivo en este mundo”.- “Discourses of Brigham Young”, 380

Menciono estas dos citas porque describen que los espíritus en ese mundo tienen, en su mayor parte, el mismo tipo de trato mutuo que tenemos aquí.

Es natural para ellos, porque todos nosotros hemos sido espíritus por más tiempo del que habitaremos en cuerpos mortales.

Una diferencia entre el que no se arrepiente y un santo en el mundo de los espíritus se dará en el nivel de comunión espiritual.

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Algunos santos en la mortalidad han tenido el privilegio de tener visiones, revelaciones, dones espirituales, hasta e incluyendo visitaciones de ángeles e incluso visiones del Señor y eso continuará con más facilidad al otro lado del velo.

“Cuando pasemos al mundo de los espíritus poseeremos una medida de Su poder. [En la tierra], estamos continuamente preocupados por enfermedades y dolencias de diferentes tipos. 

En el mundo de los espíritus somos libres de todo esto y disfrutamos de la vida, la gloria y la inteligencia; y tenemos al Padre para que nos hable, a Jesús para que nos hable y a los ángeles para que nos hablen, y disfrutaremos de la compañía de los justos y puros que se encuentran en el mundo de los espíritus hasta la resurrección”. -“Discourses of Brigham Young”, 380–381

Para los que no se arrepienten, este no es el caso. El presidente Young indicó:

Si somos fieles a nuestra religión, cuando entremos en el mundo de los espíritus, los espíritus caídos, Lucifer y la tercera parte de las huestes celestiales que fueron con él, y los espíritus de los hombres inicuos que han morado sobre esta tierra, todos ellos no tendrán ninguna influencia sobre nuestros espíritus. ¿No es eso una ventaja? Sí. 

El resto de los hijos de los hombres estará, de cierto modo, sujetos a ellos. Estarán sujetos a ellos de la misma manera en que lo estaban mientras vivía aquí, en la carne”. -“Discourses of Brigham Young”, 379

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De esta manera, el santo que se arrepiente se libera de la influencia del diablo en el mundo de los espíritus. Todo lo contrario sucede con los que no se arrepienten. 

Si lo piensas bien, un santo que vive en rectitud disfruta de una medida de esta bendición incluso en esta vida. Los santos que guardan los mandamientos disfrutan de la comunión del Espíritu Santo y los dones y la gracia que trae. Los que viven una vida inicua no tienen eso. Esta también es una ventaja en nuestra vida en la tierra.

El profeta José Smith enseñó:

“En cuanto a la ubicación, el profeta José Smith enseñó que el mundo de los espíritus está muy cerca de nosotros. Durante un discurso fúnebre, declaró que los espíritus justos “son exaltados a una obra mayor y más gloriosa; por eso son bendecidos en su partida al mundo de los espíritus. Envueltos en llamas de fuego, no están lejos de nosotros”. -“Enseñanzas del profeta José Smith”, pág. 326).

La página web de la Iglesia de Jesucristo también comparte que “Brigham Young enseñó que el mundo de los espíritus, después de la muerte, se halla en la tierra, a nuestro alrededor (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Brigham Young, 1997, pág. 293)”.

Con esto, entendemos que eso no sucede con aquellos que aún moran en la vida preterrenal. El mundo de los espíritus no está en la presencia de Dios, sin embargo los espíritus que aun no vienen a la tierra sí tienen esa oportunidad.

“En nuestra vida preterrenal, vivíamos en la presencia de nuestro Padre Celestial como Sus hijos procreados en espíritu y carecíamos de un cuerpo de carne y hueso”. – Vida preterrenal, La Iglesia de Jesucristo

Imagen: Beatriz AG

Los espíritus justos pueden disfrutar en el Mundo de los Espíritus de una comunión ocasional con el Señor, mas no los inicuos, de la misma manera como ocurre aquí en la tierra. Los justos y los inicuos se congregan allá como lo hacían en la tierra.

Sin embargo, dado que el Señor estableció un puente sobre el “abismo” entre el paraíso y la prisión, los espíritus son libres de reunirse con quienes desean. 

Es probable que los inicuos que se arrepientan busquen a aquellos que también se han arrepentido y esperen el momento en que se haga la obra por ellos en el templo. Los justos pueden interactuar con los que no se arrepienten con el fin de llevar sus almas a Cristo. 

Si todo el mundo de los espíritus estuviera en la presencia de Dios, no habría motivo para que los inicuos ejerzan fe y se arrepintieran. Ellos no cuentan con una ventaja injusta sobre los vivos en ese sentido. El plan de Dios siempre ha sido justo, parcial y equitativo a Sus ojos.

Fuente: Askgramps

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