Uno de los dilemas de los JAS es encontrar un cónyuge en un entorno exigente, en el que los estándares de una persona pueden parecer exagerados o difíciles de cumplir. Algunos se desaniman y otros pierden la autoestima. En ciertos casos, los jóvenes se alejan de la Iglesia.

Al considerar este dilema tan recurrente, decidí hablar con algunos JAS al respecto y mencionaron 3 puntos que quizás no siempre consideramos al intentar tener una relación sentimental que nos lleve al templo:

Conversión al Evangelio

JAS

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Los Santos de los Últimos Días quieren encontrar cónyuges que se hayan convertido al Evangelio de Jesucristo. ¿Por qué? Porque se requiere una conversión profunda y duradera para formar una familia centrada en el Evangelio.

Formar una familia implica desafíos que pueden aumentar o disminuir nuestra fe. Por eso, a fin de abordar estos desafíos, los JAS quieren encontrar un compañero o compañera cuya fe sea firme, independientemente del desafío.

Formar una familia también requiere enseñar a tus hijos los principios del Evangelio y guiarlos hacia su propia conversión. Un padre solo puede enseñar el valor de la conversión cuando él mismo se ha convertido.

Asimismo, es importante señalar que la conversión al Evangelio no equivale a ir a una misión. La conversión al Evangelio es tener el compromiso continuo de seguir siempre al Padre sin importar dónde nos encontremos ni cuáles sean nuestras circunstancias.

Los JAS quieren un compañero cuyo servicio y compromiso con la Iglesia no sean impulsados simplemente por las expectativas sociales, sino que estén profundamente enraizados en el Evangelio de Jesucristo.

Recuerda que te encuentras en tierra santa

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El Élder Bruce C. Hafen, en uno de sus discursos, aconsejó:

“Cuando a cualquiera de ustedes, hombres o mujeres, se les da entrada al corazón de un joven amigo de confianza, se encuentran en tierra santa”.

El secreto para tener una cita de la forma en que a nuestro Padre Celestial le gustaría, es que la cita se realice con el mayor respeto y reverencia posibles.

Al igual que nos preparamos espiritual, emocional y mentalmente para entrar al templo sagrado y hacer convenios con el Señor, también debemos entablar relaciones con preparación, compromiso y devoción mutua, porque tanto los hombres como las mujeres son templos del Señor.

El trabajo es una necesidad espiritual

Muchas personas trabajan para satisfacer necesidades económicas. Pero, el trabajo es más que eso. Es una necesidad espiritual. El Señor nos ha bendecido con dones y talentos que nos ayudan a cumplir el mandamiento: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan”. Se espera que todos seamos autosuficientes y satisfagamos nuestras propias necesidades y las de nuestra familia.

El Señor también ha declarado que “el padre debe presidir la familia con amor y rectitud y es responsable de proveer las cosas necesarias de la vida para su familia y de proporcionarle protección”. Al mismo tiempo, la madre recibe el mandamiento de ser “principalmente responsable del cuidado” de los hijos. El trabajo es necesario para cumplir con estas responsabilidades divinas.

El secreto para ganar el corazón de alguien no es tener un trabajo bien remunerado. Se trata principalmente de comprender el valor del trabajo y las bendiciones que puede proporcionar, no solo a la familia, sino también a construir el reino de Dios aquí en la Tierra.

Estos son solo tres de los secretos para conquistar el corazón de un Santo de los Últimos Días. Hay más, pero estos son los más importantes, ya que son la base sobre la que se construyen las relaciones centradas en Cristo.

Siéntete libre de compartir los “secretos” sobre relaciones que más conmovieron tu corazón en la sección de comentarios.

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por Chona Galletes y fue publicado en faith.ph con el título “The Secret to Winning a Latter-day Saint’s Heart”.