“Sí, es fácil enfocarse en lo que está mal en el mundo, enojarse o frustrarse; entonces, ¿cómo permanecer optimistas durante tiempos tan difíciles?”

Los incendios, el racismo y la violencia en todo Estados Unidos está atrayendo la atención de la mayoría. 

Debido a la pandemia y sus consecuencias muchas personas no se encuentran emocionalmente estables como para afrontar esta nueva realidad y sienten que no pueden lidiar con todo lo que está sucediendo.

Es fácil quedarse atrapado en los torbellinos de negatividad. Es fácil enfocarse en lo que está mal en el mundo y lo malo. Es fácil enojarse o frustrarse. ¿Cómo, entonces, es que podemos permanecer optimistas durante tiempos tan difíciles?

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lamán y lemuel

Spencer W. Kimball dijo una vez:

“Están edificando su vida; … puede estar llena de gozo y felicidad o llena de miseria.  Todo dependerá de ustedes y de su actitud, a donde lleguen en la vida, dependerá de la forma en que respondan a las distintas situaciones que deberán afrontar”. (Spencer W. Kimball, “Los Davids y los Goliats”, octubre de 1974). 

A veces, con tantas cosas que nos suceden y tanta negatividad a nuestro alrededor, es bueno recordar que podemos elegir nuestras respuestas y actitudes ante las circunstancias que nos rodean. Hay mucho que podemos controlar y hacer incluso cuando todo parece estar fuera de nuestras manos.

Personalmente, hay algunas cosas que realmente me ayudan y que podrían hacer lo mismo por ti. 

Optimismo vs. Negatividad

Primero, podemos elegir enfocarnos en lo bueno, las cosas positivas, en lugar de las cosas malas, todo lo negativo del mundo. Sí, en el mundo hay disturbios y saqueos, pero también hay voluntarios limpiando el desastre que no crearon.

Sí, hay gobernantes, policías y ciudadanos que están tomando medidas extremas, pero también hay muchos de ellos tratando de hacer la diferencia. 

Muchos de nosotros ahora estamos teniendo conversaciones abiertas con personas con opiniones diferentes sobre temas importantes.

Una historia que fortaleció mi fe en la humanidad vino de una amiga que se quedó sin harina durante la pandemia. En su necesidad, se volvió hacia su barrio, publicando en Facebook preguntando si alguien tenía algo que pudieran compartir con ella.

No pasó mucho tiempo y, de repente, se encontró en posesión de 5 kilos de harina. Pasó de la escasez a la abundancia de una manera tan repentina que me llenó de humildad. Ella publicó nuevamente en su cuenta agradeciendo la ayuda recibida y le pidió a los hermanos que ya no compartieran su harina.

De seguro mi amiga estuvo muy agradecida con el Dios que respondió sus oraciones, y con las manos que ayudaron a que esto sucediera. James E. Faust dijo una vez que un corazón agradecido es el principio de la grandeza. 

“Cuántas bendiciones de Jesús tendrás”

La segunda forma en que podemos ser más optimistas es elegir contar las bendiciones que  diariamente recibimos en nuestras vidas.

Recientemente le pregunté a algunos amigos qué bendiciones habían recibido en los últimos meses. Mencionaron lo siguiente: más tiempo con los miembros de su familia, mayor compasión por los que los rodean, mayor satisfacción al realizar actividades al aire libre, conocer a sus vecinos, aprender sobre la historia familiar, conocer a sus parientes lejanos, desarrollar sus talentos, etc.

Personalmente, he tenido muchas razones por las que estoy agradecida por estos últimos seis meses. Me encuentro en una relación estable con un buen hombre. Me estoy volviendo más saludable mental, física y espiritualmente.

Ciertamente hay un montón de cosas malas y difíciles a nuestro alrededor. Sin embargo, también hay muchas cosas buenas. Mi invitación para todos nosotros es detenernos y observar las cosas positivas que se encuentran en nuestras vidas y poder enfocarnos en ellas, y ser agradecidos por lo que tenemos.

El mundo no cambiará de la noche a la mañana, pero nuestra visión del mundo puede ser muy diferente de un día a otro a medida que cambiamos nuestra perspectiva. En lugar de centrarnos en lo negativo, podemos elegir ver lo bueno en la humanidad.

Podemos elegir reconocer las virtudes y valores de los demás. Podemos elegir ser receptores agradecidos a medida que contamos las bendiciones que llegan a nuestras vidas y a las vidas de los demás. Podemos elegir ser optimistas incluso en el 2020.

Fuente: ldsblogs.com