El hombre detrás de “la mascota de BYU”:  Su orientación sexual y su relación con Jesucristo

mascota de byu Charlie Bird

Charlie Bird, un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, fue el hombre detrás de la mascota de la Universidad Brigham Young, Cosmo the Cougar.

Charlie no solo ha dejado su huella como la querida mascota de BYU, también se presentó en los premios de fútbol americano universitario de ESPN en el 2017, haciendo lo que siempre había hecho, desafiar la gravedad y volar por el aire con sus piruetas.

Todo cambió cuando, estando en un viaje de negocios en el Cairo, Charlie miró su teléfono y se dio cuenta de que en Utah su artículo de opinión como invitado de Deseret News acababa de ser publicado en línea. 

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En el artículo, Charlie simultáneamente le reveló al mundo que sentía atracción hacia las personas del mismo sexo y reveló su identidad como la querida mascota de BYU entre el 2015 y el 2018.

La historia se hizo viral. Después de su publicación el 26 de febrero de 2019, el artículo se convirtió rápidamente en la historia más leída en Utah y fue cubierta por los medios de comunicación locales, como Fox 13 News y otros en todo el país, incluidos HuffPost y Yahoo! Finanzas.

Desde entonces, la vida de Charlie nunca ha sido la misma. El intérprete, cuya influencia hizo que NBC calificara el 2017 y el 2018 como el “Año de la mascota” y que alcanzara el primer lugar de en un ranking de ESPN sobre “los mejores momentos de mascotas” en los 150 años de historia del fútbol universitario.

Charlie nunca soñó con revelar su orientación sexual, era algo que le había costado mucho en contarle a su familia y amigos, pero no podía ignorar la oportunidad que tenía de apoyar a las personas LGBTQ.

Recientemente, ha llevado su historia un paso más allá al escribir sobre su perspectiva como un miembro gay de la Iglesia en su nuevo libro, “Without the Mask: Coming Out and Coming Into God’s Light”, publicado por Deseret Book el 27 de julio de 2020.

Hablar abiertamente de su sexualidad y estar en el ojo público no ha sido nada fácil. Pero si hay algo que Charlie ha aprendido de ser Cosmo, es que hay poder en ser él mismo, y para él, eso significa quitarse la máscara.

“Cuando comencé a ver que era diferente a los demás, comencé a crear una lista de reglas que pensé que me ayudarían a encajar mejor en la sociedad”, compartió Charlie. 

“Comencé a ocultar mi personalidad y no manifesté ciertos rasgos de mi carácter que pensé que otros podrían considerar femeninos. Y todo esto, por supuesto, con la esperanza de que nadie me acusara nunca de ser gay. Y eso fue muy difícil”, dijo.

A pesar de su inseguridad cuando era adolescente, Charlie aprendió una lección valiosa e inolvidable, que en lugar de alinearse a los estereotipos de género, debía enfocarse en si sus atributos eran como los del Salvador.

Esto lo ayudó a comprender mejor sus talentos y dones únicos y a ministrar mejor a los demás mientras servía una misión de tiempo completo en California.

“Muchas de las cosas de las que me avergoncé son en realidad características cristianas que se pueden ver en todo el Libro de Mormón y el Nuevo Testamento”, comentó Charlie. “En lugar de definir mis rasgos de carácter como algo exclusivamente femenino o masculino, debía definirlos por si eran o no como los de Cristo. Y eso me ayudó a ser más verídico conmigo mismo y también me ayudó a acercarme más al Salvador”.

“Soy un hijo de Dios”

mascota de byu Charlie Bird

Hubo muchas ocasiones en las que Charlie no pudo evitar preguntarse si su orientación sexual era un error. Se preguntaba si Dios odiaba esa parte de él. Pero no importaba con cuántas chicas saliera o cuántas oraciones ofreciera pidiéndole a Dios que cambiara su naturaleza, él seguía siendo gay.

No fue hasta que Charlie fue al templo en busca de respuestas que pudo comprender. Fue allí donde recibió la revelación de Dios que cambió su perspectiva.

“Durante la mayor parte de mi vida, viví con la impresión de que había estas dos partes de mí que no podían existir simultáneamente. Sentí que mi fe y mi orientación eran como dos lobos, y que ninguna de las dos podría sobrevivir mientras que la otra viviera”, explicó. 

“Con esa mentalidad, ignoraba el hecho de que ambos son partes integrales de quien soy, y ambas han moldeado mi carácter, y necesito aceptar y amar ambas verdades para sentirme feliz y en paz. Siento muy fuertemente que soy un hijo de Dios, y no creo que Dios haya cometido un error”, agregó.

Un ejemplo y apoyo

En la cultura de la Iglesia, los miembros a menudo no se dan cuenta que han descuidado temas como este, dijo Charlie.

Instruirse sobre el tema y amar a los que son LGBTQ aumentará las probabilidades de que “busquen fortaleza y ​​apoyo en aquellos que realmente los aman y se preocupan por ellos y no en la pornografía o personas desconocidas en Internet”, continuó.

Incluir a los miembros LGBTQ de la Iglesia  es simple. Ya sea que eso signifique extenderles un llamamiento en el barrio, invitarlos a sentarse a su lado en la Iglesia, invitarlos a su casa o hablar con ellos abiertamente sobre sus experiencias.

Hay muchas maneras de ayudarlos a sentirse amados e incluidos como lo haría Cristo, solo tenemos que tener una intención sincera.

Chalie agradece la oportunidad de haber podido darle vida Cosmo por un tiempo.

“Realmente nunca esperé que ser Cosmo me diera una plataforma para la defensa de las personas con [atracción hacia el mismo sexo]”, dijo Charlie. “Realmente creo que Dios me ayudó a crear esta plataforma como Cosmo para que pudiera tener una voz y poder brindar la opinión a aquellos que no pueden hacerlo en nuestra comunidad”.

Charlie espera que al “quitarse la máscara” pueda ayudar a generar entendimiento entre las personas LGBTQ y la Iglesia.

Y aunque ha experimentado muchos altibajos a lo largo de su experiencia como un Santo de los Últimos Días gay, ha descubierto que esta parte de él es uno de sus mayores dones espirituales porque lo ha ayudado a acercarse al Salvador en repetidas ocasiones.

presidente Nelson - Jesucristo

“El amor de Cristo es osado, fuerte, infinito e inequívoco. Ha habido momentos en los que he caído, me he arrastrado y sentido absolutamente inútil; pero Cristo nunca me ha visto de esa manera. Él nunca se alejó y nunca lo hará. Él extiende Su mano, me levanta, me ama, me espera, me inspira y me defiende, y saber eso brinda poder”, expresó.

“Creo que Él sabe exactamente lo que es ser yo, un miembro gay de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Y sabe cómo guiarme a medida que avanzo… cada uno de nosotros puede obtener paz e inspiración del Espíritu a medida que avanzamos”.

Fuente: ldsliving.com 

| Vida S.U.D

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