La Teoría de la Evolución y las Escrituras, una similitud que no sabías que existía

Teoría de la Evolución

Hace poco me preguntaron si la evolución es compatible con el evangelio, así que hablemos de ello, pero primero lo primero. Para ser productiva, cualquier buena conversación debe comenzar con definiciones claras.

Definiciones

la evolución humana a lo largo de los años

Evolución significa, en esencia, «cambio a lo largo del tiempo». Imagen: Canva

En primer lugar, por «evolución» comprendo que es «la descendencia común». Esta es la idea de que los diversos seres vivos de la actualidad pueden remontarse a un antepasado común.  Evolución significa, en esencia, «cambio a lo largo del tiempo».

Según el Centro Nacional de Educación Científica, la evolución es una teoría científica que explica la aparición de nuevas variedades de seres vivos en el pasado y en el presente y no es una «teoría de los orígenes» sobre cómo empezó la vida.

La evolución tiene pocas partes constituyentes; necesita que la reproducción y la muerte se produzcan a lo largo de muchas muchas generaciones, lo que suele requerir largos periodos de tiempo, aunque en algunos casos puede avanzar mucho más rápido.

Los naturalistas Charles Darwin propuso de forma independiente en 1858 que la selección natural era el mecanismo básico responsable del origen de nuevas variantes genotípicas y en última instancia, de nuevas especies. Imagen: Wikipedia

En términos dónde encontramos los debates «doctrinales», la evolución necesita:

1) Una Tierra antigua

2) La reproducción y la muerte de muchas generaciones durante la larga existencia de la Tierra.

La reproducción introduce pequeños cambios y, a lo largo de muchas generaciones, esos pequeños cambios pueden sumar grandes divergencias, diferenciación y especiación

teoría de evolución

Científicamente hablando, «evolución» no es sinónimo de «mejora» (como sí podría serlo en la industria tecnológica). Imagen: Adobe Stock

Por supuesto, muchos cambios no tienen ningún efecto o tienen un efecto negativo. Así que, científicamente hablando, «evolución» no es sinónimo de «mejora» (como sí podría serlo en la industria tecnológica).

Debemos tener cuidado en distinguir la ciencia de la evolución, tal como la hacen los biólogos, paleontólogos, etc., de las filosofías y afirmaciones que la gente atribuye a la evolución. Por ejemplo, la ciencia de la evolución no tiene nada que decir sobre la existencia de Dios.

Pero ambos extremos del tema han utilizado la filosofía evolutiva para hacer ciertas afirmaciones sobre las que la ciencia evolutiva no se ha manifestado; los ateos empedernidos han intentado utilizar la evolución como un garrote contra la religión, y los creacionistas empedernidos, incluidos algunos Santos de los Últimos Días, han culpado a la evolución de prácticamente todo lo malo en todas partes.

Adam Laats. Créditos: Jonathan Cohen

Como escribe el historiador científico Adam Laats:

«La evolución no sólo representaba una idea científica… para muchos creacionistas, la evolución llegó a simbolizar y causar todo lo que estaba equivocado en América».

La evolución causa muchos problemas [en la sociedad] porque muchas personas confunden la evolución como ciencia con la evolución como filosofía, pero como dice Laats:

«Esos problemas no tienen que ver realmente con la ciencia evolutiva en sí».

Así que para mi propósito aquí, estamos hablando de la evolución como ciencia, no de la evolución como filosofía. Son cosas muy diferentes, y quiero que quede claro. Habiendo definido «evolución», definamos nuestro segundo término importante.

jesus tuvo hijos

No hay nada en el evangelio que entre intrínsecamente en conflicto con la evolución, ni siquiera con la evolución humana. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

¿Qué es «el evangelio»? La palabra «evangelio» es la traducción de una palabra griega que significa «buenas nuevas» (Mateo 4:23, Marcos 8:35, Romanos 1:3). Basándose en el mensaje de 1 Corintios 15:1-4, José Smith enseñó:

«Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los apóstoles y profetas concernientes a Jesucristo: que murió, fue sepultado, se levantó al tercer día y ascendió a los cielos; y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son únicamente dependencias de esto».

En su centro, la «buena nueva» es que Dios envió a Su divino Hijo Jesús como el Mesías, para morir y resucitar haciendo así posible que venzamos el pecado y la muerte mediante la gracia y la fidelidad a los convenios.

No hay nada en esa buena nueva que entre intrínsecamente en conflicto con la evolución, ni siquiera con la evolución humana; la amplitud y variedad de cristianos que han hablado positivamente de la evolución es prueba de ello. 

Puedes saltarte el resto de esta sección, pero debes saber que la mayor parte del cristianismo no tiene muchos problemas con la evolución. Entre los cristianos prominentes que han abrazado la evolución están.

Diversos Papas

Distintos papas han hablado positivamente sobre la evolución. Imagen: Canva

“Hoy, casi medio siglo después de la publicación de la encíclica [que admite la evolución], nuevos conocimientos han llevado al reconocimiento de la teoría de la evolución como algo más que una hipótesis”.

El Papa lo llamó como “un hecho efectivamente probado”.

Billy Graham

Créditos: The New York Times. Associated Press

Un prominente ministro bautista del sur de los Estados Unidos a mediados del siglo XX, dirigió avivamientos y «cruzadas» cristianas en todo el mundo (Puedes verlo representado en la serie de Netflix titulada “The Crown” temporada 2, episodio 6, cuando la reina Isabel queda impresionada con él y lo invita a predicar en Inglaterra). 

Graham escribió:

“No creo que haya un conflicto en absoluto entre la ciencia actual y las Escrituras. Creo que hemos malinterpretado las Escrituras muchas veces y hemos intentado hacer que éstas nos digan cosas que no deberían decir, y creo que hemos cometido un error al pensar que la Biblia es un libro científico.

La Biblia no es un libro de ciencia, es un libro de Redención. Por supuesto, acepto la historia de la Creación, creo que Dios creó al hombre, ya sea por un proceso evolutivo o porque en cierto punto tomó a esta persona o ser y lo convirtió en un alma viviente o no; esto no cambia el hecho de que Dios creó al hombre… cualquiera que sea la manera en que Dios lo hizo, no hace ninguna diferencia en cuanto a lo que es el hombre y la relación del hombre con Dios”.

Francis Collins

Se convirtió del ateísmo al cristianismo evangélico, obtuvo un doctorado en Medicina y dirigió el Proyecto Genoma Humano antes de dirigir el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos. Puedes leer la historia de su conversión aquí.

Collins es autor de libros como: «The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief«, y ha creado un sitio web sobre ciencia y religión que merece la pena leer: biologos.org.

C.S. Lewis

C.S. Lewis

C.S. Lewis. Imagen: The Long, Long Trail

¡Sí, ese Lewis! Él escribió en «The Problem of Pain«:

“Durante largos siglos, Dios perfeccionó la forma animal que iba a convertirse en el vehículo de la humanidad y en la imagen de Sí mismo… La criatura pudo haber existido durante siglos en este estado antes de convertirse en hombre… Pero sólo era un animal porque todos sus procesos físicos y psíquicos estaban dirigidos a fines puramente materiales y naturales.

Entonces, en la plenitud de los tiempos, Dios hizo descender sobre este organismo, tanto en su psicología como en su fisiología, un nuevo tipo de conciencia que podía decir «yo» y «mí», que podía mirarse a sí mismo como un sujeto, que conocía a Dios, que podía emitir juicios sobre la verdad, la belleza y la bondad, y que estaba tan por encima del tiempo que podía percibir el tiempo fluyendo hacia el pasado”.

En una carta de 1952, Lewis escribió:

“Se había imaginado a Adán como hijo, en el físico, de dos antropoides, sobre el que, tras nacer, Dios obró el milagro que lo convirtió en Hombre: le dijo, en efecto: «Sal, y olvida a tu pueblo y la casa de tu padre». La llamada de Abraham sería un caso mucho menor de lo mismo”.

¿Y qué hay del Génesis? Lewis sostenía que Dios tenía en el Génesis otros propósitos distintos al de la ciencia, y que había hablado a los israelitas a su manera.

Personas como Lewis, Graham, Collins y los papas no desconocen los problemas ni rechazan en secreto a Dios, las Escrituras o a Jesús. Estaban muy comprometidos con Cristo y la Biblia.

Bueno, podrías decir: «Eso está bien para los cristianos regulares». Sin embargo, los Santos de los Últimos Días tenemos nuestros propios líderes autorizados a quienes sostenemos como profetas, videntes y reveladores, así como las escrituras modernas, ¿qué pasa con ellos?

Líderes de la Iglesia 

No hay una unanimidad entrel os líderes de la Iglesia con respecto a la evolución. Imagen: Jeffrey D. Allred, Deseret News

Los líderes de la Iglesia no han estado unánimes en diferentes temas, como la evolución o la edad de la Tierra o la muerte. Sin embargo, esa desunión no ha sido muy conocida.

Aquellos líderes que veían una compatibilidad entre la evolución y el evangelio no hablaban en público sobre ello; otros que veían la evolución como una amenaza o como algo totalmente incompatible con el evangelio eran muy claros en su oposición a ella.

Así que el público tuvo una percepción desequilibrada de lo que pensaban los líderes de la Iglesia al respecto.

Es posible que conozcas las declaraciones de los presidentes Ezra Taft Benson y Joseph Fielding Smith, así como las del élder Bruce R. McConkie y el presidente Boyd K. Packer. Tales declaraciones se citan a menudo cuando se quiere afirmar que la Iglesia rechaza formalmente la evolución.

Estas, sin embargo, no han sido declaraciones unidas, y los que las hicieron fueron a menudo reprendidos en privado, o se les hizo editar sus declaraciones públicas. Como dijo el presidente Packer: «Seguimos a los hermanos, no al hermano». Es decir, seguimos la posición colectiva y unida de los líderes de la Iglesia, no las declaraciones individuales.

Entonces, ¿qué se dice en las declaraciones autorizadas y unidas?

Declaraciones de la Primera Presidencia 

primera presidencia

Dos declaraciones relevantes sobre la evolución por parte de la Primera Presidencia se realizaron en 1909 y 1925. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Han habido dos declaraciones relevantes de la Primera Presidencia, en 1909 y 1925.  Ninguna de ellas dice explícitamente que la evolución es falsa o contradictoria a la doctrina de la Iglesia. Por otros acontecimientos contemporáneos, diarios y cartas, sabemos que esa no era su intención.

Aunque la declaración de 1909 se entiende fácilmente como hostil a la evolución, el borrador original de 1909 contuvo todo tipo de lenguaje claramente antievolucionista y la Primera Presidencia lo eliminó.

Tuvieron la oportunidad de trazar una línea en el campo, declarar y establecer a la Iglesia en contra de la evolución, pero no lo hicieron.

Otras declaraciones de líderes de la Iglesia

No reescribiré aquí el gran número de declaraciones individuales de los líderes de la Iglesia contra la evolución, porque son muy conocidas. Puesto que los líderes de la Iglesia que han sostenido que la evolución es compatible con las Escrituras reveladas son mucho menos conocidos, ofrezco algunos ejemplos:

James E. Talmage aceptó que el origen del cuerpo físico «animal» podría ser a través de la evolución, pero que Dios también estaba involucrado. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En su diario en 1884, James E. Talmage aceptó que el origen del cuerpo físico «animal» podría ser a través de la evolución, pero que Dios también continuaría estando involucrado. Para ser claros, Talmage habló aquí de manera hipotética. Él nunca acogió completamente la evolución:

“No puedo ver ninguna razón por la que la evolución de los cuerpos animales no pueda ser cierta, como de hecho lo hacen difícil de negar los hechos de la investigación, y aun así el alma del hombre sea de origen divino”.

En la década de 1930, el élder Stephen L. Richards habló de la compatibilidad de la evolución varias veces, en la conferencia general y en revistas de la Iglesia.

En privado, el presidente McKay se describió a sí mismo como «evolucionista» y se detuvo poco antes de predicar ideas evolucionistas en la conferencia general. Además, aprobó explícitamente el artículo más favorable a la evolución publicado en una revista de la Iglesia, que formaba parte de una serie de artículos a favor de la ciencia (ver aquí).

El élder Neal A. Maxwell, aunque era escéptico respecto a la ciencia evolutiva, reconoció que su opinión era la de un no-científico, y que la evolución era compatible con el evangelio. Él se opuso a que se proyectara una película creacionista en las escuelas de la Iglesia.

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El pesidente Hinckley no desacreditaba la evolución como falsa, sólo afirmaba la creación divina y la existencia de «Adán como padre primigenio de nuestra raza». Imagen: La Iglesia de Jesucristo

Desde muy joven, el presidente Gordon B. Hinckley fue un aficionado a la geología. Hay que leer entre líneas, pero era partidario de la creencia de una Tierra antigua, de la muerte y, aparentemente, de la evolución. Para la Enciclopedia del Mormonismo de 1992, el propio presidente Hinckley escribió un breve artículo sobre la evolución.

Se hizo eco de las declaraciones de la Primera Presidencia de 1909 y 1925, así como de las actas privadas de la Primera Presidencia de 1931. Notablemente, no desacreditaba la evolución como falsa, sólo afirmaba la creación divina y la existencia de «Adán como padre primigenio de nuestra raza».

Por otro lado, cuando el presidente Joseph Fielding Smith publicó en 1954 su libro antievolucionista sobre una Tierra joven, «Man: His Origin and Destiny», el presidente Mckay tomó una serie de medidas privadas para dejar en claro que el libro no representaba la postura de la Iglesia ni era “doctrina” (Mira una parte de la historia aquí).

Bruce R. Mcconkie

El élder McConkie consideraba la evolución como una herejía. Imagen: Iglesia de Jesucristo

Cuando el élder McConkie incluyó la evolución como una de las «siete herejías mortales«, los líderes de más alto rango de la Iglesia le exigieron que moderara su lenguaje escrito y dejara claro que hablaba por su cuenta y no en representación de una postura de la Iglesia.

El presidente Packer dio una charla en BYU en 1988 con siete razones por las que la evolución era falsa y realizó preparativos para publicarla en la revista Ensign y como folleto.

En lugar de ello, su superior, el presidente Hinckley, detuvo esas publicaciones y exigió la impresión de un extenso descargo de responsabilidad en el sentido de que la charla de Packer no representaba la posición de la Iglesia.

Todo esto para decir que no hay una declaración unánime de los líderes de la Iglesia contra la ciencia evolutiva, ¡porque los líderes de la Iglesia han sostenido una variedad de puntos de vista al respecto!

¿Qué pasa con la revelación y las Escrituras?

mundo de los espíritus

El preidente Brigham Young informó sobre qué esperar cuando no hay revelación sobre un tema. Imagen: La Iglesia de Jesucristo

Una de las publicaciones más recientes de la Iglesia decía: «No se ha revelado nada sobre la evolución». Se informó que el presidente Brigham Young predicó sobre qué esperar cuando no hay revelación sobre un tema (Digo «se informó», debido a este importante artículo sobre el Journal of Discourses).

«Si los antiguos y actuales Santos de los Últimos Días, junto a sus apóstoles, profetas, videntes y reveladores se reunieran para discutir este asunto, me lleva a pensar que se encontraría una gran variedad en sus puntos de vista y sentimientos sobre este tema, sin revelación directa del Señor».

Si no hay revelación con respecto a la evolución, entonces los líderes de la Iglesia únicamente tienen sus propios recursos mortales para sus opiniones. Así es como a menudo deben trabajar los profetas.

Interpretarán la ciencia de forma diferente dependiendo del estado de la ciencia en ese momento y de lo bien que la entiendan. Y del mismo modo, los líderes interpretarán las escrituras de manera diferente en función de sus propios conocimientos y suposiciones.

El élder Stephen L. Richards enseñó en la conferencia general de abril de 1932:

“Las revelaciones de la nueva dispensación, así como las de la Biblia, fueron, en el principio, y ahora son interpretadas por los hombres, y los hombres interpretan a la luz de la experiencia y la comprensión…. En la interpretación de las Escrituras y la doctrina dependen de su conocimiento y experiencia…

Los antiguos conceptos y las interpretaciones tradicionales deben ser influenciados por las pruebas recién descubiertas. No es que los últimos hechos y la ley cambien, pero nuestra comprensión varía con nuestra educación y experiencia”.

joseph fielding smith

El presidente Joseph Fielding Smith pensaba que las Escrituras eran la ciencia revelada por Dios y que, por lo tanto, la ciencia humana imperfecta debía ajustarse a lo que el Génesis «revelaba» sobre geología, biología, etc. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Este es un tema bastante complejo; todos nos acudimos a las Escrituras con diferentes supuestos, y esos diferentes supuestos producen diferentes comprensiones de lo que las Escrituras enseñan. Los supuestos clave que dividen a los líderes de la Iglesia pueden resumirse en dos preguntas:

1. ¿Hasta qué punto hay aspectos humanos en la revelación, la profetización, las Escrituras y la interpretación de las Escrituras?

    • El presidente Joseph Fielding Smith pensaba que no había aspectos humanos significativos en la revelación, la profetización, las Escrituras o la interpretación. Esa suposición impulsó su comprensión de la ciencia y las Escrituras; otros líderes de la Iglesia discreparon totalmente.

2. ¿Cuál es la relación entre las Escrituras y la ciencia, es decir, el conocimiento humano?

familia leyendo las escrituras

Dios se dirige a las personas en su propio tiempo, lugar, cultura y circunstancias, de un modo que puedan entender. Imagen: Canva

Un aspecto importante de la argumentación, que consiste en presentar pruebas para convencer a las personas sobre una afirmación, es reconocer qué suposiciones y presuposiciones se traen a la discusión. Y, de hecho, los líderes de la Iglesia que debatieron este tema rara vez fueron capaces de explicitar cuáles eran sus supuestos.

Así pues, permíteme exponer brevemente algunas de mis suposiciones sobre la naturaleza de las Escrituras, el cual es un tema de interés profesional y personal, y luego meditan en las implicaciones sobre este tema.

Las Escrituras son:

1. Adaptadas: Dios se pone a nuestro nivel para comunicarse.

    • Dios se dirige a las personas en su propio tiempo, lugar, cultura y circunstancias, de un modo que puedan entender. A menudo habla de la manera que culturalmente esperamos, ya sea a través de sueños, una vara, una visión u hojeando las páginas de las Escrituras. Dios se acomoda o condesciende con el entendimiento humano para enseñar algún tipo de verdad. Esto significa que la revelación puede no ser completa o plena cuando es dada; incluso puede acomodar algunas cosas que no son estrictamente ciertas. Este principio se enseña a lo largo de las Escrituras y la historia SUD, así como en la Biblia.
    • Mira aquí la charla de FAIRMormon y Richard Neitzel Holzapfel, “The  Lord Guides His Church According to our Language and Understanding”, en la Liahona de agosto de 2022.

2. Compuestas: las Escrituras contienen elementos divinos y humanos.

    • Sólo en raras ocasiones Dios dicta a los profetas, y cuando lo hace, debe hablar el lenguaje literal y cultural del profeta. La mayor parte de las Escrituras son expresiones proféticas de la revelación. Varios líderes y eruditos SUD han expresado esta verdad o la han analizado en Doctrina y Convenios, el Libro de Mormón y la Traducción de José Smith. Las Escrituras, entonces, están mediadas a través de concepciones humanas, lenguajes y cultura; es un compuesto de elementos divinos y humanos.
    • Ya sea debido a la adaptación, donde Dios se comunica a través de aspectos culturales, o al profeta que expresa la comunicación divina en las formas que conoce, las Escrituras representan un compuesto humano y divino.
    • Mira las referencias aquí junto con la conversación del élder Richards, y esta charla de la Conferencia FAIRMormon.
escrituras biblia reina-valera

No debemos esperar que las Escrituras, especialmente las antiguas, sepan todo lo que sabemos ahora. Imagen: Canva

3. Imperfecta: Las Escrituras son falibles y contienen información inexacta de varios tipos.

    • La adaptación y el principio de alineación van de la mano. Implican claramente que en el futuro se sabrá más de lo que se sabe en el presente, y que en el pasado se sabía menos. No debemos esperar que las Escrituras, especialmente las antiguas, sepan todo lo que sabemos ahora. Añádase a la «adaptación» que los Santos de los Últimos Días rechazan formalmente la idea de la inerrancia profética, lo cual quiere decir que incluso el Libro de Mormón puede contener «errores de los hombres».

Y, por supuesto, luego están los posibles errores de transmisión (copia, impresión, traducción), expresión e interpretación. En conjunto, esto significa que las Escrituras no son una enciclopedia divina de hechos eternos cuyo significado es igualmente claro para todos en todo tiempo y lugar. Como escribió el élder Widtsoe: «Las Escrituras no son un tratado de ciencia».

Naturalmente, el conocimiento del presente se refleja en la narración de la historia». Pero el «conocimiento del presente», ¡cambia! El Génesis y todo el Antiguo Testamento presuponen una Tierra plana con una cúpula sólida encima, que contiene las aguas cósmicas. Dios se acomodó a este conocimiento incorrecto para enseñar doctrinas clave a los israelitas, en lugar de dedicarse a una corrección pedante. Véase, por ejemplo, 1 Corintios 13:9, este extenso artículo y este vídeo.

4. Moldedas: Las Escrituras no son totalmente novedosas y únicas en su entorno

    • Es decir, Dios a menudo toma elementos del entorno del profeta y los transforma, dándoles un nuevo significado y propósito. Este principio de adaptación se encuentra prácticamente en todas partes; por ejemplo, la circuncisión ya existía antes de que Dios ordenara a Abraham que la utilizara como signo de la alianza, o el convenio, en Génesis 17:11.

De hecho, era tan común, que la circuncisión ya existía. De hecho, era tan común que no estar circuncidado era algo digno de burla, es decir, «filisteos incircuncisos». Por supuesto, significaba algo diferente para los israelitas que para sus vecinos no pertenecientes al convenio. Véanse los numerosos ejemplos y detalles en este artículo.

escrituras

Las preguntas a menudo preceden a la revelación. Imagen: Canva

5. Una respuesta: la revelación se produce en respuesta a circunstancias y preguntas.

    • Es decir, las revelaciones registradas en las Escrituras típicamente vienen en respuesta a una circunstancia particular, como Moisés en el Mar Rojo, según Doctrina y Convenios 9:8-9, o a una pregunta. Muchas de las doctrinas que distinguen a los Santos de los Últimos Días de otros cristianos surgieron como resultado del estudio de la Biblia por parte de José Smith y de las preguntas que se hacía sobre lo que encontraba.

El estudio de los patriarcas condujo a la revelación del Doctrina y Convenios 132 y al matrimonio plural. El estudio de Juan 5:29 en febrero de 1832 resultó en Doctrina y Convenios 76, revelando las tres divisiones de los cielos. El estudio de 1 Corintios llevó al bautismo por los muertos. Y, en una dirección diferente, las circunstancias de la obra misional a los Tembladores condujo a Doctrina y Convenios 49.

    • Mira la explicación de Doctrina y Convenios 9 y Moisés en esta charla del élder Jeffrey R. Holland, y la sección «Las preguntas a menudo preceden a la Revelación».

Entonces, con todos esos principios juntos, ¿qué significó el Génesis para los israelitas? ¿Lo comprendieron?

Conrad Hyers, The Meaning of Creation: Genesis and Modern Science:

“Nuestras preocupaciones [científicas] contemporáneas difícilmente podrían haber sido las preocupaciones del antiguo Israel… Es bastante improbable que estos textos hayan esperado en la oscuridad durante milenios a que la ciencia moderna revelara sus significados ocultos. Es al menos una buena posibilidad que el ‘significado real` fuera comprendido por los propios autores”.

Dios habló a los israelitas a su manera para que pudieran entender. Imagen: Canva

De hecho, si Dios habló a los israelitas «en su debilidad, según su manera de hablar, para que alcanzasen entendimiento» (Doctrina y Convenios 1:24), entonces deberíamos esperar que lo entendieran. Entonces, ¿cuáles eran las preguntas apremiantes de los israelitas? ¿La edad de la Tierra? ¿El orígen físicos de los cuerpos humanos? Eso es poco probable.

–Conrad Hyers, “‘Dinosaur Religion’: On Interpreting and Misinterpreting the Creation Texts”:

“Lo que sí existía, lo que existía en gran medida, y lo que presionaba la fe judía desde todas partes, e incluso desde dentro, eran los problemas religiosos de la idolatría…..

La pregunta crítica en el relato de la creación de Génesis 1 era el politeísmo frente al monoteísmo. Esa era la interrogante candente de la época, no una cuestión que algunos norteamericanos 2.500 años después, en plena era científica, pudieran imaginar que lo era….. En cada día de la creación se destruye otro conjunto de ídolos.

Estos, oh Israel, no son dioses en absoluto, ni siquiera los grandes dioses y gobernantes de las superpotencias conquistadoras. Son las creaciones de Aquel trascendente que no debe confundirse con ninguna pieza del mobiliario del universo de la habitación de las criaturas. La creación es buena, muy buena, pero no es divina”.

La pregunta más apremiante para los israelitas era: ¿quién está realmente a cargo del universo? ¿El Dios de Israel, que creó la Tierra para los humanos y proclamó que la creación era buena? ¿O son múltiples dioses que compiten y a los que no parecen importarles en absoluto los humanos?

Los antiguos israelitas no necesitaban que se les dijera que el politeísmo era un problema, igual que no se necesita explicar que un avión es un medio de transporte muy rápido. Imagen: Canva

Entonces, ¿qué será? ¿El Dios de Israel? ¿O el politeísmo, que tenía mucho sentido para la gente de entonces? (Lee este artículo, que empieza con «Desde la perspectiva israelita, especialmente si se vivía bajo el dominio y la influencia babilónica, la doctrina era que el Dios de Israel era el Dios, y que las demás cosas no eran dioses en absoluto. Esto era Doctrina con D mayúscula, de importancia fundamental para sus preocupaciones»).

Esta preocupación es evidente a lo largo de Génesis 1-11. Muchos de los aspectos del Génesis que leemos hoy en día como «claros», hablando de preocupaciones científicas, solo parecen serlo debido a nuestra propia «distancia» cultural del Génesis. Es decir, no somos antiguos israelitas.

-Hyers:

“No podemos simplemente abstraer las Escrituras de su contexto original de significado, como si las personas a las que se dirigían de forma más inmediata no tuvieran ninguna importancia. Y, una vez creado un vacío de significado, no podemos sustituirlo arbitrariamente por nuestros propios temas y supuestos literarios”.

Pero eso es lo que tendemos a hacer. Leemos fuera de contexto por defecto porque gran parte de ese contexto no se dijo; los antiguos israelitas no necesitaban que se les dijera que el politeísmo era un problema, igual que yo no necesito explicar a mi clase de la escuela dominical que un avión es un medio de transporte muy rápido. Se sabe; está en la cultura.

Las Escrituras intentan a menudo responder a preguntas y problemas diferentes a los que nosotros suponemos, porque vivimos en culturas y contextos diferentes. Imagen: Canva

En otras palabras, las Escrituras intentan a menudo responder a preguntas y problemas diferentes a los que nosotros suponemos, porque vivimos en culturas y contextos diferentes. El Génesis tiene contextos implícitos que los israelitas no necesitaban que les explicaran (Sobre los contextos implícitos, ver aquí y aquí).

Así, por ejemplo, la gente se preocupa mucho por los «días» del Génesis; esto proviene de una suposición común pero errónea sobre la relación entre la ciencia y las escrituras llamada concordismo.

Como se aplica aquí, el concordismo supone que el Génesis y la ciencia deben coincidir para que el Génesis sea verdadero. He argumentado que los días del Génesis fueron concebidos como días de 24 horas… pero no como días históricos científicos.  Y además, ¡esta es la forma literal en que los israelitas habrían entendido que funcionaba el Génesis! (Ver también aquí).

Preguntas

adan y eva

Mientras que en las culturas circundantes sólo el rey era imagen de la divinidad, para los israelitas todo ser humano era imagen de Dios. Imagen: Ask Gramps

P: ¿Y los relatos de la creación de Moisés, Abraham y del templo?

R: Son importantes y relevantes, pero demasiados para este resumen. Por ejemplo, ver aquí y aquí.

P: ¿Pero no dice el Génesis que Dios creó a Adán a Su imagen y semejanza? 

R: Sí, pero ¿qué significaba eso para los israelitas? Para que esto descarte el proceso evolutivo, hay que interpretarlo de una manera muy particular.

Aunque el Génesis no tiene en mente la ciencia, ¿por qué el proceso evolutivo es significativamente diferente al de formar «un ser humano» (que es lo que significa ‘Adán’) del «polvo de la tierra» («Génesis 2:7»)?

Algunos que malinterpretan la ciencia ridiculizan la evolución diciendo que «procedemos de monos»; pues bien, ¿preferirías estar hecho de tierra según una lectura estrictamente histórica, científica y «literal» del relato bíblico?

Desde una perspectiva hebrea erudita, ¿»crear» excluiría la evolución como medio de creación? No.

En cuanto a ser creado «a imagen de Dios», esto significaba mucho más para los israelitas de lo que suponen los Santos de los Últimos Días.  Mientras que en las culturas circundantes sólo el rey era imagen de la divinidad, para los israelitas todo ser humano era imagen de Dios.

Las Escrituras no explican completamente cómo fueron creados los cuerpos de Adán y Eva, pero las opciones legítimas para los Santos de los Últimos Días incluían la evolución. Arte: «Adam and Eve» por Douglas Fryer

-J. Richard Middleton, «Reading Genesis 3 Attentive to Human Evolution: Beyond Concordism and Non-Overlapping Magisteria», en Evolution and the Fall:

¿Cuáles son las implicaciones de esta imagen de Dios consagrando y vivificando un trozo de tierra en Génesis 2:7 para convertirse en la «imago Dei»? ¿Es este simbolismo recomendable para comprender la evolución del Homo sapiens, ya sea su evolución a partir de antepasados homínidos anteriores o su desarrollo de la conciencia religiosa y moral, que parece haber ocurrido mucho después de que los humanos anatómicamente modernos hubieran evolucionado?

También hay una parte instructiva de la historia SUD sobre esta interrogante. Después de la declaración de la Primera Presidencia de 1909, muchas personas escribieron a la sede de la Iglesia pidiendo aclaraciones. Una editorial sin firma se publicó en respuesta, que decía dos cosas importantes.

1) Las Escrituras no explicaban completamente cómo fueron creados los cuerpos de Adán y Eva, pero 2) las opciones legítimas para los Santos de los Últimos Días incluían la evolución.

Así pues, si a nuestros ojos y nuestras suposiciones nos parece que determinadas escrituras se oponen hoy a la evolución, debemos reconocer que 1) no las estamos entendiendo necesariamente como lo hizo el público original, 2) es muy poco probable que las Escrituras del pasado abordaran cuestiones científicas como la evolución, y 3) las Escrituras pueden ser falibles, malinterpretadas, incorrectas o humanamente erróneas, porque esa es la naturaleza de las Escrituras.

tierra perspectiva

La gran mayoría de los líderes de la Iglesia han defendido la postura de una Tierra antigua, es decir, una Tierra con más de 6000 años de existencia. Imagen: Internet

Algunas escrituras se citan para argumentar a favor de 1) una Tierra joven y 2) ninguna muerte antes de hace 6000 años (a veces llamada «ninguna muerte antes de la caída»). No hay espacio aquí para tratar estos temas en profundidad, así que permítanme tomar un camino diferente.

La mayoría de los líderes de la Iglesia han defendido la postura de una Tierra antigua, y han entendido que las Escrituras enseñan o permiten esa posibilidad.

  • Algunas personas quieren pensar que Adán y Eva estuvieron en el Jardín durante mucho tiempo. En este argumento, la Tierra parece vieja, pero en realidad la muerte sólo ha tenido lugar durante 6000 años. Mira este post para saber por qué esa «solución» no funciona bien.
  • Otros que están comprometidos con la idea de una Tierra joven malinterpretan una declaración de José Smith, para afirmar que los fósiles de dinosaurios y humanoides eran partes de otros planetas que se utilizaron para formar éste, al estilo Lego. 

Es decir, los fósiles incrustados en las piezas de la Tierra son antiguos, pero la Tierra misma se construyó con esas piezas hace sólo 6000 años. Esa teoría fue rechazada hace 100 años por el élder Talmage y otros, pero puedes leer sobre ello de un científico en una revista de BYU para profesores de Seminario e Instituto aquí.

flor en ataúd

En 1931, la Primera Presidencia dejó claro que la Iglesia no tenía doctrina alguna sobre la «muerte antes de la caída». Imagen: Canva

¿Y la muerte?

  • En 1931, la Primera Presidencia hizo una declaración interna a otros líderes de la Iglesia para dejar la ciencia a los científicos; esta parte fue citada por el presidente Hinckley en el artículo de la Enciclopedia del Mormonismo:

“Dejen la geología, la biología, la arqueología y la antropología, ninguna de las cuales tiene que ver con la salvación de las almas de la humanidad, a la investigación científica; mientras tanto, magnifiquemos nuestro llamamiento en la Iglesia…».

Y lo que es más importante, al mismo tiempo, en 1931, la Primera Presidencia dejó claro que la Iglesia no tenía doctrina alguna sobre la «muerte antes de la caída».

  • En la década de 1930, la Iglesia publicó como folleto el discurso del élder Talmage sobre el Tabernáculo, la Tierra y el Hombre. Talmage mismo tenía un doctorado en geología, y eso informó en su discurso, que incluía declaraciones como esta:

“De acuerdo con las nociones de los geólogos, la tierra pasó por eras de preparación, para nosotros desmedidas e inconmensurables, durante las cuales innumerables generaciones de plantas y animales existieron en gran variedad y profusión…

Las rocas más antiguas, es decir, las más tempranas, identificadas hasta ahora en las masas de tierra, revelan los restos fosilizados de organismos vivos, vegetales y animales. Los estratos de carbón, de los que depende en gran medida el mundo de la industria, no son más que sustancia vegetal muy comprimida y químicamente modificada.

Toda la serie de depósitos de creta y muchas de nuestras calizas de aguas profundas contienen restos óseos de animales. Estos vivieron y murieron, edad tras edad, mientras la tierra aún no era apta para la habitación humana”.

El presidente J. Reuben Clark -miembro de la Primera Presidencia entre 1933 y 1961, pensaba que al menos había algún tipo de muerte, ¡incluso en el Jardín del Edén! Arte: Thomas Cole, «The Garden of Eden»

Ese es Talmage argumentando a favor de una Tierra vieja y la muerte mucho antes de que los humanos aparecieran. Al hacer ese argumento, Talmage tuvo el apoyo de todos los apóstoles, excepto cuatro, y el presidente de la Iglesia, el presidente Grant, lo aprobó explícitamente para su publicación.

De hecho, la Iglesia lo publicó en Deseret News, en su publicación británica Millennial Star, e incluso en Der Stern, la editorial de la Iglesia en Alemania. Se distribuyeron decenas de miles de ejemplares como panfleto publicado por la Iglesia, y se reimprimió posteriormente en revistas de la Iglesia.

Claramente, la exposición de Talmage sobre una Tierra vieja y la muerte contaba con el respaldo de los líderes de la Iglesia, que querían que se distribuyera por todas partes.

En 1934, el élder John Widtsoe, un científico doctorado y apóstol que había estado presente en varios debates internos, declaraciones de la Primera Presidencia y argumentaciones, escribió que no tenía razones doctrinales para oponerse a la evolución, pero que simplemente no sentía algo de ciencia que lo respaldara; en la década de 1930, ¡no existía! Habría que esperar al descubrimiento del ADN casi veinte años después.

Reflexiones finales

Henry Eyring Sr., padre del presidente Eyring, compartió que Dios permite que los errores del hombre permanezcan, a medida que la verdad va surgiendo, tal como la ciencia lo hace. Imagen: The Church News

Tanto la ciencia como la revelación son procesos continuos e iterativos.

-Henry Eyring Sr., Reflections of a Scientist, expresó:

“El Señor se sirve de personas imperfectas. A menudo permite que sus errores permanezcan sin corregir. Puede que tenga un propósito al hacerlo, como enseñarnos que la verdad religiosa surge ‘línea sobre línea, precepto sobre precepto’ en un proceso de selección y separación similar al que conozco tan bien en la ciencia».

Las escuelas de la Iglesia han estado enseñando e investigando la evolución durante más de un siglo; el tío favorito del presidente Hinckley, el geólogo de la BYU, Edwin Hinckley, enseñó una clase de «Biología Geológica» en 1903 que estudiaba «las formas fósiles, su historia de vida y la evolución de nuestra tierra y sus organismos».

Buscamos más conocimiento por todos los medios humanos y divinos posibles. En opinión del presidente Hugh B. Brown:

“Todos deberíamos interesarnos por la investigación académica. Debemos salir al frente de la investigación y seguir explorando el vasto desconocido.

Deberíamos estar en la vanguardia del aprendizaje en todos los campos, porque la revelación no viene solo a través del profeta de Dios ni solo directamente del cielo en visiones o sueños.

La revelación puede venir en el laboratorio, de la probeta, de la mente pensante y del alma inquisitiva, de la búsqueda y la investigación y la oración y la inspiración”

Pablo fue «abandonado a sí mismo» para que resolviera el conflicto entre su fe y lo que había visto. Imagen: Canva

¿Qué conclusión sacamos de todo esto? Creo que hay un ejemplo útil en el Nuevo Testamento. 

Pablo había perseguido a los cristianos basándose en su convicción bíblica de que el Mesías no podía ser crucificado, lo cual era una señal de la maldición y el desagrado de Dios (Ver aquí).

Y, sin embargo, el Jesús resucitado y glorificado se le apareció en el camino de Damasco, declarando en gloria ser el Hijo de Dios, el Mesías crucificado y resucitado.

Jesús no le explicó a Pablo cómo conciliar estas cosas. Pablo fue «abandonado a sí mismo» para que lo resolviera. Sin duda, Pablo experimentó un poco de disonancia cognitiva incómoda hasta que lo abordó, es decir, un conflicto entre sus creencias y sus actos.

Ninguno de estos artículos recientes de la Iglesia sobre los dinosaurios y la evolución explican cómo cuadrar todas las cosas, pero tampoco disminuyen el conocimiento, aparentemente, contradictorio que creemos tener: la Tierra es muy antigua, la muerte ha existido durante mucho mucho tiempo aquí, y la evidencia de que los humanos están relacionados y descienden de fósiles humanoides es bastante fuerte, en los numerosos campos científicos.

identidad

Viviremos con preguntas sin respuesta e hilos sueltos, junto a la mejor información que dispongamos mientras optamos por seguir adelante con fe. Imagen: Canva

El 98% de los científicos encuestados acepta la ciencia de la evolución como la mejor explicación para las pruebas que tenemos. La ciencia ha demostrado mucho, ¡aunque no todo!, y «lo que está demostrado, lo aceptamos con alegría», dijo la Primera Presidencia en 1910.

A través de medios divinos o humanos, pero inspirados, como la investigación científica, histórica y bíblica, Dios nos da nueva información; pero rara vez nos dice cómo darle sentido, cómo hacerla cuadrar con lo que creíamos saber.

Ser capaz de trabajar productivamente y vivir con esa ambigüedad, contradicción o disonancia cognitiva es una habilidad espiritual importante, relacionada con la humildad intelectual y la fe resiliente.

Hasta entonces, viviremos con preguntas sin respuesta y cabos sueltos, junto a la mejor información que dispongamos mientras optamos por seguir adelante con fe.

Lápida de James E. Talmage, cuya traducción dice: «Dentro del Evangelio de Jesucristo hay lugar y espacio para cada verdad aprendida hasta ahora por el hombre o aún por conocer”. Créditos: Ryan Reeder

El élder Stephen L. Richards enseñó que:

“Nunca se descubrirá un hecho en la ciencia, que sea realmente verdado, que no concuerde con la palabra revelada de Dios, si la palabra revelada de Dios se entiende e interpreta correctamente. Hay errores en la interpretación, malentendidos de palabras, ideas erróneas transmitidas. Pero cuando la verdad de las Escrituras puede interpretarse correctamente, no habrá conflicto entre ninguna palabra revelada de las Escrituras y los hechos de la ciencia”.

Y el élder Talmage literalmente se fue a la tumba diciendo que:

“Dentro del Evangelio de Jesucristo hay lugar y espacio para cada verdad aprendida hasta ahora por el hombre o aún por conocer”.

Lecturas y recursos adicionales:

Referencias básicas de la Iglesia

Más referencias técnicas de la historia de la Iglesia y las escrituras

Fuentes para un contexto histórico más amplio

Fuentes para las Escrituras, la creación y la ciencia

Tengo más de las que puedo enumerar, así que seré muy breve.

*Imagen de portada proporcionada por la Universidad Isabel I

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Publicado por: Ben Spackman
Historiador de religión, ciencia e interpretación bíblica. Sus estudios incluyen lenguas semíticas, estudios bíblicos, historia de la ciencia e historia del cristianismo, principalmente de la reforma y la América moderna.
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